martes, enero 27, 2009

Más caricaturas y pensamientos

Nunca me ha gustado ver lo bonito de este país. Siento que es una posición muy cómoda y cobarde enfocarse en lo positivo. Es como decir que Acapulco es hermoso mientras te hospedas en un hotel de lujo y playa limpia. Es subirle al volumen del estéreo y voltear al otro lado cuando el pordiosero se te pega al vidrio del coche a pedirte una moneda, mientras sigues pensando que esta ciudad es la mejor del mundo.
A mí siempre me ha gustado ver lo feo; lo que provoca espanto, asco, depresión y horror. Siento que sólo así podemos abrir los ojos. Por lo anterior me han tachado de pesimista, negativo, malinchista y antipatriota. En lo personal, creo que aquél que sólo se clava en lo bonito de este país, aquél que todo lo ve bien y nada le molesta, de nada se queja y nada denuncia, por consecuencia, es un cobarde que no ama su tierra. Yo, por eso, le tiro mierda.






El día que dejemos esa mentalidad mediocre de "como México no hay dos" y empecemos por cambiar nosotros y nos unamos y nos encabronemos mucho y dejemos de deslumbrarnos por pendejadas, ese día el país cambiará.

P.D. La mítica película Network, de 1976, tiene una escena que ejemplifica de maravilla lo que acabo de decir.

lunes, enero 26, 2009

Opinión Editorial

La semana pasada hubo dos notas que llamaron mi atención.

Una fue la persecución de un conductor por varias avenidas de Monterrey. Tras él iban 100 policías. El conductor sospechoso terminó abandonando su coche y escapando a pie.

La otra fue la captura del "Pozolero", ell hombre éste que metía a sus víctimas -supuestos narcos de bandos rivales- en tambos de ácido para deshacerse de sus cuerpos. Se presume que disolvió a más de 300.

En lo personal, creo que deberían declarar héroe nacional al Pozolero. De perdido este güey atrapa más malandros que los pinches policías pendejos.

sábado, enero 24, 2009

viernes, enero 23, 2009

Una de entre las muchas cosas que me cagan de Internet

Toda la bola de ñoños masturbadores y reprimidos sexuales que se la viven buscando el Hi5, Facebook, Metroflog, Fotolog o Blog de mujeres “guapas”.
Esos geeks que se hacen pasar por finos caballeros, nobles chicos que buscan amistad sincera o demostrar que pueden ser la otra mitad de cualquier mujer dejando mensajitos “tiernos”, “insinuantes” y llenos de urgencia en esas redes de socialización para discapacitados.
Que chingue a su madre quien no haya escrito o recibido alguna vez una mierda de las que a continuación escribo:

Ke ondAS!? EstaS ien wApaaa!!!

Wow, tienes unos ojazos, nena. Te dejo un besito.

Ke bOnitA sonrisa nIÑa. Bytes.

Hola niña. Sales muy wapa en esa foto. Besos.

Tienes unos lindos ojos.

Waaauuu… estas preciosa.

Sos hermosa. Il mio amore serás
(nunca falta el mamonazo que se cree interesante porque se sabe dos pinches frases en otro idioma).

Simplemente tu sonrisa me mata.

En vista de que te agregué solo puedo comentar que eres muy bella... espero no te moleste.


Internet: el paraíso de la gente que nunca cogerá; el edén de los destinados a jalársela de por vida.

miércoles, enero 21, 2009

Cari caca turas

Como lo supuse: la caricatura de la que hablé en el post anterior ya no existe.
No se perdieron de nada espectacular, simplemente dibujé al alcalde de Monterrey diciendo que "al cabo que ni quedía", en referencia a que ha sido relegado por la gente de su partido para que busque la candidatura al gobierno del estado. Lo que caló de mi dibujo fue que haya puesto "quedía" en vez de "quería", haciendo alusión a la discapacidad que tiene en el habla el Huevo Cartoon que tenemos por mandatario. En fin, así es esto.

Para los preguntones que me preguntan sobre mi trabajo de caricaturista político, les diré más o menos cómo funciona.

Por ahí de las 7 u 8 de la noche, de lunes a viernes, me mandan las tres posibles notas principales que saldrán publicadas el día siguiente. Los sábados y domingos me las mandan más temprano. Leo las notas, escojo la más "caricaturizable", hago el dibujo en un par de horas, lo mando -o a veces voy al periódico a hacerlo- y listo. A veces hago los dibujos más temprano o algunas veces tengo que esperar nota hasta las 12 de la noche.
Por lo general, dibujo temas locales. A veces no hay nota local, o hay pero no te puedes meter con el tema, es entonces que me piden que haga una caricatura nacional. Mi cliente frecuente es el presidente, que, como no es un periódico de circulación nacional, seguramente no ve mis dibujos y puedo dibujarlo como quiera, aunque sin írmele mucho al baño, snif. Pongo algunos ejemplos de caricaturas de este año y del pasado para que vean a lo que me refiero:


Esta caricatura parecería ofensiva... pero no lo es... aunque sí lo es... pero en el fondo no lo es... ¿Me explico?


Eso del zapatazo a Bush me dio tema para hacer como 7 caricaturas, jojojo; qué tramposo soy.


¿Ah poco no se ve relindo con esos cachetotes que le dibujé?

De las mejores cosas que pueden pasar, es que un presidente termine su mandato. Ahí sí ya lo puedes dibujar como el imbécil que es sin meterte en pedos con el editor o los intereses del periódico. Pongo un par de ejemplos:



A veces, de plano me dicen: "Hoy vete suavecito, ni le muevas porque la cosa está bien caliente"; entonces saco caricaturas sin chiste, neutrales, de las que hasta yo mismo me avergüenzo por no aportar nada. Por ejemplo:


¡Qué bárbaro! ¡Qué creatividad!


Cuando murió Mouriño me dijeron eso, "que me fuera suave", que dibujara un moño negro o algo por el estilo. Me quedé con la espina clavada de dibujar algo corrosivo, y, cuando nombraron nuevo secretario de gobernación, me saqué la espina y tiré el veneno que traía guardado desde el avionazo. Creo que esta caricatura se le ocurrió al mismo tiempo, el mismo día, a otros colegas moneros... es que el chiste es obvio, jajaja.


En el otro periódico que laboro, mi trabajo es semanal. Hago tira cómica a color con tematica inofensiva para chavos (esas de 6 cuadros que siempre subo aquí al blog), hago retratos de novios, caricaturizo gente que se la pasa en el "socialitos" e ilustración editorial.


Miren nomás qué guapos. Más guapos que en la vida real.



En el fondo, preferiría que por esto último me pagaran millones, para ya dejar de dibujar políticos cagones, snif.

Saludos.

lunes, enero 19, 2009

La del fin de semana

Ayer domingo me metieron una pedorriza en el periódico donde hago cartón político diario porque hice una caricatura del alcalde de Monterrey hablando como idiota (como habla a consecuencia de una deficiencia física al nacer) y diciendo una pendejada (como tooodas las que dice a diario).

En mi defensa puedo decir que no dibujé ninguna mentira. Posiblemente carecí de tacto y fui ofensivo al recalcar su, ¡ay!, snif, discapacidad digna de Teletón. Seguramente diosito castigará mi insensibilidad y tendré un hijo igual -o peor- de menso... pero me vale verga: yo ni voté por él ni creo en Dios ni quiero tener hijos.

En fin.

El problema con mi caricatura fue que, los fines de semana, el municipio de Monterrey manda mucha publicidad al periódico. Eso, obviamente, se traduce en hartos billetes. Lo que pasó fue que a la editora en turno de seguro le valió madre mi “monito”, nomás lo vio y no lo leyó, le dio luz verde, yo seguí muy campante echándome mis cheves en la noche porque había cumplido con mi trabajo y, ahora, el periódico corre el riesgo de que dejen de mandar desplegados y no les paguen la publicidad que ya salió publicada. Viéndolo desde ese punto de vista tan, ¡ash!, materialista, sí fue una gran cagazón la mía, jejeje; y, analizándolo más a fondo, el alcalde de este fundillo de ciudad es quien indirectamente paga parte de mi sueldo, cosa que me deprime sobremanera, bujujuju, pues no aguanta que le digan sus verdades.

¡Bah!, total... La vida es un carnaval y a veces es tan fea como la que cantaba esa canción…

viernes, enero 16, 2009

8X8

El ejercicio de ocho páginas en ocho horas que hicimos los dibujantes invitados a la FIL de Guadalajara, lo pueden ver aquí.

Mañana sábado tengo el 8X8 regiomontano, con puro chingón para dibujar monos.

Mañana habrá tira cómica aquí y en Recolectivo, para que tengan un fin de semana de provecho, leyendo monitos.

jueves, enero 15, 2009

Meee roba me roba el oso polar, me roba me roba me va llevar.
Me roba me roba el oso polar me roba me roba me va llevaaar...

miércoles, enero 14, 2009

Calendario

¿Quieren monitos a diario?, ¿tiras cómicas y chistes todos los días?
Pues entonces páguenme, bola de ca#$%&...

Jejeje, no es cierto.

Denle click aquí y tendrán eso todos los días.
Saludos.

lunes, enero 12, 2009

Lo que va del año...

El 2009 pinta bien. Prueba de ello es que me siguen confundiendo con el payaso Brincos Dieras.


Ya para desmentir rumores de que si soy o no soy el finísimo Brincos Dieras, aquí está el teléfono donde pueden contactarlo. A mí ya no me estén chingando.


El 2009 pinta bien. Han salido trabajos interesantes que no parecen trabajos:


Insisto: el año pinta bien; el que pinta medio gacho soy yo, snif.
Hay un proyecto -desde hace algún tiempo- de sacar un cartón semanal de celebridades en la sección de espectáculos de los diarios de Grupo Reforma. Hace un par de semanas me pidieron unas pruebas y ésta fue una de las ideas que se me ocurrieron (ojalá ahora sí se haga, snif):



El libro donde me publicaron el relato de "Balada para Madeline" lo pueden conseguir en este link. A mí no me lo pidan porque no es un proyecto mío de mí y yo no puedo venderlo directamente; yo fui sólo un invitado a colaborar en esa recopilación de relatos de escritores virtuales y la que se encarga de las ventas es la editorial. La presentación del libro será el 6 de febrero a las 8 de la noche, simultáneamente en el D.F. y en Monterrey en los siguientes lugares:

DONCELES 66
Donceles 66, Centro Histórico, México, D.F.

REBELS retrobar
Villagran con Espinoza. Centro. Monterrey, México

¡Están todos invitados!

Ya por último, fui captado infraganti por un paparazzi saliendo del baño de mi residencia californiana con una playera estampada con la imagen de uno de los grandes villanos del imperialismo yankee. Me doy asco, snif... aunque la playera está bien chida, jejeje (me la regaló Ale, la hija de la Fabi).

jueves, enero 08, 2009

Ya está lista la número 15 de ¡#$%&! Cómics. La pueden conseguir en Comic Castle de Monterrey, Guadalajara y D.F. Este fin de semana ya estará en el Café Brasil, Café Infinito, Café 16 mm, Cine Café Secuencial y Café Paraíso:


Y la número 16, sale en 15 días:


Los interesados en suscribirse a la revista, mándenme un mail a guffo76@hotmail.com para que reciban su colección a precio crisis en la comodidad de su mansión renacentista.

martes, enero 06, 2009

Guffo y su trágica -e inútil- lucha contra el mundo moderno.

Perdí, snif… Tuve que ir a un Starbucks.
Pobre de mi madre, le han de estar zumbando las orejas desde aquella vez que prometí chingar a mi madre si volvía a entrar a una mierda de esas.

Pero es que es inevitable: la gente que te cita para algo –ya sea una cita de trabajo o una reunión de placer- siempre pone como punto de encuentro un Starbucks. "Ay, es que es lo más céntrico", dicen como pretexto. Y sí, tienen razón: por todos pinches lados hay esas cosas afeando la ciudad.

Bueno, el caso es que entré al “Starbuz” (así le digo yo porque soy naco) y aún no llegaba nadie de los que me habían citado ahí. Cuando opté por tomar asiento en los sillones tipo “Friends”, que me topo a dos primillas -una de 13 y otra de 15 años- con su bola de amiguillos lampiños y espinilludos. Noté como que se querían hacer las que no me veían porque “¡qué oso, weee!, ahí está nuestro primo el mayooorrr, weee; qué asco con su barba, weee, o sea, ¿qué hace aquí en un Starbocks?, lugar de reunión de chavos cool y no de rucos, weee…”. Y yo, como buen primo mayor, que me acerco a saludarlas para que les diera vergüenza delante de sus amigos saludar a un señor que no está “en la onda”, jojojo.

Observando su comportamiento adolescente, sus sentados, sus ademanes y vestimentas, pude apreciar que todos andaban con sus mejores trapos, como si estuvieran en un evento de gala o en el lugar más “nice” de Monterrey. También me di cuenta que sobre las mesitas tenían los libros esos de vampiros que andan tan de moda, junto con algunos retazos de revistas con la cara del güerito desabrido que protagoniza la película. Imagino que compraron los libros de más de 600 páginas -cada uno- porque creyeron que vendrían chingos de fotos del güey ése, y se habrán decepcionado mucho al darse cuenta que adentro venían sólo letras y más letras.

Yo no tomo café, pero hice fila, como la gente decente, porque tenía un chingo de hambre. En la fila pensé: “Ya, Guffo, no hagas corajes, no vas a cambiar el mundo y nunca tendrás los huevos para bombardear todos y cada uno de estos lugares del imperialismo yankee; mejor disfruta tu estancia y come rico”. Pero no pude “autoterapearme” y ver la vida color de rosa mientras le echaba un vistazo al menú.

Para empezar: ¿qué pedo con los tamaños de los vasos del café? ¿A quién quieren hacer pendejo? Irónicamente, el vaso más chico se llama “alto”, el mediano se llama “grande” y el más grande se llama… ¡vale verga cómo se llame!, no me acuerdo, pero tiene un nombre mamón y atractivo, como si fuera un vasototote.

Ya me veía yo -si tomara café- pidiendo un capuchino “alto” y que me entregaran el vaso más chiquito. Ya me imaginaba discutiendo:

-Oiga, señorita: es que yo pedí el capuchino “alto”.
-Ése es el tamaño “alto”, señor
-¿Cómo? ¿O sea que el vaso “alto” es el vaso más pequeño?
-Así es, señor. Pero si quiere se lo cambio por uno “grande”.
-Pero el “grande” es el mediano, ¿no? Ahí está, mire: en medio del “alto” y del más grande. Ése no es “grande”, ése es mediano, señorita. Por algo está en medio de los dos.
-Pues aquí ese se llama “grande”, señor.
-¡¡¡AAAAAARRRRRGGGGGGHHHNNNGGGAAAASSSATUMAAADREE!!!


En ese momento sacaba mi metralleta disparadora de espadas Jedi color rojo y mataba a todos.

Un rugido de tripa me sacó de mi trance de asesino serial y continué revisando el menú:
¡Botellas de agua mineral a 35 pesos!, ¡rebanadas de pastel de 50!, ¡sándwiches de 60 pesos sólo porque les dicen “bagel” en vez de “lonche” y lo hacen con un pan más chiquito pero más bonito!, ¡jugos artificiales de 40 bolas!
Aún no salgo del espanto.

Pero dicen que cuando la tripa ruge hay que hacerle caso, y, con el dolor de mi corazón, desembolsé un billete de 100 pesotes y pagué la comida más cara y asquerosa que he probado en mi vida.

Y ahí estaba yo, poniendo buena cara y diciendo que mmm, qué rico estaba todo, sintiéndome una persona cool, que encaja, que come “bagels” raquíticos en vez de “lonches” para estar “en onda”; porque si exigiera el sándwich chingón de la foto de la pared: ése que se ve rebozando en pechugas de pavo, queso “rredetido” y harta lechuga y tomate (nada qué ver con el que en realidad te dan); si lo exigiera igualitito, sería un candidato al manicomio, un ser mala leche como el protagonista de la película “Un Día de Furia”,un ruquito necio y amargado que no se adapta a los tiempos modernos, snif.
Y comí y comí, mastiqué y mastiqué, y en cada mordisco añoré los 100 pesotes que había gastado en esa comida que bien hubieran servido para comprar 12 Tecates Light en lata y olvidar el hambre.

Y dicen que los domingos hay que hacer filas de hasta 40 minutos para comprar un puto café en ese lugar. ¿En serio vale tanto la pena?

domingo, enero 04, 2009

Son las cosas aparentemente sencillas las que conducen a la locura...

Abrieron una Farmacia del Ahorro a lado del negocio de cajas de cartón.
A veces voy a comprar cosas ahí.

La semana pasada fui a comprar un paquete de chicles, de esos que la menta es tan fuerte que queman la boca y provocan sed.

-¿Cuenta usted con su Tarjeta del Ahorro? -me preguntó la mujer de la caja registradora.
-No.
-Ahora mismo le puedo activar una, para que disfrute de sus beneficios.
-No, gracias; sólo los chicles.
-No tiene costo, señor. Es como un monedero electrónico en el que se le van sumando puntos y...
-No, gracias, señorita; sólo los chicles, por favor.

Pagué y me fui.

Eso de andar dando mis datos para que los metan en computadoras y así obtener "grandes beneficios" nunca me lo he tragado. Nadie en la historia de la humanidad ha regalado algo sin esperar un beneficio a cambio. Menos las corporaciones.

Al día siguiente volví a ir a la farmacia, ahora por un bote de agua.

-¿Cuenta usted con su Tarjeta del Ahorro?
-Sí, ya la tengo, gracias -mentí para ver si así evitaba las incomodidades por la que había pasado el día enterior. Grave error.
-Me la permite, por favor.
-La olvidé. No la traigo.
-Me dice su número de cliente, por favor.
-No lo sé, señorita.
-Con su nombre lo puedo buscar aquí en la computadora. ¿Me dice su nombre?
-Nada más cóbrese el bote de agua... por favor.

Salí de aquel sitio infernal añorando los tiempos en que no era complicado comprar chicles y se podía beber agua directamente del grifo.

miércoles, diciembre 31, 2008

Así los veré mañana...

Bueno: el lunes, porque mañana todavía hay mucho que tragar y beber...


Feliz fin de año.

martes, diciembre 30, 2008

Casi 6 mil muertes violentas relacionadas al crimen organizado en el país durante el año. Estamos mal. Y digo: “estamos mal” porque son muy poquitas.

Un estudio (quesque muy serio porque yo leo puras cosas muy serias) dio a conocer que, al menos, un millón de mexicanos están ligados al crimen organizado. Por eso digo que andamos muy mal, pues, si se quiere acabar con el problema, esa cifra de 6 mil muertos debería triplicarse.
Con 6 mil asesinatos por año –suponiendo que los 6 mil muertos son “malitos”-, en 10 años habrán muerto 60 mil criminales; en 50, 300 mil; en 100, 600 mil, y quedarían todavía 400 mil por exterminar. Una guerra de más de 100 años es mucho tiempo y está de hueva. Yo, la neta, quisiera ver resultados positivos antes de morir y no morir sintiendo repudio y desesperanza contra esta nación de bribones.

Por eso insisto que se debe de triplicar la cifra de muertos. O mejor aún, quintuplicarla. Qué franja de Gaza ni qué la chingada. Qué Vietnam, Guerra del Golfo ni qué nada. Es más: hasta a Hitler hemos de pasarnos por los huevos.

Ahí está el estado de Chihuahua, aprendamos de su ejemplo: 2500 muertos en sólo un año es de admirarse. Si de perdido 10 estados del país contribuyeran con cifras como ésta (y no con los pinches 60 ejecutadillos que aportó Nuevo León, pfff), en el año tendríamos 25 mil muertos. Esto significa que el problema del crimen organizado acabaría en 40 añitos (dando por hecho que es cierta esa cifra del millón de malandros).
Échenle números, hagan sus cálculos, inviértanle, y que el próximo año sea más violento y sanguinario que éste.

Amén.

domingo, diciembre 28, 2008

Me acabo de enterar que uno de mis poemas favoritos tiene un cortometraje animado, está gratis en Youtube y subtitulado al español. Mejor regalo no puede existir.
P.D. Y, para acabarla de chingar, es de Charles Bukowski, snif. Véanlo aquí.

viernes, diciembre 26, 2008

miércoles, diciembre 24, 2008

Se nos espantó el sueño durante la madrugada. Me paré a miar y regresé corriendo a meterme en la cama. Mi peso y el jaloneo de las cobijas la despertaron, aunque intenté ser delicado. Le pedí perdón y sonrió. Me confesó que ya estaba despierta: que mis ronquidos la habían levantado minutos antes. Sonreí y le volví a pedir perdón.

Ya no dormimos. Platicamos un chingo.
Podía distinguir su sonrisa y su mirada atenta en la penumbra.

“La igualdad de derechos y oportunidades para mujeres y gente de raza negra se creó con el único fin de cobrarle impuestos a la otra mitad de la población mundial. Todo lo que parece bueno en realidad tiene un trasfondo macabro”.

“Espero que todos los pinches mocosos que hayan visto Wall-E hayan captado el mensaje y lo ponga en práctica cuando dominen el mundo. ¡Qué peliculón!”.

“No te dije… ¿Te acuerdas del Starbucks que pusieron a lado de la casa donde viví de niño? Bueno, pues lo van a cerrar. Ojala quiebren todos a chingar su madre. ¿Que se van a perder muchos empleos? ¡Qué bueno! A ver si así la gente aspira a tener mejores trabajos y a crear empresas que compitan contra la mierda gringa que nos imponen”.


Rió varias veces. No sé si le gusta que esté peleado con el mundo o simplemente le dan ternurita las pendejadas que digo.

La luz de la mañana clareó el cuarto. Los soles negros de nuestras retinas se encogieron un poco y una lagaña transparente en medio de mi ojo hizo que viera puntitos de colores en el aire.

-Así quisiera que fuera el resto de mi vida –dijo.
-¿Cómo?: ¿que fuera navidad todos los días?
-N´ombre, güey, ja ja ja… Así: sin hora para dormir, sin plática que haga falta, sin hora para despertar… Con ningún compromiso que cumplir.

Sonó la alarma del despertador a la media hora. Lo bello dura poco.
El viento apagó el bóiler por la noche. Nos vestimos temblando y sin bañar. Ella se fue a hacer sus pendientes laborales. Yo manejé al negocio con un gallo en el poco pelo que tengo, decidido a ser el campeón en ventas de cajas de cartón navideñas. Decidido a que, algún día, nuestros días sean así, como ella dijo.

martes, diciembre 23, 2008

Cuento navideño de actualidad actual y verídico

La inesperada junta de trabajo le arruinó a Fernando el plan de comer con Deyanira.
Debía existir un motivo importante para haber sido llamado –junto con los demás empleados- a presentarse el sábado a las 2 de la tarde en las instalaciones de la empresa.
“Van a entregar los aguinaldos”, pensó emocionado, mientras visualizaba el Winnie Pooh gigante que días antes había visto en Plaza Morelos y jamás mencionó a su novia para que fuese una sorpresa en navidad.

No los hicieron esperar. A como iban llegando, Blanquita, la secretaria, los hacía pasar a la sala de juntas. Al final, ya que todos estaban sentados, entró el dueño de la compañía.
Pocas veces se presentaba en las instalaciones. Fernando había coincidido con él en un par de ocasiones, pero ninguna de las dos veces el hombre respondió al “buenos días” que brotó temeroso de sus labios.

El dueño de la empresa se paró en el estrado alfombrado, agradeció la presencia de todos y se soltó hablando.
Habló de la crisis financiera, de la economía mundial y de lo difíciles que se pondrán las cosas el próximo año. Mencionó que deberían de estar agradecidos y sentirse bendecidos por tener un trabajo. Fue entonces que se las soltó sin decir “agua va” o “pónganse vaselina para que resbale mejor”.

-No habrá aguinaldos -dijo, y sonó más feo que una mentada de "tu abuelita en bicicleta sin asiento".

A todos se les cayó la cara hasta el piso. A Fernando se le esfumó la nube encima de su cabeza con la imagen del Winnie Pooh gigante.

Un valiente, sentado a un par de asientos a la derecha, se aventuró a externar su inconformidad alzando la mano. El jefe le pidió que se pusiera de pie para escucharlo. El empleado dijo que no le parecía justa esa medida, que era una práctica abusiva, ilegal y que tenía esposa e hijos a quienes rendirles cuentas.

-La puerta está muy grande. Si te parece ilegal, mañana aquí te espero con tus abogados –respondió el dueño cínicamente.

Nadie dijo nada. Todos pelaban los ojos y se miraban unos a otros, como manada asustada. El valiente negó con la cabeza y se sumió de nuevo en su asiento.

-Te digo que mañana te espero aquí con tus abogados. Haz el favor de retirarte –insistió el jefe ante la incertidumbre del auditorio.

El valiente se puso de pie balbuceando malas palabras que no se atrevía a gritar. Dos guardias de seguridad lo escoltaron hasta la salida cuando se armó de valor, apuntó con el dedo índice al dueño y le dijo: “Es usted un pinche viejo miserable”.
El jefazo ni siquiera lo volteó a ver. Prefirió cazar muecas de aprobación en los demás empleados ante lo espetado por el revoltoso. Fernando reprimió su sonrisa cuando el patrón le sostuvo la mirada.

Pasado el incidente, el dueño les recordó lo agradecidos que deberían de estar por tener un trabajo en épocas tan difíciles. Un trabajo miserable y esclavista, pero trabajo al fin. Trabajo que les aterrorizará perder –y, qué decir, dejar voluntariamente- porque la mayoría tienen hijos que alimentar, vestir y educar; mensualidades atrasadas de coches compactos, rentas de casas sin patio, lavadoras defectuosas y refrigeradores golpeados en un costado. O como Fernando: un Winnie Pooh gigante que regalar a una novia que ni las nalgas le ha aflojado.

Al finalizar, cuando dio por hecho que nadie más se atrevería a cuestionarlo y que la domesticación del rebaño había tenido éxito; el dueño dijo un par de frases motivacionales que sonaron más falsas que las tetas de Ninel Conde. Bajó del estrado, agradeció de nuevo su presencia, dio las buenas tardes y se retiró. En el estacionamiento, subió en su camioneta Porsche Cayenne y enfiló con rumbo al aeropuerto. Su familia lo esperaba en Lake Tahoe.

“Tanto la miseria como la abundancia saca lo peor de las personas. Los miserables se vuelven muertos de hambre y hacen lo que sea por conseguir un trozo de pan; los millonarios también se vuelven muertos de hambre, pues nunca quedan satisfechos”, pensó Fernando, y le gustó su frase cuando la dijo en voz alta, para sí mismo. La escribió en un pequeño cuaderno que traía en la cajuelita de guantes que nunca cierra bien.
Arrancó su coche y enfiló hacía el centro, pensando si encontraría un Winnie Pooh más pequeño y más barato que el que había visto.

lunes, diciembre 22, 2008

¿Cómo hacerle para que nadie lea tu blog?

Uy, es rete fácil... Años de experiencia me respaldan, snif.

Titúlalo "El Blog de" y tu nombre. "El Blog de la Ale", "El Blog de José Ángel", "El Blog del Gabriel", "El Blog de Chelis". Peor aún si, en una borrachera, tu padre decidió llamarte "Eligio", "Nabor", "Nemesio" o "Amilcar", y 20 años después decides abrir un blog. ¿Quién en su sano juicio leería un blog que se llama “El Blog de Amilcar”? Aunque le pusieras "Las Sexoaventuras Vaginales y Cachondas del Amilcar", no pegaría. Lo siento, Amil.

Caer en los extremos también es peligroso. Querer llamar la atención a veces la repele. Poner palabras como "Prozac", "Valium", "Cafeína", "Bitter Sweet", "Martini", "Taberna" o cualquier jalada relacionada con la psiquiatría, la borrachera, los desequilibrios mentales o emocionales, lo único que provocan es una hueva inmensa y que a nadie se le antoje leerte. De aspirantes a locos el mundo está lleno.

Si eres mujer, escribe únicamente de tu novio, mándale besitos, cuchis cuchis, palabras de amor y pon las fotos que se toman abrazados en la cochera de tu casa con su celular sin saldo. Adereza esas cursilerías con un fondo rosa con florecitas, corazoncitos, brillitos y de más chingaderitas que a simple vista causan roña.
Peor aún si eres mujer y escribes posts con cierto halo de misterio en los que hablas de “tu gran amor”, del “hombre que te hace inmensamente feliz” y es “la razón de tu existir” y sales con la mamada de que te refieres a tu hijo. Chaaale. Qué loser.

Si a Marylin Manson le funcionó ponerse el nombre de un símbolo sexual y el apellido de un asesino en serie, a ti no te va a funcionar ponerte “Jorge Luis” –por Jorge Luis Borges- y “Raskolnikov” –por el personaje de Crimen y Castigo-. No, no y no, amiguito mío. Entiende: eres bloguero; causas ternura por ese simple hecho y ni el nombre más cabrón y mejor pensado hará que te tomen en serio. Olvídate de formar tu nombre “artístico” con nombres que evoquen literatura “intensa” o personajes importantes, como “Juanito Dostoievski”, “Raúlman Asimov”, “Jenny Cleopatra” o “Elenita Troya”. Olvídate de titular tu blog “El Pequeño Nietszche”, “Manejando a lado de Kerouac” “Retando a Cioran”, “El Hijo de Bukowski” o “Kafka me la pela”.

O, simplemente, abre un blog de poesía. Verás que ni las moscas se paran a leerte.

jueves, diciembre 18, 2008

El vaho acompañaba nuestras palabras aún y refugiados en el coche.

-Te voy a regalar una carta astral. Sé que no crees en esas cosas, pero quiero regalártela. Prométeme que irás.
-Lo prometo.

Me dio un post it amarillo con una hora y una dirección en el centro de la ciudad. Nos besamos al despedirnos. El vaho se condensó dentro de nuestras bocas. Subí el cuello de mi chaqueta, abrí la puerta y caminé envuelto en la brisa helada de un diciembre que se tornaba místico.

Investigué un poco sobre el asunto. La explicación más “convincente” fue la que leí en una página de Internet: La carta astral es una fotografía del cosmos en el momento que naciste. “Si los planetas influyen en el comportamiento del mar, las cosechas y los animales, puede que influyan en la personalidad de uno”, pensé para no ir tan escéptico a mi cita y para empezar a cumplir mi propósito de no ser tan, ay, snif, negativo y amargado.

Llegué al lugar a la hora que indicaba el papelito. Para no hacerles el cuento largo, la mujer que me leyó la carta terminó mandándome al psiquiatra.

Me llamó sociópata cuando le platiqué que me cagaban las reuniones donde los platos, vasos y cubiertos eran desechables. Mi razón, le dije, es que me molesta que la gente sea tan huevona y prefiera generar kilos y kilos de basura en lugar de lavar trastes. Sonrió. Mi punto de vista le pareció chiflado, y me reiteró: “Necesitas ayuda psiquiátrica, mijo. El mundo es así: de platos, vasos y cubiertos desechables y te tienes que adecuar a él, si no te vas a echar a todo mundo en contra”.
Sonreí. De entre las 3.14159265 cosas que me valen ñonga, está echarme en contra a todos. Desde ese momento deduje que nunca nos pondríamos de acuerdo.

Me hizo algunas preguntas generales acerca del mundo, lugar al que, dijo, “me cuesta mucho salir y enfrentar”. Le respondí honestamente lo que pensaba: que sí, en efecto, me caga no ver algo que me haga pensar lo contrario. Que me daba gusto que la economía estuviera jodida, que la gente perdiera su trabajo y que esperaba con ansia los suicidios masivos, para ver si así dejaban de tener hijos a lo pendejo, comprar cosas a lo pendejo y se daban cuenta que el sistema económico actual es una farsa. Percibí cómo sus ojos seguían la trayectoria del tornillo que se me acababa de zafar de la chompa, snif.

Me preguntó sobre el amor, los hijos, la familia, los amigos, el trabajo, mis sueños.
“No quiero hijos, son sinónimo de esclavitud; no quiero trabajar, es sinónimo de esclavitud; bla bla bla”. No recuerdo qué tanto le dije, sólo me acuerdo que miró el otro lado de mi cabeza, como si otro tornillo se me hubiera zafado.

Me dijo que mi carta astral hablaba de una decepción amorosa muy grande. “Todos las hemos tenido o las vamos a tener, señora”. Que hablaba también sobre un abuso sexual cometido en mi infancia. “Una chavita que ayudaba con el aseo en casa me la chupaba cuando mis papás no estaban, tenía yo unos 4 o 5 años”, le confesé, orgulloso de tener ese magneto en el pito desde temprana edad, jeje. La mujer me habló de mis vidas pasadas y mis posibles vidas futuras. Le dije que sólo me interesaba esta vida, la vida que tengo aquí y ahora, porque es la única que puedo comprobar que existe, porque: si tuve otras, ni me acuerdo; si tendré más, nadie me lo garantiza.

Al terminar, la mujer me abrazó muy fuerte y me besó la mejilla.

-Felicítame mucho a tu mamá por tener un hijo como tú.

No sé si fue sarcasmo, lástima o brotó honestidad de su corazón. La cosa es que ya no insistió con lo del psiquiatra.

lunes, diciembre 15, 2008

Bonitas memorias de un clasemediero de finales de los ochentas

Ya grandecito -tendría yo unos 12 o 13 años- hice berrinche y lloré porque no quería ponerme unos tenis que mis padres me acababan de comprar para usarlos durante el año escolar. Ni las botas amarillas del Chapulín Colorado ni los zapatitos ortopédicos de mi vecino con poliomielitis estaban tan culeros. Díganme ustedes, queridos lectores, si en su sano juicio se hubieran puesto estas pinches lanchas:


¿Verdad que no, cabrones? ¿Verdad que no exageré al tirarme al piso, patalear, golpearme la cabeza intencionalmente contra el pavimento y vomitar del coraje?
Pero pues no había de otra: eran los únicos papos que tenía, no quería trabajar y ganar mi propio dinero a tan tierna edad y tuve que ponérmelos hasta para la foto de fin de cursos.
Pinches tenis Pony, cómo los odié. De hecho, no creí encontrar una foto de estas chingaderas. Si son un insulto para la vista, imaginen lo que fueron para mis pies.

Ya más peludín, me cambiaron los Pony por unos Top Siders. Cada que me los ponía me sentía Julio Iglesias caminando por la playa. Nomás me faltaba el suéter amarrado al cuello y poner mirada de ruco mamón. Pero como los padres siempre lo arruinan todo, los míos se encargaron de quitarle lo cool a mis Top Siders obligándome a usarlos con calcetones blancos, quesque porque luego olían feo y me salían ampollas.


Así como las niñas de las escuelas de monjas se remangaban las faldas para que no estuvieran tan largas y sus noviecillos pudieran acariciarles sin dificultad "el estuche de peluche" (lampiño en aquella época, if you know what I mean), yo me quitaba los calcetones que mi mamá me obligaba a ponerme y "chancleaba" mis Top Siders, acción que consistía en pisarles el talón para hacerlos como chancla; acción que reemputaba a los padres.
Cabe mencionar que los calcetines los hacía bola y me los metía en los huevos para darle volumen a mi miembro viril.

A falta de suéter amarrado al pescuezo y coche, el Trapper Keeper con la foto de un carro mamalón, de esos que nunca tendremos, cumplía una función fundamental para la seguridad con las mujeres y el autoestima en la secundaria.


Pero ni mi Trapper Keeper de carro con relámpago en el horizonte me salvó de que me rompieran el corazón, snif. La primer decepción amorosa que tuve fue por aquella época, cuando me enteré que la niña que me gustaba estaba enamorada, no sólo de los New Kids on the Block, sino también de un "rockero mexicano famoso" que, además, era primo de una prima de ella y posiblemente en vacaciones de verano -cuando viajara a visitar a su prima- lo conocería y haría realidad su sueño. He aquí la foto del “rockero” que se robó a mi primer amor, snif:


No se imaginan el gusto que me dio cuando la carrera de este pelmazo se vino abajo, jojojo.

domingo, diciembre 14, 2008

Bebo en el sillón de la sala. Nunca había probado el Glen Edward´s. Rico y barato. Me hace reafirmar mi teoría acerca del Buchanan´s: es lo más caro, corriente y naco que existe. Cada que bebo coloco estratégicamente el vaso sobre el vidrio de la mesa de centro hasta formar con los arillos de agua el logo de las olimpiadas.

Algunos palillos y los huesos roídos de las aceitunas es lo único que queda dentro de los platos hondos. En el comedor y la cocina sirven pastel de zanahoria, alemán y de tres leches. Más de cinco veces me han ofrecido postre y más de cinco veces les he dicho que no. ¿Es tan difícil comprender una consonante seguida de una vocal?

Los restos de la piñata y algunos envoltorios de dulces cubren el jardín. Qué espectáculo tan grotesco observar a treintones y cuarentones golpeando una piñata. La gracia que alguna vez tuvieron de niños la perdieron desde que decidieron llevar una vida normal, dejarse engordar y amarrarse una corbata al cuello.

Horas antes, durante la cena, fui obligado a tomarme de las manos con los demás y dar gracias. Fue humillante. Cuando llegó mi turno dije no-sé-qué-pendejada carente de emoción y todos me miraron como si fuera yo un malagradecido. Una mujer hasta derramó lágrimas cuando agradeció a Dios “por brindarnos la oportunidad de estar todos juntos”. Yo ni conocía a la mitad de los ahí presentes. Su numerito fue lo más vergonzoso de la noche, junto a la camioneta con nariz y cuernos de reno en la que llegó una pareja que no se veía nada feliz.

De corazón, espero no vuelvan a invitarme a un evento de esos y prometo tener los huevos suficientes para decir que no cuando lo hagan. Pero la bebida y la cena gratis son tentadoras.
Espero todos hayan hablado mal de mí cuando me retiré. Espero eso los haya hecho sentir bien, pues habré cumplido mi acción navideña de dar algo bueno a los demás. También habré comprobado, otra vez, que de toda la gente de esta ciudad no se hace una sola persona auténtica y decente.

Felices posadas.

sábado, diciembre 13, 2008

miércoles, diciembre 10, 2008

FIL Guadalajara

Despertando en el hotel.


Reunión en la alberca para nuestra primera actividad. Conocer a mis héroes de infancia y adolescencia y demás moneros que admiro. Aragonés, Rius, Bachan, etc.


Dibujando 8 páginas en 8 horas para desquitar el viaje. El próximo año saldrá el libro de este ejercicio.
P.D. Todos se ríen de mi manera de agarrar el lápiz. ¿Pos por qué creen que dibujo tan pinche?


Antes de que me corrieran de un Starbucks por andar repartiendo propaganda comunista y antiyankee. Hijos de puta.


El sábado muy temprano, antes de nuestro evento.


Pegándole al valiente con las tortas ahogadas. Consecuencias de hacerse el valiente: hocico dormido y fundillo rozado (con "z"), snif. Gracias al Zónico, Toncho, la Rox, Drocha y de más blogueros que fueron tan temprano a escucharnos decir pendejadas.


Despedida en el Lobby del hotel. Yo, Mudo, Bachan, Clement, Ramos, Gantus y Betteo.

lunes, diciembre 08, 2008

Por fin: un libro, snif.

Este mes sale un libro que es una recopilación de relatos de varios escritores de varias nacionalidades. Tengo el honor de haber sido invitado a formar parte de los 23 autores participantes. El proyecto es de Kala Editorial, y este es el relato que me publicarán: Balada para Madeline.

jueves, diciembre 04, 2008


Ah, y el último nick, ahora con la modita de la película ésta de Crepúsculo:

"Estoi EnaMoraDa de un VamPirooooooo!!!!!!!"

Los odio.

miércoles, diciembre 03, 2008

El rebelde del karaoke

El segundo síntoma para darse cuenta que una fiesta no valdrá verga, es que haya karaoke. El primero –obviamente- es que no haya cerveza.

El karaoke es un invento del diablo que saca a los cantantes frustrados que la mayoría de las personas lleva dentro.

No hay cosa más triste que ver a un oficinista con el nudo de la corbata flojo, las mangas de la camisa arremangadas, un micrófono en una mano y una cerveza en la otra mientras canta con mucho sentimiento una rola de Juan Gabriel o se prende con una de Luis Miguel.

No entiendo ese afán de ver un monitor con subtítulos en amarillo que dicta la letra de canciones de dominio público, tan trilladas y choteadas, que hasta un güey que en su vida ha escuchado el radio se sabría de memoria.

Es aberrante aguantar los berridos de viejas histéricas que se creen que cantan como “la chica dorada” y no sueltan el micrófono en toda la noche, mientras piensan que entre el público puede haber un ejecutivo de TV Azteca que las va a invitar a formar parte de La Academia.

Es vergonzoso ver al grupito de amigos trepados en una tarima abrazados, agarrando el micrófono entre todos, meciendo sus cervezas mientras desentonan con aullidos la espantosa canción esa de “pero sigo siendo el rey”.

Es humillante ver a la gente que les aplaude, que los alenta a que sigan creyendo que son grandes intérpretes de canciones de Cristian Castro, Shakira y el Potrillo.
Si a mí me dan ganas de meterme bajo la mesa cada que soy testigo de un espectáculo de esos, no sé cómo estos "cantantes" pueden vivir con la conciencia tranquila después de aventarse tal ridículo.

El karaoke es triste. El karaoke es deprimente. El karaoke es un síntoma de que te estás volviendo viejo, aburrido, sin plática y frustrado.
Mis amigos casados rentan esas mierdas de aparatos para sus fiestas, para que te des cuenta que “gastaron un billete” y “se va a poner bueno el ambiente”. Me llaman por teléfono para hacerme la invitación y me dicen: “Vente preparado: va a haber karaoke”. ¡Uy, qué emoción! Yo simplemente cuelgo, suspiro y pierdo toda fe en la humanidad.

Evito ir a esas fiestas. Es más divertido pasar una noche de sábado sentado en el escusado con una diarrea mortal que ir a una fiesta con karaoke. A las últimas “fiestas” que fui, quedé como “el amargado”, “el aburrido”, “el que no se la pasa bien” porque no me paré a cantar. Desde ahorita les digo: Vayan a cantarle la de “ne ne ne ne ne qué vas a ser” a su chingada madre. A mí déjenme tomar a gusto y, por más pedo que ande, no voy a pararme a cantar. Punto. Hasta el más asqueroso de los borrachos tiene dignidad, ¿por qué yo no he de tenerla?, snif.

Es muy naco, cero divertido y cero cool llevar karaoke a las fiestas, sólo que la gente no lo entiende. Y es más naco decirle “karioki”; y es más naco aún comprar un karaoke y tenerlo en tu casa “para cuando se ofrezca”.

Si en la vida real no me interesa quién canta esas abominaciones de canciones, ¿por qué querría ver a unos pazguatos emulando a artistillas chafos?

martes, diciembre 02, 2008

Otra de empleados de banco

Se ha convertido en mi deporte favorito agredir empleaduchos de banco.
El sábado me llamaron para decirme que debía 1500 pesos del coche como si debiera una fortuna. Y la misma historia: les digo que les voy a pagar el día 15 de diciembre, el que llama me sale con que por qué no pido dinero prestado para pagar a tiempo, me río, le digo que es un pendejo y cuelgo.

Ayer me habla otro pinche empleaducho. Antes de que me dijera algo, le digo:

-Mira, compadre, si me hablas para lo del carro ya les dije que les voy a pagar el día 15.
-¿Ya le habían hablado antes, señor?
-Sí, tres veces, y las tres veces les dije lo mismo.
-A ver, deje checo su historial de llamadas, por favor. Un momentito.

El tipo suena más sensato que los demás y parece disfrutar su trabajo de joder gente. Hay un silencio en el que balbucea nombres y números. Hasta que dice:

-En efecto, señor, aquí tengo registrado que ya le hablaron.

Al escuchar eso, espero una disculpa o un: “Okey, señor, ya no lo vamos a molestar; esperamos su pago el día 15”… pero no.

-Aquí tiene 3 negativas de pago y otras tantas llamadas que se niega a contestar –me dice.
-No son negativas de pago, ya les dije que les voy a pagar el día 15.
-Aquí dice que le hablan y cuelga y que insulta a la persona que le hace la llamada.
-A ver: dime tú –intento racionalizar- si no se te hace ridículo que cuando les digo que voy a pagar el 15 de diciembre, me salen con que: “¿y por qué no pide prestado?”. Dime si no es motivo para colgarles el teléfono.

¿Y a que no saben que me respondió el muy animal?

-Bueno, señor, es mejor pedir dinero prestado a deber, ¿no cree?

Y que le respondo:

-¡No, no creo, HIJO DE TU PUTA MADRE!

El empleaducho se olvida de la amabilidad y del “señor” y del hablarme de usted y me dice:

-¡Eh, cálmate, no me hables así!
-¿Qué parte de “te voy a pagar el 15 de diciembre” no entendiste, PINCHE SORDO HIJO DE TU PUTA MADRE?

Cuelgo y el teléfono suena y suena y suena, como ocho veces más. En la noche vuelve a sonar y a sonar y sé que es él. Hoy, desde muy temprano, también ha estado suene y suene.
Creo que herí el orgullo de un pendejo con mamitis o un huerfanito, snif. ¡Bah! A quién le importa. No creo que su puta madre esté orgullosa de tener un hijo así.

lunes, diciembre 01, 2008

FIL Guadalajara

Nos vemos en la FIL Guadalajara. Del 3 al 7 de diciembre estaré por allá presentando la número 13 y 14 de ¡#$%&! Cómics.
El sábado 6 de diciembre a las 9 de la mañana daremos una plática en el auditorio Juan Rulfo. Aquí pueden ver el programa de eventos completo.
Saludos.