lunes, abril 20, 2015

Para quienes no pudieron asistir...

...éstas son las 25 ilustraciones que estoy exponiendo en la galería de La Madriguera (dar click en cada dibujo para verlo más grande). La muestra durará hasta el 17 de mayo. Les recomiendo ir en domingo, porque es cuando está el corredor del arte del Barrio Antiguo y hay más cosas para ver, comer, beber, aprender y comprar. Si les gusta algún dibujo, mándenme un correo a guffo76@hotmail.com. Yo no los vendo. En el lugar sí están vendiendo impresiones seriadas porque es una manera de apoyar la existencia -y permanencia- de recintos como éste, que no abundan en la ciudad. También están a la venta unos cuantos ejemplares del Escuadrón Retro y, por una cuota voluntaria, pueden adoptar encinos. Espero les gusten mis dibujos:

viernes, abril 17, 2015

Mi primera exposición

No me gusta el término “artista”. Me suena algo rimbombante y, al mismo tiempo, medio ambiguo e injusto, pues creo que muchas veces el mote le queda chico a algunos y muuuy grande a otros. Yo me considero dentro del segundo grupo. No es falsa modestia, ni humildad, ni "hacer menos mi trabajo"; es simplemente conocer las limitaciones propias y los alcances que puede tener la palabra en cuestión.

Pero también estoy consciente que, aunque no soy un Santiago Carbonell o un Saul Steinberg, tampoco soy uno de esos farsantes como Damien Hirst, Gabriel Orozco o cualquier expositor de Zona Maco, que exhiben sus cabezas de ternera con moscas, sus cajas de zapatos vacías, sus cubetas de colores con agua o su palo de escoba metido en una llanta mientras se forran de fama y dinero de incautos que consideran sus mamarrachadas “arte”.

Siento que lo mío es más honesto. Por eso quiero invitarlos a mi primera "exposición individual"; que también me suena medio mamón el término, pero bueno: eso es.
Lo mío no sé si sea arte. Prefiero llamarlo “dibujitos”; lo que disfruto hacer desde hace mucho tiempo. La exposición es una selección de dibujos que hice de acuerdo a mis intereses, capacidad creativa y algo de talento. No pretendo venderlos en miles de millones de pesos ni hacerme famoso, sino invitar a la gente a la reflexión y a la acción. Son veinticinco dibujos sobre árboles y edificios. Son veinticinco impresiones en vinilo adherido a trovicel que reflejan la lucha eterna y desigual entre la naturaleza y el progreso; el contraste entre lo verde y lo gris; entre el desarrollo urbano irresponsable y el medio ambiente; es el sueño de buscar siempre el equilibrio que nos permita vivir en ciudades más bonitas y más sanas; entre ciudadanos, empresas y autoridades más conscientes y respetuosos del entorno natural.
La cita es el domingo 19 de abril a las 4 de la tarde, en la calle José Mariano Abasolo #916, entre Diego de Montemayor y Mina, en el corazón del Barrio Antiguo de Monterrey. El lugar se llama La Madriguera.
Para los que me preguntaban por el libro del Escuadrón Retro, saqué una pequeña reimpresión que estará a la venta ese día en el lugar de la exposición, o pueden pedirlo por aquí y se los mando. También habrá algunos souvenirs de producción limitada. La exposición durará un mes, por si no pueden ir el domingo.
¡Saludos!

sábado, abril 11, 2015

Vagones abandonados

Recorro desde muy temprano la autopista que lleva al ejido Las Maravillas. En una parte del trayecto me emparejo con el tren. Los vagones pasan a mi lado cortando la bruma; escandalosos, como una serpiente de acero sin aceitar.

¿Cuánta vida se nos va pretendiendo ser trenes: arrastrando vagones que cargan chatarra en cada estación?

Algunos ni siquiera están conscientes de la cantidad de escoria que van remolcando. Creen que van mirando hacia adelante, pero el peso de esa carga los mantiene mirando hacia atrás.

Recuerda que cada vagón es un posible ataúd; que ese peso desacelera tu marcha y desgasta. Piensa que remolcarlos es como renunciar a tu libertad de acción y pensamiento, a tu paz interior, a nuevos conocimientos y sensaciones.

Por eso me gusta más ver vagones abandonados que convoyes. Furgones pintarrajeados a orillas de alguna carretera, mimetizándose con el paisaje. Cada que veo un coche descarrilado, pienso que alguien -después de una intensa lucha interior- por fin se liberó de algo muy pesado y ahora va cargando sólo lo necesario.

Sólo para eso se mira hacia atrás: para dejar ir todo lo que nos impide avanzar. Bueno: para eso y para encontrar un bonito recuerdo. Pero nada más.

jueves, abril 02, 2015

Lugares sin señal

Bordeando la sierra, a centímetros del precipicio, una cruz blanca en cada curva nos advierte manejar a una velocidad prudente. 
Hay una diminuta capilla a mitad del camino, en medio de la nada, casi adherida a una de las paredes del cerro. Me llama la atención que todas las veladoras están encendidas. Más tarde, en el pueblo, los jóvenes que representan la danza de los chicaleros me explican que son los traileros quienes mantienen las veladoras de la capilla encendidas, como ofrenda de agradecimiento; como guía en su trayecto de regreso. 
Conforme nos adentramos en la serranía, da la sensación de que las verdes paredes fueran a desplomarse sobre nosotros. Huizaches retorcidos floreando de un lado y de otro. Oyameles imponentes. Quisiera tener visión con zoom para apreciar cada detalle que se me escapa: cada insecto, cada lagarto que trepa entre las grietas de las rocas, cada pluma del gavilán agitándose con el viento. 
La entrada al poblado está bien señalizada, arbolada e iluminada, como casi todas las entradas que dan la bienvenida a pueblos modestos. Aunque es el municipio más grande del estado, pareciera un lugar pequeño; limitadísimo en todo lo que a desarrollo humano, económico y sustentable se refiere.
Cinco candidatos de distintos partidos políticos se disputan este lugar. Qué hueva. Se nota que en muchos años no le han hecho un cariñito. Supongo que quien gana la contienda política se queda con el poco dinero que le asignan del presupuesto, porque no veo qué puedan robarle a la gente; si acaso su tranquilidad, pues la riqueza del municipio radica en sus tradiciones y paisajes: sus cerros y su cielo; y he de confesar que me da gusto que la mayoría de ésta permanezca intacta. “Aquí puede andar en bici donde quiera: no hay gente mala”, me dice un lugareño que huele a crudo. Bueno: al menos la tranquilidad también permanece intacta. 
Accedemos al hotel entre calles sin pavimentar y señalamientos impresos en lonas quemadas por el sol. No hay turistas. Le checo el aire a las llantas de las bicicletas y echo un último vistazo a la laguna, antes de que se oculte el sol. La compañía es perfecta. Los silencios son cómodos. No hay señal y, sin embargo, hay señales por todas partes.
El hotel respetó un enorme huizache al momento de su construcción
Si una casa vieja lo entiende, no veo por qué tú no.
Me dieron escalofríos al pasar por aquí.
Enormes yucas frente a iglesia.
Break después de pedalear alrededor de la laguna.
Los chicaleros.
Alabastro modelado por el agua y el viento.
Más alabastro.

lunes, marzo 30, 2015

De prole y mirreyes

Como vivo en una cueva apenas me entero del escándalo que provocó el video que hicieron los alumnos que se graduarán este año de la preparatoria del Instituto Cumbres México; y pues, ¡ah, qué caray!: cuánta gente indignada, en verdad.

Sí: el video está muuuy mamón. Sí: refleja una realidad triste y clasista. Sí: refleja un México excluyente. Sí, refleja una juventud vacua. Sí: te dan ganas de patear en los huevos a los pinches chamacos fantoches. Sí: las imágenes podrían considerarse misóginas. Sí: para nada representa los valores y principios de un buen ciudadano y bla bla bla; pero, digo, si se van a poner puritanos y traen ganas de indignarse, ahí está la ingeniosa campaña “Por Ti”, de cerveza Tecate o los alucinantes anuncios del desodorante AXE, que, en contenido, son casi casi lo mismo que el video de los mirreynitos chilangos. O, si le quieren subir dos rayitas de tono, ahí están los videos con canciones del Komander o los que muestran la insalubridad de algunas salas de espera del Seguro Social.

O no nos vayamos tan lejos y los invito a que vean cinco minutos –nomás cinco minutos– de televisión regiomontana. Neta que su programación es un eterno video de ésos: a diario salen a cuadro un montón de imbéciles alzados que se encargan de tratar al público como idiotas, y como “ganado” y “pedazos de carne” –por no decir “escoria”– a las mujeres que ahí laboran enseñando chichi y nalga. Lo raro es que aquí nadie se ofende ni exige que ofrezcan una disculpa o que renuncien, como algunos piden que expulsen a los mirreynitos del video.

Y me surgen tantas preguntas…

¿Qué les habrá molestado tanto a quienes se molestaron? ¿Por qué tanto pinche ardor en la coliflor? ¿Será porque es una institución educativa religiosa que pregona valores y dice predicar con el ejemplo del buen cristiano? ¿Serán los indignados los mismos que se indignaron con el grito de “¡PUTO!” en los estadios de futbol? ¿O serán otros? ¿Por qué no tomar el video con la ligereza que muchos tomaron el “¡PUTO!”, que, según ellos, a nadie ofende porque “así somos” y “es parte de nuestra cultura”? 

Porque, si a ésas vamos –y no por defender a los mequillos riquillos, podemos decir que los chamacos así han sido siempre; que esa actitud “es parte de su cultura”, que “así son”; que tienen ese concepto de las mujeres porque las que los han rodeado toda su vida así actúan, y que no lo hicieron con la intención de ofender a alguien, etcétera.

¿Será que en los anuncio de Tecate todos tenemos cabida porque los protagonistas son más "como somos la mayoría" y por eso nadie se ofende? ¿Será que los anuncios de AXE son iguales a nuestras fantasías de clase media? ¿Será que con el video de los mirreyes nos damos cuenta que hay quienes, desde niños, "cumplen" esas fantasías machistas que otros sólo se permite en sueños o anuncios de desodorantes? ¿Será que escuece porque la cultura del estadio de fut alcanza a más que la cultura de los hijos de papi, pero nos gustaría salpicarnos más de esta última?  ¿Será que en un estadio todos tenemos cabida para gritar “¡PUTO!” entre el montón, pero en el Instituto Cumbres nunca la tendremos y posiblemente tampoco la tendrán nuestros hijos? ¿Por qué en vez de tenerles lástimas, nos da coraje que unos mirreyes jueguen a ser lo que aparentan ser: unos imbéciles?

Tantas preguntas que los ofendidos tendrían que hacerle a su orgullo clasemediero herido para sanar su prole corazón. Tantas preguntas...

lunes, marzo 23, 2015

Mandamientos y mandamases

Recorro las calles de mi ciudad. Por todos lados promocionan candidatos a puestos de elección popular. Han ensayado tanto la sonrisa de la fotografía que hasta parece real.

En las avenidas más transitadas, entre baches encharcados, grupos de jóvenes jubilosos ondean banderas y reparten calcomanías con los rostros de los contendientes.

Supongo que los partidos organizan todo este circo porque aún existe gente que vota por quien tapice la mayor parte de la ciudad con la cara de su aspirante. No le encuentro otra explicación a tanto despilfarro de esfuerzo humano y recursos.

El espectáculo me parece tan ridículo y estéril como las planillas de la preparatoria. Más absurdo todavía. Al menos en la preparatoria se conservaban algunos sueños y una pizca de nobleza en el corazón. Ahora, quién sabe.

Más de un candidato se vende como "Un regio para regios", "Padre de familia", "Orgullosamente norteño, como tú", "Aquí estudié y aquí he vivido siempre". Como si eso los hiciera mejores. ¿No se darán cuenta que ese orgullo enfermizo por "la tierra que los vio nacer" sólo reafirma la fama de  xenófobos, cerrados e intolerantes que tenemos los regiomontanos?

Sigo recorriendo las calles de mi ciudad. La imagen de un candidato abrazando a una viejita. "Adulto mayor", me corregiría si leyera mi pensamiento. Una candidata escucha a un grupo de mujeres “como tú”. Otro candidato trae la camisa remangada, listo para realizar una labor inexistente. Otro se muestra "firme"; "decidido": lo que sea que eso signifique. Pero el colmo de colmos es la candidata que dice que cuidará al estado "como tú cuidarías a tus hijos". Lo que nos faltaba: una mamá.
Y es entonces que el quinto mandamiento de manipulación mediática que supuestamente escribió Noam Chomsky -y que al parecer ya desmintió, pero no por eso deja de ser una representación contundente de la realidad-, se hace presente:

La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad.

Nos siguen creyendo idiotas. Y para la mayoría de la gente, está bien. Es más cómodo así. Si no me creen, lean el sexto, séptimo y octavo mandamientos.