miércoles, enero 25, 2006

cuando el amor llega asi de esta manera uno no tiene la culpa...

Se apagó el monito rojo y se prendió el monito verde. Como siempre, uno que otro carro se pasa de largo ignorando el semáforo en luz roja. Les vale madre y les seguirá valiendo madre; aquí no es como en las películas esas donde el transeúnte es quien lleva la mano en la calle. El agente de tránsito estaba más entretenido viéndoles las nalgas a las secretarias que regresaban de su hora de comida. Crucé la calle y nunca falta el imbecilazo que mete toda la trompa del coche sobre la raya amarilla de los peatones porque no tuvo los huevos suficientes para cruzarse en luz roja porque vio de último momento al tránsito en la esquina y mejor decidió frenarse sobre el paso peatonal. Así somos. Le saqué la vuelta al carro del tarado ese y subí a la banqueta contraria por un lado de la rampa para discapacitados que, sinceramente, nunca he visto que las usen porque no creo que se atrevan a salir a las calles con tan chaparra cultura vial que tenemos. El agente de tránsito seguía apendejado con la temblorina de las nalgas de las secres y ejecutivas que por ahí pasaban. El hombre hacía como que trabajaba ondeando la mano como idiota mientras les rompía el traje sastre a las mujeres con una mirada que hacía suponer que tenía mucho tiempo ya de que no le gustaba su esposa. En vez de multar al cabrón que estaba obstruyendo el paso de los peatones prefería descremarse mentalmente. Ni hacer corajes es bueno. Formé mi burbuja concentrándome en la fricción de mis pantalones de pana; un sonido muy común en el invierno. Pero me detuve. Aunado al rip rip de la pana al caminar, el ruido de mis zapatos recién boleados que molían las pocas hojas sobre la banqueta me impedían escuchar la canción que tocaban en algún establecimiento a lo lejos. El penetrante olor de la grasa negra seguía colgado de los pelitos de mi nariz. Miré al suelo para concentrarme en la melodía y noté que la grasa había manchado un poco el pantalón: pinche bolero, ya ni porque siempre le doy propina lo hace con cuidado. Le di turn off al sonido ambiental y formé otra burbuja donde lo único que escuchaba era la tonada de esa canción. “…cuando el amor llega así de esta manera, uno no se da ni cuenta…” Aaaah, cómo no, ya había escuchado antes esa rola y desde la primera vez se volvió una de mis favoritas. “…cuando el amor llega así de esta manera uno no tienen la culpa, quererse no tiene horario ni fecha en el calendario cuando las ganas se juntan”. Todo el día tuve esa rola en la cabeza. Salí apurado del trabajo, empezaba el frío y no le había echado suficientes monedas al parquímetro, pero como quiera, me detuve en la farmacia a comprar algún dulce o algún chicle. Compré unos chicles de esos que vienen en una cajita de cartón. Tres pesos con cincuenta centavos. Sonaban como maraca las tabletitas cuadradas y acarameladas dentro de la caja cuando la agitaba. Eran de esos chicles blancos, de menta; no de los verdes esos para el mal aliento que queman la boca con su sabor. El tiempo en el parquímetro había expirado pero no me multaron. Me subí al coche y estaba caliente, como sauna. Me gusta ese abrazo del calor cuando me subo después de haberlo dejado varias horas bajo el sol y de caminar varias cuadras entre la ventisca fresca de las 5 de la tarde. Traté de quitar el celofán del empaque de los chicles que sonaba como fuego crepitando. En un intento desesperado y un movimiento torpe, abrí el empaque al revés y los chicles volaron por los aires cayendo directamente en el asiento del copiloto… formando tu sonrisa…. hasta esos dos dientes que dices que tienes chuecos y que a mí tanto me gustan. Es que cuando el amor llega así de esta manera uno no tiene la culpa…

21 comentarios:

anaita dijo...

eso fue realmente dulce.

un abrazo y mis mejores deseos

flacoman dijo...

Es usted un genio maestro. Lo he dicho antes y ahora lo repito.

Saludos!

CHAD dijo...

"...nunca falta el imbecilazo que mete toda la trompa del coche sobre la raya amarilla de los peatones porque no tuvo los huevos suficientes para cruzarse en luz roja porque vio de último momento al tránsito en la esquina y mejor decidió frenarse sobre el paso peatonal."

Ni me diga de esto que hace poco nos rompio la madre un trailer por la falta de huevos del cabron(novio de mi cuñada) que manejaba.

Gracias por quitarme ese sentimiento de culpabilidad que tenia por estar enamorado por una manera tan ajena a mi.

manuel dijo...

Una cosa es la ciudad y su locura y otra lo que llevamos y vivimos dentro de nosotros mismos… Que gusto poder separarlas y escoger la mejor.

Saludos

MEOW dijo...

Sin palabras Guffo, le diste en el blanco

Como sus dientes ;)

Juanelo dijo...

aaaaaaaaaaaaiiii papaaaaaaaaaaaa

es el guffoooooooooo señoreeeeeeeeeeesssssss

enoooooooooorme compadre, me puso chinito chinito, eso es romance no jaladas

un saludote, a tubo chido la caricatura del webo, me dio chingos de la risa

paztor dijo...

orale , cuando llega , llega.... de la forma que sea.

Junishiro dijo...

A mi que me importa verdad? pero si gustas subir la barra derecha, reduce el tamaño de la foto del perro.

Saludos

Junishiro

jpax dijo...

Uooo! fuera de decir que lo escribiste chido (que así es... uta, ya lo dije), diré que lo que me pudo de la historia-narración fue la sonrisa, igual y al estilo Lewis Carroll, pero harto especial :P a final de cuentas, varias veces me sentí identificado con las acciones, pensamientos y... absolutamente no soy el único que participó en la historia, basta con ver los comentarios anteriores.

Muy padre.

Por cierto, onde quedó el post del army con la turtle? no se censure :P

RichArien dijo...

Muy chido post... y muy cagado el dibujo del mulder y el huevo... jajaja no mames.. no paro de reirme.

Licenciada dijo...

Yo le rayo el coche al hijo de puta

TheMexicanSniper dijo...

Lo de la rola rifa maese guffo, de hecho me dio yo les digo a los cabrones que se muevan cuando estan en la rayas amarillas...saludos y gracias por el apoyo maese

Chingasatt dijo...

A hueeeeeeevo...esa cumbia bien sentimental!!!!
Y el carton que hiciste a tu compa no tiene precio....aun me carcajeo de ello.

Essex dijo...

innche gufooo... compadre, nche gufoo, si para escribir posts como estos debe encerrarse mas en su burbuja, sigale, sigale

Nan Sepúlveda dijo...

Déjà vú? JAJA
muy bonito...
"no de los verdes esos para el mal aliento que queman la boca con su sabor"
..jaja a mí sí me gusta que quemen..sobre todo esos MAX AIR de Canela...iiii! que ricoo...
Entonces quién tiene la culpa?!

y ahi entra la canción de Martin Ricca...


LA CULPA LA TIENE CU-PI-DO!

INGAAAAAAAAAAAAAA
bueno

bye

RichArien dijo...

Saludos Fab <<< juar juar juar... en el blog del Ray? jajaj que confusión..... xD

Yo hasta me saqué de onda O_O
Pero debo de admitir que está cagadísimo eso de los payasos...

Dayana Litz dijo...

Saludos desde
http://confluencias.blogia.com
Hola!!!
Siempre que el amor llega a mi puerta, él no tiene la culpa... creo que la culpa luego puede tornarse mutua.

megaNacou dijo...

aaaaaaaaayyy, que liiiindouuu...

pos la neta sí cabron... cuando el amor llega de esa manera...

From the brain of Alfrek dijo...

Pos a huevo, esa rola de "Caballo Viejo" si es la neta!

Agridulce dijo...

señoooor, como remata usted con el final... cuando sea grande quiero ser guffa. o algo asi! Saludos

Anónimo dijo...

Ah... !"Caballo viejo" es la cancioncita