domingo, abril 16, 2006

una telaraña y un rifle de postas

Descansábamos en los escalones de doña Pelos, después de la correteada que nos pusieron los de la cuadra de arriba por destruirles su club; el club secreto –no tanto- que tenían en el monte baldío a un lado de la tiendita. Se lo merecían, pues habían robando algunas cosas de la construcción abandonada en donde nosotros teníamos el nuestro. Huimos cuando nos vieron salir del monte donde tenían su escondite. Nos vieron desde una lejana banca del parque, porque salimos atacados de la risa y haciéndoles la señal del dedo medio. Corrieron enfurecidos hacia nosotros, pero mis amigos y yo ya estábamos pedaleando nuestras bicicletas a toda velocidad con rumbo a la cuadra de abajo, a donde no se acercaban los de la cuadra de arriba. Gritaban y amenazaban con sacar rifles de postas, pero sólo nos persiguieron con sus hermanos mayores arrojándonos piedras e insultos a nuestras madres. Ninguna piedra nos dio, la más cercana pegó en una de la llantas de la bici del Chuy. Ya en nuestro barrio, dejamos las bicicletas tiradas en la calle y nosotros nos tiramos bajo la sombra del huisache del patio frontal de la casa de Doña Pelos. Hicimos eso porque vimos que no estaba su coche –el Pelosmovil- y no había manera de que nos corriera a cubetazos de agua con el pretexto de barrer los escalones. Me paré y fui por segunda ocasión a tomar agua de la fuente. Estaba empapado en sudor. Contemplé el enorme huisache. Había una telaraña fantasmal y hermosa de rama a rama. ¡Qué padre está este árbol! Me gusta mucho, dije; y todos echaron a reír. ¿Qué tiene de chido?, es un pi$%&#, árbol, jajaja. Tú estás loco, me respondieron. No dije nada más. Me quedé callado, no fuera a ser que al decirles lo maravilloso de la telaraña, la destruyeran gustosos. Todos se pusieron a correr de un salto y subieron a sus bicicletas. ¡Ahí vienen!, gritó Chuy. Desprendí la mirada de la telaraña y mi boca del chorro de agua, girando mi cabeza: los de la cuadra de arriba estaban en nuestra cuadra, con sus hermanos mayores y un rifle de postas.

15 comentarios:

HAMLET dijo...

Hola Guffo, esta chido tu relato de tu infancia. Me gusto eso del huizache y de la telarania. Hay veces quer la gente no sabe apreciar las cosas pequenias y hermosas de la vida.
En fin, toda la historia es muy buena y refrescante.

eltax dijo...

y a quién le dieron con el rifle?


Muy buenos recuerdos Guff!

Salú

nacho dijo...

Ups, y qué pasó???

Suspense, memories, flashbacks.

Las biografías son retazos de recuerdos que no pueden regresar lo que fuimos.
saludos desde los tiempos extras de la semana santa...

hb

Luis Luna dijo...

Te hicieron bien las vacaciones, Guffo.

Saludos.

Padrenatas dijo...

oye sentí un pequeño parecido con "La guerra de los botones". saludos carnal.

Cursi yo??? dijo...

"Recodrar es volver a vivir"... Es regresar el tiempo y espacio en el hoy¡¡

En lo personal espero continuación Guffo, para saber que paso en el regreso de los vecinos ya armados¡¡

Que tengas bonita vida¡¡

Deadpool dijo...

no mamar ni han de haber traido postas los putos.

From the brain of Alfrek dijo...

Nada más chido que empezar la semana con una historia de balazos o postazos, ojalá y también haya persecuciones en autos, o bicicletas y viejas encueradas, o niñas con las rodillas raspadas.

pragariano dijo...

Telarañas las que traes en la mente... jejje
Saludos carnaval...
ya regresamos al blog...
a ver qué sucede...
saludos... ca...

Guffo Caballero dijo...

Jejeje, pues la neta no me gusta que las jaladas que escribo tengan continuación o conclusión; mejor ahí se los dejo de tarea, jeje.Lo que sí es que nos sacaron un muy buen pedo y terminamos siendo amigos (chin, ya dije el final feliz de la historia). Buen inicio de semana para todos.

Licenciada dijo...

yo igual tengo una historia de la niñéz muy chida! tal vez la postee luego... y a mí me encanta contemplar la naturaleza por horas, es chido

besos mi Guffo!

rubas dijo...

dude vi tu caricatura en sputnick, ta chid el articulo donde la pusieron, saludos desde guatemala!
rubas

manuel dijo...

¿Y que?
Pos a fingir demencia, es lo único que queda en esos casos.
Dejar hacer y dejar pasar.

CHAD dijo...

Exactamente ¿que dispara un rifle de Postas?

A lo demas si le entedi ;)

Adrian dijo...

Hola me llamo Adrián, es la 1a. vez que comento algo en tu blog (no por faltas de ganas) pero no la primera vez que te leo y espero no te importe pero como ésta anécdota que cuéntas comparto muchas vivencias semejantes.
Yo también recuerdo la época de infancia dónde junto con mis primos mayores tenías un club en un terreno baldío frente a la casa de mis tios y como una noche mi primo me dejó de guardia vigilando que "los de la otra cuadra" no se metieran y si se metían le avisara. ahi estoy como wey toda la noche viendo al baldío nuestro club. Claro valió la pena pq se metieron unos escuincles y raudo y veloz le fui a avisar a mi primo quien con su resortera apedreo a los osados "de la otra cuadra"
En fín sólo me resta decir que me agrada leer tu blog.
Saludos.