martes, octubre 18, 2011

Fuentes



A falta de playa, las fuentes de mi ciudad. Las fuentes de cualquier ciudad sin playa.


A veces sueño que brinco de una fuente a otra, como un delfín alado que escapa de un tanque del circo.


Sueño que salpico a los oficiales de policía cuando me persiguen para atraparme, que mojo el pavimento y lo dejo resbaladizo y que dibujo estelas de arcoíris en el aire que adornan los edificios, destellan en sus ventanas y envuelven a la gente.


Las fuentes atraen a los niños en tiempo de calor. A veces también a la gente que no tiene aire acondicionado. Cuando los niños dejan de ser niños, las fuentes dejan de manar agua y se llenan de maleza y bichos. Se convierten en monumentos al olvido; en tumbas de nuestra inocencia.


¿Quién no ha visto alguna vez las gotas que salpican y traslucen con el sol, el mosco que patina en la superficie a pesar de la turbulencia y ese eterno color azul que huele a musgo y cloro?


Pienso que las ciudades no tienen tantas fuentes como debieran. La vida cotidiana tiene mucho más fuentes: las fuentes de empleos, las fuentes de ingresos, las fuentes con las que se escribe un reporte en la oficina. Soñar con la fuente de la juventud o la fuente de la vida eterna después de una jornada laboral. O pensar que jamás se acabará la fuente de nuestro amor o de nuestras ideas.


Todo en la vida –podría decir que todo lo mejor-, brota de una fuente. Por eso deberían de construir más fuentes en las ciudades: para que no se nos olvide este pensamiento.


Nada más hay que tener cuidado de que no suceda con nuestra fuente interna lo que sucede con la mayoría de las fuentes de la ciudad: que dejan de manar agua, se llenan de maleza y bichos y terminan convirtiéndose en monumentos de olvido o en sepulcros de nosotros mismos.


Que nuestras fuentes sean inagotables.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

La que no se ha agotado es "tu fuente de inspiracion". Felicidades

C. Thunders dijo...

Carnal, supongo que este texto no era precisamente cómico, pero por alguna extraña razón me causó mucha risa.

Supongo que fue el contraste que hay a la mitad, no sé.

Ahí disculpa mi falta de apreciación. No ando borracho ni nada.

Anónimo dijo...

Qué bueno que tienes un blog y compartes escritos tan buenos. Cuando publiques libros te los voy a comprar todos, en serio.

Anónimo dijo...

Todabia tienes el libro de diarios de fin del mundo???
no se si todabia tengas la sucursal de mitras abierta para pasar por el
saludos

Guffo Caballero dijo...

Sí, todavía tengo unos cuantos libros de la segunda edición, los que vienen con 9 relatos extra. Voy a mandar libros a quienes lo pidan hasta el 30 de diciembre.
Mándenme un correo si les interesa a guffo76@hotmail.com, para explicarles la onda del envío.

Gracias.

Anónimo dijo...

Definitivamente tus mejores ideas se las está llevando twitter ...

El Krusty dijo...

La neta que sueño tan putete, me hizo vomitar corazones y demonios rosas...

Si soy un naco de lo piiooor!