martes, diciembre 06, 2005

vamos a tragar lo que nos den...

Dicen que el más apto es el que se adapta al ambiente que sea y es el que sobrevive, si lo vemos en términos animales. En las cosas más estúpidas yo veo que esta regla es cierta; pero, en las cosas más básicas, lo dudo. Tengo amigos que se han ido a Europa y Asia y dicen que a las dos semanas no aguantan la comida y extrañan la comida mexicana. ¡Extrañan una sopa de fideos con jamón!!!¡Cómo sobrevive este tipo de seres que no aguantan una semana sin comer salsita, pan bimbo o tortillinas tia rosa???. Imagínense a estos pobres tarados (aunque sean mis amigos), que le echan salsa Tabasco a la pasta frutti di mare, al conejo a la gorgonsola, al pato a la canela o al humilde kebab( y la salsa Tabasco ni siquiera es mexicana, déjenme les digo). Imaginen a estos pobres viajeros gastando como ricos en Europa y que terminen comiendo en un Mc Donalds porque la comida "no les gusta"... lo que no saben estos señores y señoritas es que los viajes son para aprender, para ilustrarse y que no importa que vyan a Louvre o a Del Prao o a la Rambla o a la ingada: la latita de chilitos La Costeña y el Machacado Tia Lencha se deja en casita, porque para comer esas mamadas mejor uno se queda en casita y se la preparan mejor y con el toque de la jefecita o de la agüelita... Estos viajeros quieren que la comida les sepa a orilla de sartén quemado, a manteca rancia de puerco y a frijol charro meneado con salchicha. Y no los culpo: La comida mexicana, a pesar de ser indigesta, es muy, pero muy sabrosa; pero ponerle salsa a todo, jalapeño a todo, chile a todo y sentirte muy chingón porque a cada restaurant que vas pides una salsa Tabasco porque -según tú- la comida es mal... por favooooor... Y bueno, tengo como ejemplos a los esposos de mis primas y a uno que otro amigo que se sienten muy chingones y que si no comen carne, no son hombres; porque en su comida diaria deben de comerse un pedazo de carnota "porque se lo merecen porque se la partieron todo el día para darles lo mejor", y sí, se lo merecen: ojalá les de ácido úrico a los mamilas o un infarto por mamones. Gracias a dios, yo tengo panza de limosnero, como diría mi jefecita, y en cualquier ambiente me adecúo: que venga el clima que venga, que me den la comida que sea: arroz, acelgas, coliflor, alubias, espinacas, betabel; yo como quiera decargo el escombro de mi pancita a todas horas, duermo en el piso o en catre, cargo mis maletas llenas de pendejadas, plancho mi ropa y también la lavo... en fin: todo es cuestión de adaptarse para sobrevivir... Pero como mis post ya están de hueva: eso de dibujar tres caricaturas diarias de lunes a domingo y escribir una columna cada tres veces a la semana me exprime el cerebro mucho, a parte de lo que me lo exprimen las cuestiones personales, existencales, laborales, amorosas y de más... les pido un descansito, amadísimos bloggeros... No me tardo, voy por unas cheves y ahí vengo... Volveré pronto... En una semana...

8 comentarios:

Rox dijo...

a huevo!
tan rica que es la comida en todos lados... saludis :)

MEOW dijo...

Chale
nomás avise cuando regrese compa

Beixos

Ricardo dijo...

Yo tengo de esos amigos que no han probado cosas extrañas y muy su gusto y su pendejada... la verdad que ricos son los tacos de chicharron de los Panchos en el DF o las manitas de cangrejo en Tampico, los romeritos no me gustaron tanto, pero algo no me iba a gustar... tantas cosas... ya que va por las cheves, le encargo un whisquito y unas aguas minerales... animo!

anaita dijo...

Tomese su tiempo, descanse, relajese, por aqui andaremos.

buena vibra

Essex dijo...

no manche compadre, si nomas estando en el mismo pais a uno le entra la nostalgiadera por la comida, ayyy, las carnes asadas, el chilorio (sin albur), los tamales de puerco, la machaca, las tortillas de harina, ayyy ¡arriba el norte cabrones!

Chingasatt dijo...

Se paso cuando fui en un grupo de viaje a Barranca del Cobre, una chamaca y su jefa iba buscando comer en McDonalds, en vez de aprovechar para degustar otro tipo de gastronomia

Simplemente Maluchita dijo...

Exactamente! hay que adaptarse y disfrutar de la variedad que nos ofrece la vida... aunque a veces nos llevemos sorpresitas desagradables, como hace poco me sucedió comiendo en China Town... asqueroso!!
jajaja lo bueno es que también tengo panza de limosnero!!

grace dijo...

que gracioso