lunes, julio 25, 2005

fábulas de clasemedia...

De morro me decían que si me tragaba los chicles, se me iban a pegar en las tripas; pero yo me los tragaba para ver si podía hacer bombas con el asterisco y así ingresar al museo de Ripley o tener algún record Guinness. De eso alimentaba mi mente cuando era chiquillo: de dinosaurios, enciclopedias de fauna silvestre, memorizar las capitales y monedas del mundo, records Guinness y situaciones de Aunque Usted no lo Crea de Ripley. Recuerdo que era bien especial pa´comer comida y mi jefa siempre tenía que inventarme nombres de platillos pa´que los devorara con gusto. Compraba higado, riñones o lengua de res y me decía que era carne de cebra, de jirafa y hasta de dinosaurio; y yo, en mi puñetez infantil, me la creía. Recuerdo las idas a Soriana a comprar la carne: "¿Y esa de qué es?", señalaba con mi manita la carne molida. "Es de elefante", decía mi jefa. "¡Ooooiii, qué padre!!!" decía yo. "¿Y esa de qué es???", seguía yo de necio y señalaba unas chuletas de cerdo. "De guepardo", decía mi mamá, quien ya se había aprendido los nombres de los animales que me gustaban. Ya en casa, me transformaba en león -en mi imaginación, claro está- y me tragaba un filete de orangután empanizado; que en realidad, era un pinchurrienta milanesa de res. El pedo fue cuando me di cuenta que había que matar a los animales para que me los pudiera comer en taquitos de picadillo. Los cochinitos eran los que más lástima me daban. Pero como quiera no me hice vegetariano, juarjuar. Ahhhh; además, el bato que dibujaba a Calvin y Hobbes construyó una maquina para leer la mente y para viajar al pasado y se robó mi vida. Che bato kooley.

29 comentarios:

MEOW dijo...

Jajajaja mi mama no era tan sofistiquey para disfrazarme el hígado (bueno no el mio si no el que queria que me comiera :))me decia que eran bistecitos empanizados "pero sabe raro mama.." hasta que me di cuenta de que la carne morada era la que sabia raro y ya no la volvi a probar.
Calvin y Hobbes rifan! si algun dia tengo un hijo quiero que sea como el... no mejor nada mas me compro un tigre
Besos compa!

GalloMX dijo...

La amá de los pollitos [mi jefa] no tenia problemas para que sus vástagos comieran, al contrario, tragábamos tanto que no se como le hacia, de hecho nos pedía que comiéramos tres o cuatro tortillas por cada plato de comida... jajaja! [snif, extraño las comidas en casa de amá...]

Bellota dijo...

que imaginacion!!!

pero gracias a eso creciste fuertote
:P

Padrenatas dijo...

Jajjaja, ojalá mi jefa hubiera tenido ese tacto. Con ella era de que "te lo comes o te lo comes", con cinturón en mano. Snif.

Bringas dijo...

Andaba distraído con su Flog, (que por cierto no ha actualizado) que me olvidé por un momento de éste su espacio verbal. Y ah cómo me he reído al ponerme al corriente.

Me halagó con la mención en los 100 blogs, espero que su cuñado ya esté mejor.

no sé por qué chingados le estoy hablando de "asté", igual la ausencia.

cuídese.

lacho dijo...

Hasta la fecha me caga el hígado y no había antes poder humano que me lo hiciera deglutir, una vez a mi abuela (con mucha menos mano izquierda que tu encantadora madre) osó quererme obligar a comermelos, lo que hice yo (obviamente menos creativo que tu) fue esconderlos bajo la corninisita que hacen los platos en la orilla (en pocas palabras) abajo del plato... pero con algo de astucia no me lo terminé y me quedé sentado picando el plato para que no se lo llevaran y no se dieran cuenta que ahí estaba el condenado higado de una inocente vaca con sirrosis (supongo)... hasta que llegó Clara por mi (mi jefa), en putiza me paré y me fui, hasta la fecha no recuerdo que pasó, no se si se acuerde mi abuela, pero al fin y al cabo se la peló, no me tragué el hígado...

Gracias guffo, me encantan estos textos tuyos.

TheMexicanSniper dijo...

ahuevo esa niñez tuya estaba bien cabrona gracias guffo por seguir asi...

Esmeralda dijo...

Mi madre nunca se valió de esa táctita para hacer que comiera, porque sabría bien que me daría más asco comer carne de jurafa o así, iiiuuuu...
pobrecitos animalitos, los que matamos para comer, by te way :O(

davidborman dijo...

calvin y hobbes ruleaaaaaaaaaa

Huevo dijo...

jajajajaja, no mame compadre, al tercer renglon saque una carcajada que hasta me vieron feo, snif.

¿Y lista la tanguita?

Simplemente Maluchita dijo...

Jajaja, pues mi mamá nunca batalló para que comiera su pequeño retoñito de zempazuchil, osea yo,
aunque le diré que si me hubiera dicho que lo que me estaba comiendo era carne de dinosaurio, ahí mismo dejaba de comer!
jajaja
Ya me imagino que historias les vas a decir a tus hijos cuando no quieran comer!!!!!!!

Saludos Guffo!

La flaca dijo...

jajajaja... che gufo me cae que te los sigues tragando e intentando hacer bombas.... ah por cierto suelte tentito a la fabi que ayer por poco me lo llevo y usted ni en cuenta! (dr. coss y 15 de mayo)

Rockdrigo dijo...

A mi me tenían que parar de la mesa para que dejara de comer, pero en la planta baja de la casa donde todavía vive mi madre vivía mi abuela, y ella es la culpable que ahora sea yo un animalito de 1.95 mts. y 130 Kg...

Saludos desde los callos del pie del cerro de las Mitras...

Anónimo dijo...

señor, que divertida me estoy dando con su blog, lo he estado leyendo casi completo los ultimos dias y esta muy bueno, quiero decirle que me he encontrado otro blog, con infinidad de copias de sus texto, quizas ya lo sabia, pero, en fin...

http://shit-blog.blogspot.com/

Mr. Cougar dijo...

Pssssssss claro que no!! ¿cómo rechazar el gran placer de comer carne??!

Saludos, mi buen guffo tragaorangutanes! :P

PIOTRO MARTINI dijo...

ese guffo ya regrese y calvin y hobbes es la mamada no lo puedes negar por cierto sigo esperando eso carnal

nacho dijo...

También a mí me disuadían de comer algunos guisos que no me gustaban y lo hacían también con un animial: con un pedazo de vaqueta que tiene una hebillita en la punta. En fin, este mundo está habitado por seres como nosotros, eternos inadaptados.
Saludos ese Guffo.

Anónimo dijo...

LUCAS FILIPI LOMBARDI DI MERDA





QUE TAL SI NOS AVENTAMOS UNAS CHEVES Y EN VEZ DE HIGADO O ALGUN CORTE EXTRAÑO, NOS AVENTAMOS UNA ARRACHERA O DE JODIDO UNAS SALCHICHAS SIN ALBUR!!!!


SE ARMA O ARRUGAS GUF?



SALUDOS

Rox dijo...

jajajaja! excelente post :)

VERDETTE dijo...

entonces eras un niño sano.

skene dijo...

shiangó . . . no cabe duda apa, le juro que me siento bien afortunada de conocerle, de que me permita hacerlo

y de ser su hijis . . .

Besos y abrazos a mis h. padres. :*

Hib dijo...

ay compadre que inquieto y original me resultó jajaja eso estuvo genial..besos y saludos

Armando dijo...

maese, sin albures ni dobleses ni mala intención, nunca le dieron ubre?, a la madre!, es que es la que más me imagino que puede pasar como carne de dinosaurio...

dolphingirl dijo...

mmmm higado y co ncebolla mejor yum yum, y eso que fui vegetariana snif!
saludines,
Delfin

flacoman dijo...

Es usted un genio maestro!! jaja como me reí con lo de que se transformaba en león jaja

el mangos dijo...

pues mi jefa no cambiaba el nombre de los platillos para que me los comiera, mejor me decia que me iba a poner flaco y feo.....................y tuvo razon ¡snif!

moun keisi dijo...

uy me acuerdo de un dia
que mi mama hizo albondigas con queso philadelphia por dentro, y a mi el queso ese me encanta, y me las empeze a comer, pero habia algo aguadito adentro..y yo noo es que esta bien aguado el quesoo. no es quesoo..
y no no era, era repollo aguado.
GuACaLa!!! ya despues de que me comi unas 4 o 5 me dijo..
ay bueno es que tienen repollo....
veeerrdeee las avente...
odio el repollo aguado ajajaja.
saludos y vibra rosa *=)

Anónimo dijo...

SI YO LE PREGUNTABA A MI MADRE QUE ERA LO QUE ME DABA DE COMER, ME DABA UN ZAPE, ME QUITABA MI PLATO Y SE LO DABA AL PERRO...ASI SE ME QUITO LO MELINDROSO...Y LO PREGUNTON JA

SALU2

Vorthex dijo...

nel, a mi me hacian quedarme hasta la noche sentado en la mesa y no me podia parar hasta terminarme la comida. Asi aprendi a comer de todo. Creo que puedo comer de todo hasta lengua de res,,,, wuac!!!