viernes, julio 08, 2016

De baños de vapor, cines porno y sindicatos (primera parte)

Hombres muy hombres del mundo que leéis este blog, os pregunto: si alguien del sexo masculino los invitara a pasar una linda tarde metidos en unos baños de vapor exclusivos para caballeros, con masajistas varones, ubicados en unas calles semiolvidadas del centro de la ciudad de Monterrey, al lado de una antigua sala de cine porno que todavía proyecta películas cochinonas: ¿irían?

Dan ñáñaras, ¿no? Uno de volada se imaginaría en un torneo de espadazos con "Everybody Dance Now", de C&C Music Factory, como fondo romántico. ¡Pero no! La verdad es que suena más sórdido de lo que es. Yo lo comprobé, y a continuación les cuento mi varonil y para nada gay experiencia (digo, para aquellos que siguen teniendo aversión y prejuicios hacia eso):

En la esquina de Héroes del 47 y Carlos Salazar, justo a un lado de la mítica Sala Chaplin, hay unos baños de vapor. Supe de su existencia apenas hace un par de meses, cuando me mudé a vivir al centro de la ciudad y un día decidí recorrer las calles del rededor en mi bicicleta. “Turco, ruso y suizo”, advierte una estructura de metal con una lona que cruza de lado a lado y divide por la mitad el edificio. La lona también tiene unas siglas que nunca en mi vida había visto: "STIC". Guiado por esa cosa que dicen que mata a los gatos, me acerqué un poco más al edificio para salir de dudas, y me percaté que STIC significa Sindicato de Trabajadores de la Industria Cinematográfica. "Pero ¿qué tiene que ver una cosa con la otra?", me pregunté. "¿El señor Spielbergo estará ahí adentro?". Fue entonces que mi Sherlock Holmes interior hizo que me bajara de la bicicleta para cruzar las puertas de cristal del edificio con la única intención de pedir una entrevista con alguien y poder realizar una pequeña crónica urbana de lugares poco comunes -o en vías de extinción- en Monterrey.
Total que como les comentaba, entré a la recepción para pedir informes, hablar con el dueño o el encargado y aclarar todas mis cuestiones. La mujer al frente de la recepción me dijo que "a la vuelta" podía "hablar con alguien". "A la vuelta", entre el mítico cine porno y los baños de vapor, resulta que había otra puerta de vidrio, más discreta que la de los baños. "Ahí puede atenderlo el licenciado Rogelio". "¿Será el licenciado Rogelio el señor Spielbergo?", pensé, y, emocionado, salí de inmediato de ahí empujando mi bicicleta para entrar a las susodichas oficinas. Había fotos de líderes sindicales en las paredes. Eran las oficinas del STIC. De la Sección #26, para ser más específicos. Mientras esperaba a que me atendieran, seguía preguntándome qué demonios tenían que ver unos baños de vapor para caballeros con el Sindicato de Trabajadores de la Industria Cinematográfica. Y fue entonces que don Rogelio salió de su despacho y aclaró todas mis dudas.
Don Rogelio Pérez Garza es un hombre de 76 años, de bigote casi rubio y ralo. Bien peinado y de vestir impecable. Me recibe amablemente en su despacho y va al grano: "¿Qué quieres saber y dónde lo vas a publicar?". Ya que le explico, el señor se suelta platicando. Don Rogelio es el Secretario General del STIC, donde lleva décadas. Al STIC están afiliados boleteros, dulceros, proyeccionistas, empleados que limpian el desmadre que dejamos al acabar la película, etc. Entre muchas de las labores que desempeña este señor, también es escritor e historiador de Monterrey. Ha escrito una decena de libros, entre poesía, historia del cine, cuentos y literatura infantil. Me dice que desde niño trabajó como proyeccionista en varios cines y terrazas de la ciudad, y que el Sindicato de Trabajadores de la Industria Cinematográfica es dueño de los baños de vapor, del cine Chaplin, del Aracely (también para adultos, pero ahora en renta) y un salón para eventos arriba de la sala Chaplin. Lo que se recauda de estos negocios se reparte en $2000 pesos mensuales para cada uno de los más de 200 pensionados que hay.
Libros que ha publicado don Rogelio.
Antiguo aparato para editar película.
En eso, don Rogelio hace una llamada, y aparece en la oficina don Eduardo, un tipo un poco más joven que el Secretario General, bien vestido y de semblante bonachón, que, para mi asombro, es el proyeccionista de la Sala Chaplin y el Secretario de Organización del STIC. Don Eduardo amablemente se ofrece a darme un tour por los baños de vapor, el salón de eventos y el cine Chaplin, y me autoriza tomar algunas fotografías para reforzar este pequeño reportaje.

Don Eduardo también me platicó muchas cosas. "El baño turco y el ruso en sí son saunas húmedos, el baño suizo es una cabina que avienta agua por todos lados. Ahorita sólo tenemos una porque es tecnología muy cara", me dice. La entrada a los baños cuesta $130 pesos; $110 para los del INAPAM (Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores). Don Lalo me comenta que el lugar se remodeló en el año 2004, porque antes había un área para mujeres, pero no eran clientes tan frecuentes como los hombres, por lo que decidieron quitar ese espacio. A los baños de vapor del STIC entra "todo tipo de gente". No se reservan el derecho de admisión. "Es un lugar democrático". También hay gimnasio y bar.

Don Edurdo, sin borrar esa disimulada sonrisa que parece grabada en su rostro, me va mostrando cada uno de los rincones de los baños de vapor y explicándome un poco de su historia. Tomo algunas fotografías. Hay clientes. Los niños van con sus papás. Vapor. Paredes empañadas. Gotas escurriendo por todos lados. Balastras y tubos fluorescentes. Salimos del lugar y don Eduardo me dice: "Ahora vamos a la Sala Chaplin". Se me pone la piel de gallina nomás de recordar todas las leyendas urbanas que he escuchado de ese lugar.

Continuará...
Don Rogelio y don Eduardo.

21 comentarios:

Anónimo dijo...

Ese Guffo no te engañes si son gay pero es discreton, aunque es mas de ir en ese rollo, pero si no bien puedes ir como tu a disfrutar yo soy del DF y este lugar me gusta no por gay, si no porque esta bien grandote y aca no hay algo asi con variedad y barcito y gym esta bueno para un relax, pero tambien puedes conseguir un compa pa que te eche la mano, o ir en plan de compas (no sexual) jaja es interesante saber que de ahi sale pa la pension.

Anónimo dijo...

Ayñ el comentariote que puse, no se si se borro :(

vmaldonado dijo...

orale, muy buen reportaje. Nunca e ido a un baño de vapor, y este no se ve nada mal.

saludos Guffo

Reynaldo Sanchez dijo...

Los baños de vapor del STIC, junto con los del Circulo Mercantil, son los mas tradicionales de la ciudad. Despues los clubes deportivos y gimnasios pusieron los suyos. Para nada son ciertas las historias cochambrosas de estos lugares (para eso hay otros alla por la central de autobuses, jajaja)
No hay nada como comenzar el dia con un vaporazo y la regadera helada a presion... poco a poco te quita lo pendejo.

Arka dijo...

Interesante.

Aunque no dudo de que puedan ir compadres mañosos. Pero obviamente el lugar no es para ese tipo, que se la jueguen los atascados es otra cosa.
Se ve agradable y no estaría mal un precopeo en el bar.

Cuando la segunda parte?!

Anónimo dijo...

Pues esta interesante este rollo de los vapores, hay que darse una vuelta para que no nos cuenten al respecto, saludos

Karlos F. dijo...

Orale, sin duda que de entrada sí hay algo de prejuicio por todo el entorno, pero como dicen hay que enterarse bien de las cosas antes de juzgar (u opinar mas bien).

Esperamos la 2nda parte de esto tan interesante.

Saludos...

arriasola dijo...

Pensé que ya eran un mito ese tipo de lugares, pero estoy muy lejos como para ir, saludos mi buen guf.

arriasola dijo...

Pensé que ya eran un mito ese tipo de lugares, pero estoy muy lejos como para ir, saludos mi buen guf.

Aníbal Díaz dijo...

Interesante bisnes. Ese tipo de lugares me han dado curiosidad desde que vi la película de 'El Milusos' con Héctor Suárez (no me acuerdo si es la 1 ó la 2 o la que sea, pero en una jala en un baño público no gay). No pensé que siguieran existiendo... en mi caso, como que dan ganas de ir y como que no, más que nada por cuestiones higiénicas.

Tigrus dijo...

Orale!!!

Esta interesante.

Saludos Gustavo!!! =D

lachocom dijo...

Y el que está por la central si es cochinon?

Anónimo dijo...

El bar de la entrada, se pone super bien
Las aguas minerales preparadas y las micheladas, son un clásico que vale la pena probar
El lugar bastante amplio, nadie te molesta y puedes relajarte todo lo que desees
Si al ir contribuyo con las pensiones de los señores, me da aún mas gusto
Javier (31 años)

Anónimo dijo...

yo siempre pasaba por ahi, cuando estaba en la ESEM y me entro la curiosidad asi que investigue y me encontre con esto, yo tambien pensaba que era algo erotico o algo asi, pero deberian de correr la voz para ayudar a los pensionados ya que nosotros tambien vamos para aya a la vejez, y siempre pense que era privado pero ahora me entero que puede ir cualquiera, y esta bien ir a bañarse en tiempo de frio jajaj.

Anónimo dijo...

La otra vez fui a Mty y conocí estos por tu blog había muchos batos pisteando y escuchando buena música de los invasores y así, está bueno para el relax

Anónimo dijo...

Los dos son cochinones en stic la onda es pasear por los vestidores y si ves una puerta abierta te invitan a pasar en los Capri de la central si alguien te late se encierran en los privados

Anónimo dijo...

Buen lugar, yo voy una o dos veces al año porque vivo lejos del centro. Los beneficios de un baño vapor para la salud están más que comprobados. Respecto a que si va gente gay o no, yo al menos no me he percatado que vayan, y si lo son Pues nadie se mete con nadie. Nunca se percibe ese tipo de sensación sino que más bien te relajas en sobremanera. Los invito a que vayan y lo comprueben por su propia cuenta y verán qué es a toda madre.

Anónimo dijo...

Viví en el área por muchos años, antes sí era un lugar de tradición. Ahora a desvirtuado, la máscara son los baños para otro tipo de actividades, incluso la magia de ese barrio se vino abajo por este negocio, que dejó de ser tradicional desde hace unos 8 años para acá.

Estella dijo...

Por aquí hay varios, en Aramberri y Álvaro Obregón hay unos de vapor gay. Y abundan los "open" desde tradicionales hasta nuevos.

Anónimo dijo...

Yo sí he ido a coger y dar mamas a esos baños. Con que lo hagas en tu privado no hay pedo.

Anónimo dijo...

estan fregones y muy limpios ya rempdelados y si hay mucha onda gay pero tambien es discreto todo en privados