jueves, abril 05, 2012

Tuve otro sueño extraño

Soñé que corría por las calles de la ciudad cargando un montón de papeles entre los brazos. Que no tenía internet en la casa y que por eso había tenido que escribir desesperadamente a mano todo lo que quería decir antes de que se me anudara más tiempo en la garganta.

Alguna vez un maestro me dijo que las hojas de papel son la piel de los árboles que se sacrifican para que nuestras almas se liberen en forma de poemas o garabatos. Me gustó mucho lo que dijo sobre la libertad y los poemas y los garabatos; pero no me gustó esa parte de que los árboles se sacrificaran para eso. Mi maestro notó que se me entristecía el semblante y remató diciendo que ésa también era la forma en que los árboles se liberaban de estar toda su vida en un mismo lugar. Y eso me gustó más.

Seguía corriendo lo más rápido que podía, pues me urgía que mis sentimientos plasmados en papel llegaran a su destino. Corría y corría y de entre las axilas se me escapaban de pronto algunos garabatos y poemas que los árboles recogían con sus ramas y con ellos se cubrían los pedazos donde no tenían corteza.

En eso llegaba a una estación del metro y me tropezaba en las escaleras y todos los papeles se me caían. El convoy del tren subterráneo llegaba envuelto entre chirridos y chispas. Sólo uno de los vagones abría sus puertas y, en el momento en que lo hacía, succionaba con un remolino todas las hojas de papel hacia su interior. Las puertas del vagón se cerraban y el convoy avanzaba hasta perderse en la oscuridad del túnel.

Esperaba el próximo tren para ir detrás de mis pensamientos, pero nunca llegaba. Quise caminar por las vías y cruzar el túnel por donde se habían ido mis sentimientos, pero en ese momento recordé lo que alguna otra vez me dijo el mismo profesor: “Deja tus pensamientos y sentimientos volar. Deja que fluyan y se vayan. No los sigas. Ellos sabrán llegar a quien pertenecen y a quien le pertenecen dará con ellos”.

En eso me desperté. Quise volver a dormirme y soñar lo mismo sólo para estar seguro de que al menos había una persona en la siguiente estación esperando recibirlos.

10 comentarios:

Fraga dijo...

Sublime, magister!

qué buen sueño y muy atinado en plasmarlo en el bló.

Pero te advierto:

No pienso dejar que se lo lleve el viento... o el metro.

Sir David von Templo dijo...

Muy sabias palabras las de tu maestro... Y muy interesante sueño. No se porqué me recordaste mucho las cápsulas de imaginantes de José Gordon.

Saludos

César JM dijo...

Ay wey, ese mi Guffo Neruda. Chingón tu sueño, ya se me figuraba que ahi en la estación del metro te agarrabas a chingazos con el Agente Smith.

Anónimo dijo...

wow, qué sueño tan fascinante

significa que debes publicar lo que tal vez no va en un blog pero sí en un libro y que así tus pensamientos lleguen a las personas que ya no podemos dejar de leerte

Anónimo dijo...

Guffo;
Cuanta inspiración… Obviamente existe una persona (si no es que mas, miles mas) en la siguiente estación, esperando recibir, tus poemas y garabatos.
Gracias, por plasmar una vez más lo que una simple “reina de utopía” no puede decir.

BlancheWorld dijo...

Tu sueño me hace reflexionar en este dia que parece diseñado para ello y que siempre me produce una extraña tristeza... Tal vez durante mucho tiempo tratamos de retener un sentimiento, un pensamiento, aferrandonos a ello, aunque sabiamos muy en el fondo que no tenia sentido, como si con el hecho de retenerlos en la mente, el destino no fuera a cumplirse... Pero el destino se ha cumplido, y como viste en tu sueño, solo nos queda dejar volar los sentimientos, pensamientos de todo este tiempo, sin dudar que ellos encontraran el camino y la persona correctos, aunque de momento pareciera que se perdieron en algún vagon de algún tren que se aleja a toda velocidad.... Un abrazo desde Mexicali...

Anónimo dijo...

Gracias x compartir tus pensamientos, que abarcan desde reflexiones, cuestionamientos, cronicas y demas... Seguramente sabes, aunque no te convence, q tus palabras dejan huella en la vida de otros y asi como el sol deja q sus rayos vuelen a destinos inciertos, asi tus palabras iluminan y remueven sentires de otros q nunca conoceras.
Un abrazo hermano!!
Adrian

Guffo Caballero dijo...

Muchas gracias a todos por comentar. A veces uno no ve "la importancia" que para otros tienen sus palabras. Gracias por valorarlo. Nos leemos pronto. Saludos.

Anónimo dijo...

Mucha intensidad en en esas letras,pues eso significa que no nos vaya a dejar sin sus escritos, porque somos los que estamos en la siguiente estación para recibir pensamientos, sentimientos y garabatos. Saludos desde el paraiso. Cancún.

Juan dijo...

Es muy similar a lo que has estado haciendo durante años.

Las hojas que sostienes son las 'páginas' del blog sobre las que escribes.

El convoy es el servicio de internet.

El túnel es el cable a través del cual viajan los bits que envías al dar click al botón.

Con la diferencia que aquí si te enteras de los que les llegan tus escritos.

Básicamente es una necesidad tuya, de expresión, por medio de la palabra escrita.

Y muy bien hecho por cierto. Un placer leer.

Saludos