lunes, agosto 10, 2015

Barberías: el nuevo mame del año

Como si no fuera suficiente con los productos orgánicos, los restaurantes veganos, los food trucks, las cervezas artesanales, los mezcales gourmet, los gimnasios de crossfit y los negocios que empiezan con "La" y terminan en "ría" -La Lonchería, La Charcutería, La Tequilería, La Hamburguesería, La Chilaquilería-, llegan las barberías. Sí, las barberías son el mame más reciente del siglo.

El mítico "Tengo una banda de rock" fue mutando poco a poco hasta convertirse en el "Tengo un barecito", para seguir evolucionando hasta llegar al "Tengo un negocio de tatuajes", pasar por el "Tengo una marca de cheve artesanal", transformarse en el "Tengo un food truck" y culminar en el "Tengo una barbería". 

Y así como empezaron a salir programas televisivos sobre chefs, tatuadores, remodeladores de bares, dueños de casas de empeño, gordos que quieren adelgazar, camioneros que manejan en la nieve y pendejos que compran tiliches en bodegas olvidadas, no dudo que pronto tengamos una serie de televisión  (o igual y ya existe y yo ni en cuenta) que convierta a los barberos en los nuevos rockstars. Y por mí está bien; por mí se la pueden arrancar. 

Pero me llama la atención el reciente boom de estos lugares. Me llama la atención porque conozco a varios novedosos -ahora clientes asiduos de estas mentadas barberías- que no hace mucho tiempo tenían prejuicios bien cabrones sobre que un hombre les agarrara la cabeza y les cortara el cabello (sí, en pleno siglo XXI y en la moderna ciudad de Monterrey). Estos güeyes no iban a estéticas donde hubiera hombres porque de seguro eran "jotitos". Y pues bueno, muchas veces sí lo son, pero por mí está bien; por mí se la pueden arrancar, pero estos güeyes eran de que: "¡¿Cómo voy a permitir que un jotito me acaricie el cabello?! ¡Mucho menos que me agarre el rostro y me acerque el suyo para delinearme la barba!". Sí: tal cosa la consideraban una agresión a su virilidad. Y como que las barberías han venido a borrar un poco este tabú/trauma/fobia/prejuicio que -creo yo- comenzó con el surgimiento de las escuelas de belleza y las estéticas, que fue algo así como "la modernización" o "diversificación" de las barberías tradicionales.

¡Holis! 
Pero lo más curioso es que estos novedosos que ahora frecuentan las barberías modernas, antes no iban a las barberías clásicas. De hecho, las barberías más representativas de la ciudad de Monterrey han ido desapareciendo, snif. Lo que me dice que muchos clientes de estos lugares "revividos" son personas que actúan en base a moditas pasajeras -como la mayoría de los regiomontanos promedio-; y pues, qué triste, deveras, porque al rato también van a desaparecer estos negocios, como lo hicieron las peluquerías típicas.

Como paréntesis: recuerdo con cariño la peluquería -con su cilindro azul, blanco y rojo que giraba y toda la cosa- donde de niño me cortaba el cabello; ahí por la colonia Vista Hermosa, en un segundo piso. Pancho, el peluquero, me decía: "Si te mueves te mocho la oreja, cabrón", y yo mantenía el cuerpo rígido. De repente, Pancho me pasaba el borde sin filo de la navaja por detrás de la oreja y me decía: "¡Ándele, cabrón, casi se la mocho", y se reía al ver que se me saltaban los ojos, aguantaba la respiración y más rígido ponía el cuerpo.

(¡Ay, qué bonita historia, Guffo, casi lloro!).

Volviendo a lo de los prejuicios sobre que un hombre le dé mantenimiento a nuestros pelos: como que ahora con este concepto de barberías modernas buenaondita donde hasta puedes chupar alcohol, es distinto. Ahora los hombres muy hombres se dejan que otros hombres muy hombres, barbones, tatuados, con chalequito, corbata y pinta de malandro rehabilitado -al parecer ése es el requisito para trabajar en uno de estos lugares- les acaricien el rostro, se los masajeen, les pongan pomadas, bálsamos -¡qué palabra más maricona!- y les pongan toallitas calientes en sus delicados rostros; les vendan peinecitos y lociones y tratamientos para el cuidado de sus pelos faciales. Lo que nunca. Y por mí está bien; por mi se la pueden arrancar. Yo nunca he tenido pedos con que un hombre muy hombre o uno muy femenino me corte el cabello o me rasure. Mucho menos si es una chichona guapa :)

Somos bien malotes y, sobre todo, ¡bien hombres!
De hecho, este fenómeno del resurgimiento de las barberías me llama la atención precisamente por eso: porque el hombre se está haciendo vanidoso gracias a su barba. Como que el hombre que se cree muy hombre siempre ha tenido miedo a ser vanidoso; o al menos a exteriorizar su vanidad. El hombre muy hombre ve a la vanidad con rescoldos de feminidad. Ser vanidoso es ser femenino. Es como comer ensaladas: si te las comes con un rib eye de dos pulgadas o sobre una pizza, pues te sientes menos mujer. Y sí: como que el hombre muy hombre tenía miedo a ser vanidoso, pero en su barba encontró la manera de serlo sin culpas. Con este fenómeno "reciente" de las barbas largas y las barberías, la ondita retro/elegante que manejan, los productos de grooming y mamadita y media, el hombre muy hombre puede darle vuelo a su vanidad sin dejar de sentirse muy hombre. ¡Qué belleza! ¡Aplausos!

Sí, las barberías no son nada nuevo, pero resulta que ahorita están de moda. De hecho, supongo que muchas barberías legendarias desaparecieron porque nunca se modernizaron; porque nunca le entraron a la fantochada ésa de cambiar las batas blancas por los chalequitos, los tirantes y las corbatitas o moños, que, al parecer, es parte del encanto mamador de estos nuevos templos de hombría, ¡ahijuesupinchimare!

Y ya para terminar: el otro mame; ése sobre que si son lugares exclusivos para caballeros y sólo hombres pueden laborar en ellos. Pues yo creo que es como en las cantinas en las que no trabajan mujeres ni dejan entrar mujeres. No es pedo machista ni misógino ni tiene que ver con la igualdad de géneros ni es para que se encabronen las feminazis. Por eso: ¡paren su mame, plis! Así como hay espacios y tiempos para puras mujeres -sus mentados Martecitos, Juevecitos, despedidas, babyshowers, etc.-, así los hombres requerimos de espacios y tiempos para estar con puros hombres. Tampoco es nada homosexual. Es simplemente tener un espacio sin viejas. Punto.

Y pues bueno, desde hace rato que quería escribir sobre este tema. Sólo falta ver cuánto durará el mame de las barberías. La neta espero que, como todo buen mame y buen negocio, perdure, y no sea sólo una llamarada de petate. 

16 comentarios:

Licho Lara dijo...

Pues a mí no me gusta que me corten el pelo por otro hombre, pero es por una razón muy poderosa: ¡No se callan!
Todas las veces que he ido a cortarme el cabello, y el lugar es atendido por un hombre, me pregunta del partido del día anterior, que qué pienso de la selección, del pri, de la vedette de moda, que si ya fui a tal bar... bueno, me golpean en todas mis venas antisociales al mismo tiempo.
En los lugares atendidos por mujeres generalmente se ponen a chismear entre ellas y yo tan sólo soy "el objeto de trabajo". Eso es el cielo para mí.

Anónimo dijo...

Pero si las peluquerías son más viejas que las estéticas. Antes el corte de pelo para hombres y niños era en peluquería y siempre ha habido peluquerías. Las estéticas con jotito o mujer son relativamente nuevas. Unos 10-12 años. No se las personas que te dicen eso de "¿Cómo un hombre va acariciarme el pelo?" donde les cortaban el pelo de niños.

Si son mame las barberías, cuando me la empecé a dejar le dije al mismo peluquero que tengo desde niño que le diera forma. Una sola vez he ido a una Barbería de moda y si quedó mejor el corte, aunque costó el triple.

Ahora que lo pienso esa Barbería tuvo que contratar una mujer, para atender a los hombres que no dejan más que una mujer les agarré su rizos.

Anónimo dijo...

ja ja ja a mi me sorprendió ver hasta fila para entrar a uno de esos establecimientos, creía que era un centro de reclutamiento de malandros...

Anónimo dijo...

Lo más cagado fue que de las primeras de esas "barberías de hombres muy hombres" en Monterrey, la conocí por una amiga (lesbiana, de las "butch") que ahí iba a cortarse el pelo jajaja.
Ella fue de sus primeros clientes, buenos y frecuentes, iba como cada dos semanas a que le dejaran bien cortito su look. Pero al pasar poco más de un año y la barbería hacerse de más clientela, le salieron con la novedad de que ya no podían atenderla por ser morra y la mayoría de los clientes iban ahí porque era un espacio para vatos. No mamar, ella es más vato que muchos de los que van ahí, y hasta un buen de los que van ahora fueron por recomendación de ella. Pero bueno, el tren del mame trae mucho vuelo este 2015.

Raven dijo...

Totalmente de acuerdo es solo una moda copiada de los gringos o de los europeos, depende como lo quieras ver.

Saludos Guffo!!!

Aníbal Díaz dijo...

Hace unos tres años logré que la manifestación de hormigas que traía en la jeta se convirtiera en barba de candado. Para mi desgracia, a las barberías 'de antes' ya se las andaba cargando la madre precisamente en esa época.
En fin, 'descubrí' una barbería que ya tenía añales en Padre Mier, cerca de Josephino's. Me hice camarada del barbero y cada que pude, empecé a ir.
El pedo es que después me cambié de casa, a Monclova, Coahuila (larga historia) y pos me quedé sin 'barbero de confianza'.
Ahora, cada que voy a Monterrey procuro ir al negocio, porque ME CAGAN los negocios esos 'hipstersosos'. Tan camarada me hice del compa en cuestión, que me abrió las puertas de su casa -mi vieja y yo ya hasta conocemos a sus hijos y a su esposa- y cuando está cerrado el local, ahí me corta la barba en su cantón.
Acá en Monclova voy con un maistro que nomás saca el jale, pero no es tan bueno como mi camarada. Y cuando de plano me desespero, de plano me rasuro todo, al cabo vuelve a crecer (palabras de wey resignado cuando le cortan el pelo/barba/bigote para aca la madre)
¡AH! Y una vez, en mi desesperación porque no encontré al camarada, entré a una barbería de reggaetoneros en Sendero Escobedo. El error más grande en mi pinche vida, no lo vuelvo a hacer, me cae (pinches morros frustrados, se creían en la película 'La Barbería' de Ice Cube... en fin).
Ya le corto, porque ya me extendí un madral. Chidos tus textos como siempre pinche Guffo, sígale tirando putazos porque blogueros como usted ya no hay.

Saludos!

Aníbal (el vato que ya probó el caldo de rata y la rata asada en García)

P.D. 'Pos por mí te la puedes arrancar cabrón... soy carpintero y ando barnizando esta madre, el padre no está'.

Anónimo dijo...

Esas barberías son para jotos, si tienes el pinche pelo por anca la verga , vayas a donde vayas te va a quedar culero , así que dejense de mamadas el pagar más , no les va a quitar la cara de indios y el pelo de cholos que tienen ..
eh dicho !!!

Cabopimpollo dijo...

que onda Guffo saludos desde los cabos! gracias a dios aca a un no nos llegan esas modas de las barberias para machos solamente que de seguro ya no tardan jajajaja hasta ganas me dan de poner ese negocio :D

Anónimo dijo...

y que paso con el jairo ? jajajaja

Ramon Hinojosa dijo...

Neta que los de Monterrey están pero bien pendejos. Pensar que se vuelven jotos nada más porque un rarito les hizo el corte y oh, tuvo que tocar su bello cabello impoluto, me cae que es de gente bien, pero bien regia.

Y luego, el Guffo exigiendo que haya lugares nada más para hombres. Me caías bien Guffo. Sabes cuál es el único lugar donde puedes estar así, solo??? Pues en el baño de tu casa.

Así que ocúpense de cosas más importantes, mis estimados norteños, que estar sufriendo porque no encontró a su peluquero de confianza, o que los peluqueros hombres son todos maricones (que ni es cierto) y se me va a pegar o que las estéticas son lugares para depravados, no mamiblu

Guffo Caballero dijo...

Licho: Ah, sí, jajaja, es cagante que se pongan a platicarte del futbol y las nuevas contrataciones de jugadores y bla bla bla. Saludos.

Anónimo: Sí, estaba checando los precios y están bien bañados O_O

Anónimo: Jajajajaja.

Anónimo: Qué ironía, jajaja. Si la vieja se siente hombre, deben dejar que entre. Hay un video interesante de John Oliver sobre ese tema. Te lo paso https://www.youtube.com/watch?v=hmoAX9f6MOc

Raven: Saludos, mi buen. Gracias por venir a visitar.

Aníbal: Qué historia tan chingona, compadre del club comeroedores, jejeje. Nunca la he visto -la barbería que mencionas-, pero la voy a buscar. Saludosy gracias por compartir.

Anónimo: ¿Pero por qué la agresión y el desprecio? :(

Cabopimpollo: Si no hay allá, sería un buen negocio, jajaja. Sería la novedad.

Anónimo: Sigue encerrado, snif. Sin novedades. Gracias por preguntar.

Ramón: No exijo que haya lugares nomás para hombres. Esos ya existen Lo que digo es que hay espacios y tiempos para hombres, y que esto no tiene nada que ver con machismo o exclusión de género ni nada negativo. Así como hay espacios sólo para mujeres, hay para hombres. Saludos.

Angelina carapia dijo...

Modas de ricos , aqui x mi casa todavia hay barberias de las tradicionales .de hecho mi guapo, sexi y barbon esposo va ahi. y te atiende el tipico viejito cascarrabias.

Nolo dijo...

Yo me acuerdo que mi jefe me llevaba a una peluquería muy antigua que estaba abajo abajo de los salones de baile del Prado (cof cof, ficheras), en la Calzada Madero. Era un lugar muy pequeño porque estaba abajo de las escaleras que te llevaban al mentado salón. Era toda una experiencia desde pedir el corte de pelo 'natural' que nunca entendí porque se llamaba así, y que en mi caso equivalía a quedar como Benito Juárez, afilaban las navajas con una tira de cuero, sentías que estabas en la guillotina y no escatimaban en talco, no mames te empanizaban todo.

La verdad no me acuerdo ni cuanto costaba, pero supongo que era nada comparado con lo que cobran los mamilas de las barberías nuevas. Lo más cagado es que en las estéticas y ahora las barberías cobran más que una cita con el doctor o dentista, y con gusto la gente va seguido a pagar por un pinche corte de pelo, con su respectivo arrimón.

En fin, cada quien su rollo.

SolHooligan dijo...

Que onda Guffo, pues yo me sigo cortando, recortando y rasurando la barba yo solo, pagar 200 pesos para que te la dejen "bonita" creo yo, es mucho dinero.
Yo tengo años cortando cabello a mis camaradas y no ando mamoneando con eso.

Pero bueno, es grato leerte como siempre, un abrazo!

P.D. Las camisetas pa' cuando eh? jajaja

Anónimo dijo...

Yo ni sabía que están de moda ese tipo de barberías. Solo conocía las que atienden vatos reggaetoneros como la que menciona alguien más arriba y en las que los vatos que van solo es para raparse o cosas así pero nunca veo a weyes con barba y eso que los establecimientos los ponen como Barber Shop. El primero que vi fue allá por el 2010 pero como te digo puro vato con look reggaetonero.

Anónimo dijo...

Guffo, chingon tu reportaje. Yo iba a san pedro a la plaza frente al ayuntamiento a una barberia tradicional, mas Don Emilio el peluquero, tuvo primero un infarto y posteriormente una embolia, que ya no le permitio continuar, muy triste la verdad. No podras armarte un blog de barberias tradicionales existentes, para buscar opciones, saludos