Alguna vez escuché la leyenda urbana de que por el negocio de cajas existen unos tacos de guisados que valen un peso cada uno. ¡Un peso!
Como el incrédulo que soy, me negué a creer tan fantástica historia. "Ha de ser una conspiración del gobierno para crear una cortina de humo y así distraernos de los verdaderos problemas que aquejan al país", pensaba cuerdamente, y compraba los tacos de veinticatorcemil pesos cada uno que acostumbro.
Hasta que los del negocio de a un lado -muy amablemente- me dijeron que irían por tacos, que si no quería aprovechar la vuelta para pedir algo de comer. Les pregunté: “¿De qué tacos van a traer?", y me respondieron: “De los tacos de a peso". Un escalofrió me recorrió el espinazo. El vello de la nuca se me erizó. El mito gastronómico comenzaba a materializarse.
Y para no hacerles el cuento largo ni aburrido ni mamón con eso de “el mito” y “la leyenda”, por fin conocí los famosos tacos de un peso. La orden, como es costumbre, trae 5 taquitos –literalmente- y vale 5 pesos (obviamente). Y, aparte, están buenos los cabrones. Me dicen que hay filas de personas esperando 300, 500 y 1000 tacos a diario, para eventos y para revenderlos en 2.50 pesos. Vean nomás. ¡Coshiiitaassss!


Si de algo puedo presumir, es que en mi colonia la gente no se muere de hambre y se generan empleos.
Como el incrédulo que soy, me negué a creer tan fantástica historia. "Ha de ser una conspiración del gobierno para crear una cortina de humo y así distraernos de los verdaderos problemas que aquejan al país", pensaba cuerdamente, y compraba los tacos de veinticatorcemil pesos cada uno que acostumbro.
Hasta que los del negocio de a un lado -muy amablemente- me dijeron que irían por tacos, que si no quería aprovechar la vuelta para pedir algo de comer. Les pregunté: “¿De qué tacos van a traer?", y me respondieron: “De los tacos de a peso". Un escalofrió me recorrió el espinazo. El vello de la nuca se me erizó. El mito gastronómico comenzaba a materializarse.
Y para no hacerles el cuento largo ni aburrido ni mamón con eso de “el mito” y “la leyenda”, por fin conocí los famosos tacos de un peso. La orden, como es costumbre, trae 5 taquitos –literalmente- y vale 5 pesos (obviamente). Y, aparte, están buenos los cabrones. Me dicen que hay filas de personas esperando 300, 500 y 1000 tacos a diario, para eventos y para revenderlos en 2.50 pesos. Vean nomás. ¡Coshiiitaassss!


Si de algo puedo presumir, es que en mi colonia la gente no se muere de hambre y se generan empleos.







































