domingo, abril 29, 2007

Dejad que los niños se acerquen a mí

El hecho de que yo no quiera tener chamacos míos -de mi propiedad- no significa que odie a los niños y me los coma con tomate como Martha la del marcapasos, esa de la que habla una de las rolas de los Hombres G.
De hecho, para que vean que los niños del mundo me interesan más que a los padrecitos cachondos y depravados, he creado una tierna y cursi tira cómica para acaparar público infantil en este blog lleno de pensamientos libertinos, actitudes anarquistas y malos ejemplos para la juventud.
La tira se llama "Cir & Co" (porque se desarrolla en un circo... oooh, qué originalidad), pero me gusta más llamarla "Las Aventuras del Pequeño Chimicuil" (palabra que le escuché a un compa y que nunca supo explicarme qué fregados significa -porque no existe- y lo primero, y único, que me vino a la mente fue una clase de pajarillo gordillo o un pollito). Entonces, pues aquí empieza la historia:

martes, abril 24, 2007

Sobre el aborto y el Escuadrón Retro

Últimamente he estado pensando mucho en irme a mochar las mangueritas del pito. Esos conductos como toboganes que transportan el espeso yogurt de la vida que empanzona a las mujeres y que dicen que es muy bueno para el cutis y que por eso las actrices porno tienen el cutis retebonito. He estado pensando en hacerme la vasectomía, pues. Ya antes lo había pensado pero soy culísimo para esas ondas de hospitales, jeringas, anestesias y de más cosas que impliquen hombres disfrazados de Pitufos satánicos con bisturí en mano. Además, mi bolsillo me lo impedía. Lo he pensando porque creo que ahora la hacen gratis pero lo cosen a uno con hilo dental o mecate, snif. Últimamente he estado pensando mucho en esto por todo este pedo del aborto y porque estoy convencido de que no quiero tener hijos (aaay, qué solo me voy a quedaaaar, snif).
Simplemente quisiera hacerme esa operación porque no me gustaría llegar a una situación en la que tuviera que tomar esa decisión (aunque tal vez mi pistolita es de balas de salva porque nunca he tenido un susto de esos, snif)
Bueno, al grano:

¿Alguna vez han encarcelado a una vieja por practicarse un aborto? No que yo recuerde haberlo visto en la tele o leído en el periódico.

Abortos se practican por montones porque la gente coge desenfrenadamente porque el sexo es una necesidad natural y pos se siente bien rico y las personas cometen errores algunas veces. En lo personal pienso que es más humano practicarse un aborto a tirar a un niño a la basura, o a una letrina, o abandonarlo en un orfanato, o mal educarlo, no dedicarle el tiempo necesario, o dejarlo encadenado a una pared para que se porte bien porque los papás tienen qué salir a trabajar hasta altas horas de la noche porque la economía de este mal chiste de país cada día se empina más.

Traer un niño al mundo nunca ha sido negocio mas que para los doctores, los hospitales y los fabricantes de pañales. Traer un niño al mundo actual es una mentada de madre para el pobre chamaquito, porque crecerá sin conocer un área verde más grande que la del patio 3 X 3 de la casa de interés social de sus padres y no verá otra cosa en la televisión que no sean malas noticias y programas chafas con botargas que cantan canciones que no riman

Me valen madre y no cuestiono los motivos que orillan a las mujeres a practicarse un aborto: ignorancia, educación sexual deficiente, familia desunida, novio huevón, padres que le tienen miedo al “qué dirán”, violación, situación económica miserable, coger alcoholizadas, drogadas, etc. Me vale madre, muy su pedo, muy su riesgo, muy sus motivos. No me voy a andar preocupando ni juzgando las decisiones personales que toman los demás y que sólo los afectan a ellos en el plano espiritual, emocional, de salud o sepa Jesús de Veracruz cómo. Yo creo que cada quien debe de cargar con el peso –ligero o aplastante- de sus acciones y su conciencia, y que todo sea un aprendizaje.

Acepto que me causa más horror ver cómo bombardean los gringos las aldeas de gente inocente en países jodidos, los abusos policíacos, las torturas en las cárceles, el trato que le dan a los animales en los rastros, los niños que piden limosna, los niños haciendo malabares en la calle; niños que toda su vida serán pobres como sus padres y que son costos sociales que este país no puede solventar porque no le importa solventarlos porque prefiere tener una moral mocha y una conciencia supuestamente tranquila quedando bien con Dios y con el Diablo en vez de invertir en hospitales dignos (las clínicas clandestinas de abortos son más modernas y más salubres que el puto IMSS)y en educación de calidad (salarios justos a maestros capacitados, instalaciones cómodas, transporte, etc, etc).

Bah, ya me aburrió tanto rollo.

Los dejo con el Escuadrón Retro:


miércoles, abril 18, 2007

Monos y más monadas

Pues los problemas ya se están resolviendo con la editorial. No desesperen, amados lectores y fans de mis monos pedorro, snif. Ni me voy a robar su dinero ni me voy a quemar y a perder credibilidad por 70 pesos, como algunos creen. Simplemente son cosas que pasan, que dan coraje porque uno dice algo y le salen con otra cosa y el que queda mal es uno y son situaciones que no estuvieron en mis manos. Yo que más quisiera que el libro hubiera salido en diciembre, como lo había prometido, como me habían dicho, pero pues hubo errores de tiempos de la editorial, impresiones malas y de más. No desesperen compañeros y compañebrias, los que ya depositaron y ya recibieron mi mail cuentan con su pedido de libro y revistas PONX. De nuevo, una gran disculpa. Aquí los dejo con unos Chistes Alowey y estén pendientes...


El Cucamonga y yo traemos un proyecto desde diciembre para recuperar una beca de Conarte (la beca que tenía la revista PONX)y volver a sacar una publicación exclusiva de caricaturistas, ilustradores, diseñadores, comiqueros y de más monerías artistosas, en el cual participan muy amablemente varios "artistas" sorpresa que son garantía de éxito. Va a ser una publicación mensual en blanco y negro, tamaño media carta, con 32 páginas y gratuita (es una realidad que en México nadie compra comics y, como a lo dado no se le busca lado, jeje, pues lo leerán a huevo por ser de a grapa, jojojo).
Ya está cuajando el proyecto, ya estamos recibiendo las colaboraciones porque en agosto presentamos la propuesta del proyecto que, con beca o sin ella, lo vamos a sacar al aire, eso que ni qué.

Si les interesa, mánden sus trabajos a mi mail, en blanco y negro, en 300 dpis, tamaño carta o media carta, tema libre, no más de 4 páginas; si es que quieren publicar algo con moneros de prestigio que muy amablemente han aceptado participar y han creído en este humilde -pero muy chingón- proyecto.

Aquí les dejo una de mis colaboraciones para el primer número, espero les guste:

lunes, abril 16, 2007

Masacre de hoy

"George Bush dice estar horrorizado por masacre en escuela".

Leo esta nota y lo único que causa es que sobre mi bello rostro alimentado por cremas Nivea y jabón de motel marca Heno de Pravia se forme una sonrisa más fea que la de Ronaldinho después de meter gol. Leo la nota y sólo viene a reafirmar lo que ya todos sabemos: que Bush es el más grande pendejo que ha zurrado la vagina de la humanidad; y eso que por la vagina no se caga, no sé si sabían eso, chavos y chavas célibes, por lo tanto, imaginen entonces el grado de engendro que es este tipo.

Este loquito se conmueve, o hace como si le espantaran 32 muertitos, pero apuesto a que celebra y brinda con sangre de recién nacido mezclada con champaña Crystal cada mujer y niño que despedazan sus misiles y soldados descerebrados en Irak. Y los medios masivos gringos están igual: magnifican 32 muertitos (que qué lástima que haya sucedido, la neta, pero pos pinches chamacos gringos ¿qué pueden tener en la cabeza con el mongol que tienen como mandatario y el mugrero que tienen de comida, videojuegos, tv y cine? Era de esperarse una reacción así) pero nunca critican la guerra ni las malas decisiones de su Mr. President. En fin, ¿qué se puede esperar de un país que se escandaliza porque a la hermana menos fea de Michael Jackson se le sale una chichi en un concierto del Super Tazón?

Ya lo veo al rato culpando a la música de Marilyn Manson.

¿Y a él quién lo culpa?

viernes, abril 13, 2007

miscelánea de fin de semana

Villanos que nunca me hubiera gustado ser: El Villano Reventón, el Pastelero Bigotón, Gárgamel y Dios cuando se encabrona con la humanidad.

Me molesta peor que picadura de mosquito entre el dedo chiquito y el que le sigue en orden en el pie, que la gente diga: “te va a cargar el payaso” cuando quiere decir que nos va a llevar la chingada. Teniendo una palabra tan mexicana, tan bonita, tan rica en significados y tan única como lo es la palabra “chingada”, la gente prefiere ñoñeces como “te va a cargar el payaso”. ¡Bah!

Me acordé de un chiste:

Llega un monaguillo corriendo a la iglesia:
-¡Padre Poliooo!, ¡padre Poliooo!!!
- Dirás padre Polo, hijo mío: sin la “i” –corrige el sacerdote.
- No, es que ahora le dicen el padre Polio, con la “i”, que porque nomás le “da” a los niños.

Tembló en el D.F. Bien decía un tío lejano mío –que murió por pedote- que a la Ciudad de México siempre hay que ir con croquetas de perro en las bolsas del pantalón, por si acaso tiembla. Con este método, los perros rescatistas lo encuentren a uno de volada entre los escombros. Ya si usted es más pesimista y no quiere vivir el resto de su vida caminando chuequito y con bastón por el murote que le cayó encima de las patas después del sismo, pos métase mejor Wiskas sabor pollo con atún para gatos en los bolsillos, así su muerte será segura y una linda jauría de perros desnutridos de la cruz roja se lo agradecerán.
Cuentan que a mi tío lejano este lo enterraron con milanesas de res en las bolsas cuando murió, quesque para que los gusanos tuvieran algo qué comer. Dicen que de lo borrachoote que era estaba todo chupado y seco el pobre infeliz, snif. Che tío mamón, qué bueno que no era mi tío de verdad.

Se siente gacho ir de regreso a casa a eso de las cinco o seis de la mañana, después del vacilón, y ver que ya hay gente esperando el camión para irse a trabajar y uno apenas viene de regreso de la peda a dormir todo el día.

¿Existirá algún pendejo que compre uno de esos habanos de casi 6 mil pesos? Perdón de antemano a todos los políticos, empresarios, Carlos Slim, yupis, nietos de papi, hijos de papi y de más mamilas por haberlos llamado pendejos antes de que compren un puro de esos, pero tengo la seguridad que los van a comprar. Pero ¿un pinche cigarro que huele a cola de buzo de drenaje profundo a ese precio? No mamen. Ni teniendo el dinero lo compraba. Con esa lana me compro mejor una bola de cristal de las de verdad o un abrecartas con incrustaciones de rubí de fantasía con un pisa papeles incluido. (¿?)

Que si Britney Spears se volvió loca, que si no usa canelos, que si se rasura a Don Bigotes, que si recayó en el alcohol, en las drogas o está otra vez embarazada no es lo importante, lo preocupantemente trágico aquí es que llenen de esa basura sin importancia las primeras planas de los diarios. Locos, viejas que anda con el bello suelto, borrachos y drogos hay en todas partes y no hay por qué glorificar tanta pendejada. Lo mejor que puede sucederle a esta cantante ahora peloncita y chichona, es morirse, así ya dejan de estar publicitando tanta estupidez sin chiste que hace y los reporteros en verdad se ponen a jalar y a joderse para buscar notas interesantes y no nomás llenar el periódico y la tele de noticias lelas. Esa sería la única acción que yo no consideraría como estúpida de la tal Britny: desaparecer de este planeta. Nos haría un gran favor.

Mi sueño –uno de esos que no se le dicen a nadie- es trabajar en la nota roja de un diario. No hay día que no lea los encabezados de los periódicos amarillistas, pero no por morboso, no vayan ustedes a pasar a creer eso, sino porque me caga de la risa los títulos chuscos que los reporteros hijos de puta ponen en los accidentes más sangrientos, en las situaciones más macabras y cómo escandalizan cuando la nota está muy guanga. Esos cabrones periodistas de pacotilla tienen una falta de tacto y de ética que raya en lo hilarante. Por ejemplo: cuando murió Ana Nicole Smith pusieron de encabezado: “Senos…fue”. Jajajaja, genial. A la nota esta del cocodrilo que le arrancó el brazo al veterinario, le pusieron: “¡Qué hambre!: Cocodrilo se botanea brazo de doctor”. A esto le llamo no tener madre y estar orgulloso de ello, juajuajua.

Blogger tiene años -bueno, años no, pero si mucho tiempo- de no dejarme subir Chistes Alowey, fotos mías en pelotas o artísticas. Ignoro qué suceda.

Buen fin de semana.

jueves, abril 12, 2007

Diálogos de sexo, amor y erotismo en el siglo XXI segunda parte

- Ponte un condón, precioso…

- No mames. Llevamos un chorro cogiendo sin condón y ahora me dices que me ponga uno.

- Pues sí, pero ¿cómo sé yo que no te cogiste a otra vieja este fin de semana que no nos vimos?

- No mames ¿O sea que no me tienes confianza?

- Bueno, te la pongo de otra manera: ¿cómo sabes que yo no me acosté con otro güey este fin de semana?

- ¿Te acotaste con otro cabrón? No mames, vete a la verga…

- No, es un decir… Es un ejemplo… No me hables así…

- No, pos es que no mames si te acostaste con otro güey. Pensé que había confianza entre nosotros y nos hablábamos al chile y que habíamos llegado a un acuerdo mutuo de fidelidad y que, si en algún momento dado te llegara a pasar por la mente cogerte a otro cabrón, de perdido le exigieras a él ponerse condón y no a mí, no me chingues. Ahora resulta que…

- ¡Ya!, espérate, no te enojes, simplemente lo que digo es que…

- No, es que no mames, mira con lo que me sales. O sea, no confías en mí y ahora me haces que yo desconfíe de ti con tus pinches preguntitas. ¿Crees que me gusta arriesgarme, que me vale madre el mundo o qué pedo?

- Acuérdate cómo fue nuestra primera vez: nos valió madre... No es que desconfíe... no sé...

Un silencio se apoderó del cuarto y de todas maneras hicieron el amor, pero con condón; incómodamente, seco, con desconfianza; con la paranoia de quién se había acostado con otra persona ese fin de semana que no se vieron. Lo triste del asunto es que ninguno de los dos lo había hecho. Ambos se guardaban respeto, no querían equivocarse porque ambos querían que su relación pasara a otro nivel, pero la honestidad y la desconfianza acabaron con su relación. Y todo porque una amiga le contó que no confiara en nadie -sobre todo en los hombres guapos-porque, pues uno nunca sabe…

miércoles, abril 11, 2007

Diálogos de sexo, amor y erotismo en el siglo XXI parte 1

- Es que esta es la era del condón.

- Ya sé. A mí por eso me gusta tener parejas estables, porque no me gusta usar pinches condones. No se siente rico. Está de hueva.

- No, pero como quiera, uno nunca sabe…

- No mames. Si tienes una vieja o un güey estable y confías en él o ella y tú le das esa seguridad y se hablan las cosas al chile, pá que usar condón. Igual y te haces unos pinches exámenes y ya, ora sí a coger sabroso. Le pones parches o te operas o la empastillos nomás pa´ evitar un embarazo.

- Pos sí, pero nuca sabes; nunca hay que confiar en nadie. En nadie.

- No pues entonces estamos jodidos.

- Es que en serio, nunca sabes. Tengo amigas casadas que siempre cogen con sus maridos con condón.

- No, no mames, qué hueva no poderte coger pelón a tu marido.

- Pues es que nunca sabes si el güey te es fiel o anda de cabrón.

- Pues pinche marido ojete si anda de cabrón y no se cuida. Ahora resulta que a las putas, a las teiboleras y a las demás viejas se las coge pelón y a su mujer llega y se la coge con condón… nooo, qué hueva… Yo no podría usar condón en una relación duradera y sólida.

- Pues es que nunca hay que confiarse. Nunca sabes… Eso ya no existe.

- No, pos es que sin confianza estamos jodidos.

- Por eso te digo que es la era del condón

- Pos qué hueva… No vale madre...

martes, abril 10, 2007

Llamadas

Me llaman ayer a la una de la madrugada a mi celular. No reconocí el número. De hecho, creí que era de fuera, como una lada, porque empezaba con 6 o 5 y tenía muchos dígitos; pero tal vez era de un teléfono público. Era un número raro, pa´acabar pronto. Del otro lado de la bocina se escuchaba la voz de un güey amigable, de esas voces de empleado chicoteado que quiere vender algo por teléfono, enjaretarte una tarjeta de crédito, quiere cobrar un pago del recibo del teléfono o la mensualidad atrasada de mi carro. Pero ¿a la una de la madrugada? El bato me tiró un rollo aburridísimo, mencionando un banco y una marca de teléfonos celulares y un concurso y, en eso, que la euforia lo invade de buenas a primeras y me grita: “¡Señor: usted es uno de los 15 ganadores del sorteo, su número de teléfono celular fue escogido al azar de entre más de 50 mil usuarios, señor, usted ha ganado un cuarto premio de 200 mil pesos, muchas felicidades, señor!!!
Ahí fue en donde sospeché más. ¿Me marcan a la una de la madrugada para darme un premio en efectivo de 200 mil bolas? Qué raro. Esos pinches ojetes de los bancos nomás hablan para joder que les pagues los mil pinches pesos que les debes como si mil pinches pesos atrasados los vaya a hacer quebrar. Nomás hablan para joder y joder que saques una tarjeta de crédito mágica y sin intereses con ellos. Pero, cuando uno tiene un pedo y quiere hablar con ellos de urgencia, las líneas siempre están ocupadas y uno espera y espera y espera con la musiquita de hueva de fondo y nunca lo atienden a uno que porque todos los operadores están ocupadas. Por eso dije: “A la una de la mañana en lunes avisándome que me había ganado 200 mil pesos…¡No mamen!” Y colgué a la verga pensando que eran unos de esos defraudadores que cuentan por mail que hay y que si le picas al asterisco del teléfono te quitan todo tu saldo y no sé que jaladas más..

Snif. Ahora no estoy tranquilo ¿Y si sí era cierto lo de los 200 mil pesos?

Me llaman hoy de una empresa quesque porque vieron mi trabajo en uno de los periódicos en los que jalo. El tipo que me contacta me dice que quiere que trabaje con ellos, que me ofrece tanta lana pero que necesita que le dé exclusividad, o sea, que nomás trabaje para ellos. Le digo que no me gustaría perder los otros dos trabajos porque son fuentes de ingreso segura para mí, que me han tratado muy bien en ambas partes dándome esa libertad, que hay un compromiso de fidelidad de mi parte para con ellos y que su propuesta de sueldo no le llega a lo que gano trabajando en ambas partes. Le propongo que acepto la oferta, pero que me deje seguir trabajando en las otras dos empresas. El tipo me responde que eso que hago “no es ético y que refleja una baja moral profesional porque servir a varios amos nunca es bueno”. Le respondo que lo que a mí no me parece ni ético ni moral es el sueldo de mierda que me ofrece a cambio de mi exclusividad. El tipo me dice que entonces no nos estamos entendiendo. Le digo que no y le cuelgo a la verga. Ojalá le siga zumbando el tímpano al cabrón. Ahora resulta que uno no tiene ética ni moral por rechazar un trabajo mal pagado en el que quieren que nomás trabajes ahí y no busques ingresos monetarios por otro lado; como si la situación económica estuviera bien con madre. Están jodidos.

La Fabi también me ha llamado. Me dice que anda en un viaje cósmico de dos semanas por Zipolite, Zicatela, Palenque, San Agustinillo, Villa Hermosa, San Cristóbal, Tuxtla y en mil partes más que no recuerdo. Quesque anda alineando chacras, encontrándose consigo misma y poniendo emociones y sentimientos y esas cosas en orden. Deseémosle suerte.

lunes, abril 09, 2007

Máximas Guffianas

- Las mamás son los únicos humanos que escriben con letra manuscrita. Son también los únicos espécimenes de la naturaleza que su firma -la que usan en los cheques, en la boleta de calificaciones de la escuela, en las tarjeta de crédito- es su nombre (en manuscrita, obviamente).

- Sabes que te estás haciendo viejo cuando prefieres ver el VH1 en vez del MTV.

- El amor más puro y sincero es el amor de infancia, porque es imposible. No es que yo sea infantil en mis relaciones, simplemente mi amor es puro, siempre trato de ser sincero y ya no quiero amores imposibles.

- No sé por qué hoy me acordé del Flipy, el Pipiolo, los juguetes Lily Ledi, los juguetes Ensueño y los Iga, juguetes con vida.

- México llegó a producir astronautas y energía nuclear. No sé si sentirme orgulloso de eso. Ah, y también producía juguetes: los Ensueño, los Lily Ledi y los Iga, tragados por las corporaciones gringas.

- En diez años diré: "México llegó a producir petróleo"

- Se necesitan más científicos e investigadores que estudien el planeta tierra. Allá en el espacio no nos sirven pa´ ni madres.

- Insisto: la cultura gringa se limita a los macarrones con queso, la crema de cacahuate y pedir pizza para cenar en las noches. En tooodas las series de televisión y en tooodas las películas las personas hacen siempre lo mismo.

- Qué pedo con esas ondas -también de la cultura gringa- de que si sales con alguien tiene que ser una cita, o sea, llamarlo "cita" (o "date"), etiquetarlo así; y, luego, que los dos protagonistas de esa cita entren en un estúpido dilema de que si eso fue una cita o no fue una cita o cómo llamar a esa situación o salida a cenar porque una cita pues tiene tintes románticos y pues esa salida no hubo nada, entonces pues ellos se confunden y bla bla bla... ¿Qué pendejadas son esas? ¿Por qué quieren ponerle nombre a todo?, ¿por qué limitar el sentimiento con una palabra de cuatro letras?

- Hay una tendencia entre mis amigos -yo incluido- en que preferimos a las mujeres mayores, divorciadas y ya con hijos. Un amigo se caso con una con un hijo. Otro amigo se casa en un mes con su novia brasileña con tres hijas. Yo, pos ya sabrán. Otros 3 o 4, lo mismo: relaciones con mayores o divorciadas. El único que sí se la remamó es mi compa el que se casó con su tía y sus primos ahora son sus hijastros.

- Mi respuesta a una amiga cuando me dijo -con cierto desprecio- que qué pedo con nosotros (refiriéndose a mí y mi grupo de compas y nuestros gustos), que si no podíamos andar con unas "viejas bien", fue: "pues es que todas las viejas bien están bien pendejas, son bien aburridas, exigen mucho trámite con los papás, no gozan de libertad ni independencia y en cierto momento van a querer casarse por la iglesia, cosa que a mí nomás no me late".

- Los compas que no andan con divorciadas ni con mayores que ellos me madrean diciéndome que soy el Mataviejitas, snif. O también nos madrean diciéndonos que, cuando les preguntamos a nuestras viejas que cómo se cuidan, ellas nos responden: "es que no tenemos matriz", snif. Ches compas ojetes.

- No me cabe en la cabeza que tenga compañeras de la escuela que sigan mandándome cartas cadena de esas que "si no la mandas a diez personas en los siguientes diez minutos nunca vas a encontrar al amor de tu vida". ¿Cómo pueden creer en esas estupideces mujeres con un título universitario?

- Tengo taaantas historias taaan chingonas qué contar pero la mayoría de ellas no puedo publicarlas aquí porque sé que muchos de sus protagonistas están al pendiente y siempre me leen. Ni pedo.

- Algunos amigos creen que es cool ir con un psicólogo. Creo que eso los hace sentir "especiales" o "incomprendidos". Para mí eso es un pretexto y una licencia para seguir con sus actitudes cobardes, chifladas y pendejas. Reconozco que alguno ha cambiado, pero la mayoría sigue igual: tirando su dinero con un desconocido que ni los conoce ni los aprecia para que les diga que están mal de la cabeza y cómo llevar su vida.

- No sé si la gente vaya al Starbucks aquí en mi ciudad porque el café es realmente bueno o por imitar el pinche gringo way of life. Creo que es por lo segundo.

- Qué padre se siente ser "ese pendejo"; ser el típico güey que todo mundo dice: "no mames, ¿cómo ese pendejo trae a esa vieja tan buena? ¿cómo le hizo caso a ese pendejo y no a mí?¿qué le ve a ese pendejo?". Para el pendejo real uno siempre va a ser un pendejo.

- Cuando me entero -por medio de mujeres- de actitudes, comportamientos, pláticas, intereses, formas de pensar o de amar de hombres mayores que yo que estuvieron con ellas, en serio que me siento el más chingón e invencible de todos los cabrones que hay. Realmente el mundo está lleno de imbéciles y, como dice el dicho: "no hay peor cosa que llegar a viejo y, aparte, ser pendejo". Con esta información sobre los errores que siguen cometiendo los rucos y esta actitud de seguridad un tanto Maradonesca, sé que puedo tener a la mujer -inteligente, obviamente- que yo quiera. En serio: es una ventaja que el mundo esté lleno de imbéciles y haya más mujeres listas. Y no es que uno no sea pendejo, simplemente es menos pendejo y más joven; ambas grandes ventajas.

Buen inicio de semana.

jueves, abril 05, 2007

Enseñanza del Filósofo de Cantina...

El Filósofo de Cantina alguna vez me dijo:

"Lo único que importa es estar por encima de los 10, 20, 50, 100 o 1000 pendejos que hayan estado antes con ella en la cama. No importa ser el primero, es preferible ser el último y, si no eres el último, sé el mejor: sé a quien más recuerde por cómo la trataste y la hiciste sentir mientras le hacías el amor y después de este. No es cuestión meramente sexual o de seducción, de hacérselo fuerte y que grite de dolor, del tamaño del pene o lo apretado de la vagina, del número de venidas o el tiempo que aguantes; es algo que implica actitud, personalidad, crear la química, tener una plática entretenida, los movimientos adecuados, brindar la confianza necesaria y ser honesto. Nunca tomes un acostón con una mujer como una aventura o algo pasajero; si ella así lo ve es muy su problema, tu trabajo está en hacérselo ver de la otra forma. Ya sea que la relación dure sólo una noche, la mañana siguiente, un par de semanas, un mes o toda una vida, siempre -escúchame bien: s i e m p r e- haz sentir a la mujer bien, única, inigualable y excepcional, hazla sentir como nunca nadie la hizo sentir; esto no es nada difícil, pues el mundo está lleno de imbéciles, simplemente no actúes como uno de ellos. Ámala completamente aunque sea sólo por ese instante. Pero no mientas sólo porque quieres tener un orgasmo rápido; nunca lo hagas. Cierra los ojos mientras estás adentro de ella y ábrelos sólo de vez en cuando para ver su cara, no pares de besarla al ritmo suave de tus embestidas entre sus piernas, platica mucho con ella después del sexo, acaríciala con las puntas de los dedos apenas tocando su piel, no te laves su olor, no vayas al baño, dale escalofríos, ponla chinita, bésala en donde menos se lo imagine, repítele lo hermosa que se ve y lo mucho que te gustó el momento, hazla reír con alguna ocurrencia, cuéntale algo personal, de tu familia, un pensamiento, emoción o sueño que tengas escondido, nunca hables de negocios o presumas tu dinero creyendo que la vas a impresionar, no hables de cosas que alimenten tu ego y no el de ella, quítale el pelo del rostro con delicadeza cuando te esté diciendo algo, mírala directamente a los ojos cuando te hable, déjala que hable, frota con tu boca húmeda sus cuatro labios, vuélvele a hacer el amor y nunca -escúchame bien: n u n c a- le des la espalda después de eyacular ni te vengas antes que ella... Verás que te recordará como un caballero..."

sábado, marzo 31, 2007

De cuando me invitaron a un club de perdedores...

Este tiempo que he andado de soltero me han sucedido cosas muy curiosas.

Hace un mes -si no es que más- un grupo de solteros treintones que se conocieron por Internet (entiéndase: más losers que yo) me contactaron por medio del blog para hacerme una atenta invitación para que me uniera a su club de amigos y amigas deprimidos y al borde del suicidio por carecer de pareja, afecto, amor, un pizarrín al cual sacarle brillo de vez en cuando o una rajita qué humedecer para que los huevos no se les pongan como cocoteros en verano y evitar que la leche se les haga jocoque.
Me mandaron un mail muy formal y bien redactadito en donde me decían que cada fin de semana hacían sus convivios (con la pura palabra “convivio” me imaginé lo aburridos y ñoños que eran estos cabrones); o sea, no me dijeron: “Pinche Guffo, júntate con nosotros, hacemos pedas bien chidas, carnes asadas, hay viejas a montones, alberca, se arma chido el desmadre, acá, todos en pelotas, etc”. No. Estos adultos sin amor se juntan a “convivir”. “Losers”, dije yo, “prefiero estar solito en mi casita pensando pendejadas sin dañar a nadie”. Por personas como estas que organizan teraphy groups y de más jaladas para conseguir pareja con el pretexto de, ay, “ser cuatachos”, los treintones solterones damos mala imagen, mala espina a la sociedad y somos sinónimo de “perdedores” o "gays de closet", snif.

En fin, no pelé el mail ni lo respondí, al contrario, sentí vergüenza y pena de mí mismo al recibir ese tipo de invitaciones a grupos terapéuticos disfrazados de una supuesta parranda sana para conocer gente. Total que al día siguiente me da de alta una morra de dicha banda de aventureros célibes y abstemios (ah, porque cada 15 días estos batos y estas morras organizan un viaje carretero de fin de semana y rentan un autobús para irse todos en bola de viaje cantando rolas ochenteras en el camino con hieleras retacadas de Fantas de dos litros y medio). Total, la morra me da de alta en el msn y se pone a platicar conmigo como desesperada, como un niño pobre le saltaría a un bolillo, y a decirme que me una a su grupo, que se la pasan rechido, que me la voy a pasar rechido, que es de puros solteros de 28 años para arriba, que hay gente hasta de 45, que ese fin de semana iban a hacer hamburguesas en la quinta de un güey y guara guara, bla bla bla. Fue tanta su insistencia que para que ya me dejara en paz y no me bombardeara con sus iconitos y caritas amarillas y mil mamadas más, le dije que sí iría, que me pasara el croquis en donde sería el “convivio”. Estuve a punto del orgasmo por la emoción. Total, la morra me pasó el croquis y le digo que si había qué llevar algo, y me responde que no, que ahí iba a haber -agarrense- ¡¡¡un cartón de cerveza!!! Chaaale... un cartón, no mamen: ni para la primera levantada a miar me dura. Total, yo le decía a todo que sí, sí, sí a la vieja esta, y en eso que me dice:

- Pero lleva amigos, ¡muchos amigos! Nomás no lleves amigas, porque mujeres ya somos muchas.

- Órale –dije yo tirándola a león. Si son tantas mujeres y ninguna tiene novio: o están muy pendejas o son más feas que Condoleezza Rice, pensé. Ni foto le pedí del grupo ni nada; no me interesaba, la verdad.

Y en eso, que me dice la vieja la frase que terminó por hacerme que la mandara a la riata sin boleto de regreso:

- Ah, y de preferencia trae amigos guapos y que tengan un trabajo estable. No importa si no ganan mucho, pero que su trabajo sea estable; o sea, un trabajo bien, así, en una empresa o que tengan negocio propio y así...

Estarán muy buenas, pinches viejas urgidas, pensé, y di por terminada la plática:

- Ah no –le dije yo-, pues esa pachanga entonces no es para mí porque no cumplo con los requisitos, jejeje. Que la pasen rechido y muchas gracias por la invitación–y la borré a la verga del msn.

Es fecha que sigo recibiendo sus invitaciones, sus mails, sus: “¿qué rollo contigo?, te desapareciste, a poco te la creíste lo que te dije, bla bla bla”.
No me importa si era broma, no me importa si hay viejas buenas, no quiero hacer amigos; simplemente me daría mucha vergüenza estar en un grupo de esos. Siento que no tengo necesidad de caer tan bajo para conseguir cariño, amor, compañía o una rebanada de pay de carne con pelos.
Imagino que muchos de ellos -si no es que todos- siguen solteros, viajando como “amigos”, echando su desmadre sano y jalándosela en el baño de la casa de sus papás con revistas Tv Notas donde sale la Maribel Guardia y el Latin Lover en la portada.

Suerte, matadores.

miércoles, marzo 28, 2007

Ricardo Arjona es la neta

Siempre soñó con hacer realidad alguna canción de John Lennon, una de esas que traen mensaje social y crean conciencia, pero terminó materializando una de Ricardo Arjona, a quien odiaba con odio jarocho y siempre que escuchaba alguna de sus canciones en el radio se prometía madrearlo a chingazos cuando lo viera.

Pero eso de que lo odiaba a él y a su música fue antes de aquella noche, cuando de sopetón se puso en “play” dentro de su cabeza la parte que dice “… qué es lo que tengo que hacer señora para ver si se enamora de este diez años menor?”. Después de esa noche -noche que se prolongó lo que duran juntas las tres películas del Señor de Los Anillos-, Ricardo Arjona ya no le caía tan mal; es más, hasta pensó en comprar el disco donde viene esa rola.

Sonrió exhausto con las nalgas viendo al techo, tenía un pie ligeramente cubierto con la esquina de la sábana y apoyaba su cabeza en la única almohada que había quedado encima de la cama devastada. Su sonrisa alcanzó a rozar suavemente la funda de seda color vino que guardaba entre sus hilos la esencia de ese cabello largo, negro y húmedo que minutos antes se arremolinaba justamente ahí en cámara muy lenta. No paraba de tocar en su mente la canción que antes le parecía cursi y mala. "Señora de las cuatro décadas y pisadas de fuego al andar...", sonaba sin parar y él la tarareaba en silencio boca abajo, con el corazón todavía acelerado y el últmo residuo seminal que escurría de su pene formando una diminuta mancha que se expandía sobre el colchón y se absorbía mientras la miraba a ella -completamente desnuda y a contraluces- dirigiéndose al baño con esa seguridad y belleza que ninguna mujer menor a esa edad tiene aún...

Ricardo Arjona tiene razón.

lunes, marzo 26, 2007

Entretejiendo universos con sólo mirarnos...

Nos sorprendieron de pronto las primeras luces del amanecer, esos destellos ligeros y de color ambarino que vienen siempre acompañados por nubes acuareladas y silbidos de aves que madrugan entre la sombra fresca de los árboles. A esas horas el pasto, las hojas, el cofre de los autos y las telarañas aún no se sacuden el rocío que los bañó antes del alba, esas pizcas diminutas de agua donde reflejaron su rostro las estrellas mientras el cosmos permanecía apagado. Estoy seguro –te lo puedo apostar- que esa noche el mundo entero giró en torno a nuestra plática en el sillón y se sazonó con el aroma que escapaba de la cocina. No hubo guerra, no hubo hambre, ni pestes, ni tala indiscriminada, ni matanzas de delfines sólo por ese instante que no se dejó que lo hiciéramos eterno. No hubo nada de esos horrores porque el universo estaba ocupado entretejiéndose en las orbitas de nuestras miradas ya entrelazadas horas antes, cuando las apacibles tinieblas nocturnas todavía nos presumían su manto de terciopelo negro. El sillón era el universo en sí. Nuestro universo.
Pero los fulgores de las mañanas son crueles porque lo destruyen todo de un chasquido sin que uno alcance a darse cuenta y sin que digan “¡agua va!”. Quién podría imaginar que las cursis notas emanadas del diminuto par de pulmones de un jilguero pueden romper con el encanto de un momento perfecto. Que el trino inofensivo de un plumífero nos obligue a mirar allá afuera del cristal empañado que nos resguarda para recordarnos que el mundo sigue igual: en guerra, con hambre, lleno de pestes incurables y erosionándose mientras delfines convalecen afuera del agua sin sus aletas dorsales como rinocerontes cercenados del cuerno con sierras eléctricas. Pero lo peor de todo es que nos reafirman que el lapso donde se congela el tiempo y todo es bonito ya terminó, y hay que volver a la normalidad de la rutina. Las auroras son centellas violentas que borran el negro imborrable del firmamento extinguido y resplandecen como la hoja de la navaja de afeitar o un foco que prende violentamente a centímetros de los ojos de un topo.

Y te juro que traté de buscar un switch para volver a poner todo el mundo a media luz, cubrir las ventanas con tablones gruesos y clavos largos, esconder todos los relojes de la casa, quitarme el sueño a bofetadas, inventar una excusa para no ir a mis compromisos de ese día y robarte otro beso; pero todo fue inútil. Lo que me tranquiliza es saber que ya habrá tiempo para volver a entrelazar universos con sólo una mirada. Y si se puede, no sólo con la mirada…

sábado, marzo 24, 2007

Hijo de tu padre

Miraba a través de la ventana de mi cuarto a los niños jugar. Era el nuevo en el barrio y los camiones del municipio acababan de llegar a la colonia para hacer las zanjas donde irían las tuberías de gas. Todavía recibíamos gas en camiones que rellenaban unos tanques plateados con forma de supositorio. Los niños de la colonia jugaban fútbol y siempre se les iba el balón a una de las zanjas. Yo miraba el partido por ese cristal frío del cuarto, el mismo vidrio donde dibujaba en invierno con mi dedo índice sobre el vaho que soltaba para divertirme en mi soledad.

Pasaron los años y me hice amigo de los niños de la colonia y las zanjas de las tuberías del gas ya las habían tapado. Ahora el balón se perdía en algún monte baldío cuando alguno de nosotros lo pateaba de más o el portero salvaba un gol casi seguro. Nunca fui aficionado al fútbol pero era lo que se jugaba en el barrio –con porterías hechas a base de pedazos de blocks de las construcciones- a falta de bicicletas y Nintendos.

Y fue lo que me dijo ayer mi padre cuando me llamó después de no haber hablado con él en algunas semanas por sus cuestiones de trabajo: “Yo sé que no eres muy aficionado al fútbol como yo, mijo, pero me regalaron unos boletos en el palco de Cemex para el partido de la selección mexicana contra Paraguay… cómo ves, ¿vamos?... sirve que platicamos… ¿cómo ves?”.

Somos difíciles los dos. Él es un padre disciplinado hasta con lo que come, que se levanta siempre a las cinco de la mañana para salir en su bicicleta chingona a recorrer quién sabe cuántos kilómetros y no le gusta que en los hoteles no haya gimnasio porque a él le gusta levantarse a hacer ejercicio aunque esté de vacaciones y se duerme antes de las 10 de la noche aunque esté de vacaciones, no ve una película completa -porque se queda dormido- y apaga las luces de la casa a las site y oye la televisión bien bajito. Y yo, un hijo cabrón que llegaba a las cinco de la mañana bien pedo cuando vivía con ellos y me topaba con mi jefe cuando se iba a hacer ejercicio y me miraba con lástima y enojo, un hijo que le cagaba que su papá se levantara en vacaciones tan temprano para ir al gimnasio del hotel y –aparte- me levantara para que fuera con él y me dijera qué comer; un hijo que ahora se duerme después de las 3 de la madrugada por mi trabajo y mi estilo de vida que creo cool. Somos difíciles y muy diferentes.
Él es político y a mí me caga la política, pero nos respetamos, aunque siempre que platicamos acabamos enojados. Bueno, yo me enojo primero... Él es deportista y yo no. Él es muy optimista y yo soy fatalista, realista, pesimista o como me quieran llamar. Él es adicto al trabajo y yo tengo repulsión por los horarios, las instituciones y toda esa filosofía y políticas laborales. Podrían decir que no tenemos nada en común, salvo que él es fan de José Agustín, Luis Spota, Jorge Ibargüengoitia y Abel Quezada, al igual que yo (él me heredó esos libros de cuando andaba en su época de culturoso y hippie) y que su padre, mi abuelo, al que nunca conocí, nunca estudió y tenía un negocio de estopa… ¿un negocio de estopa?... Sigo sin entender cómo sobrevivían...
Pero pos es mi papá y la filosofía de vida es ser un mejor ser humano cada día; al menos esa es la mía.

Se va a poner bueno el juego el domingo porque a ninguno de los dos nos importa si gana o pierde Hugo Sánchez. Vamos a otra cosa... más nutritiva, tal vez, como le gusta a mi padre la comida y la plática: nutritiva

Váyanse volando a Big Blogger que hay candela y leerán lo mismo pero con una bonita foto.

miércoles, marzo 21, 2007

Otro aviso...

Lo malo de trabajar en empresas donde uno no tiene el control de lo que hacen los demás, donde uno no es el dueño ni puede mandar o hacer lo que le parezca que es correcto cuando ve que las cosas no funcionan, es que uno se tiene que atener a las políticas de esa corporación, a sus tiempos, sus ideas y de más. Y más si lo están apoyando a uno económicamente con el proyecto.

La editorial y la imprenta que maquilan mi libro me han quedado un poco mal en cuanto a los tiempos de entrega y los envíos y de más. Antes de que se alarmen: no, no es que no les vaya a llegar su libro y sus revistas, su libro ya está, cuenten con él los que ya lo pagaron y recibieron mi mail; el pedo son los tiempos. El problema fue que me dijeron una cosa y me salieron con otra. Me caga decir una cosa que me dicen con seguridad y dar mi palabra y a la mera hora salir con otra cosa por cuestiones ajenas a mí; porque el que quede mal soy yo y el que tiene que dar la cara soy yo. Pero como mi compromiso es con ustedes, los que me leen y disfrutan de lo que escribo y dibujo y se interesan en mi trabajo (lo cual siempre voy a estar agradecido, sinceramente se los digo), mi obligación es pedirles una honesta disculpa por la tardanza del envío, por decirles que empezaran a depositar y que se les haría el envío 15 días después. Pero pos las políticas de la empresa y quién sabe qué. No se preocupen: ni les voy a robar su dinero, ni me los estoy transando, ni soy un estafador ni nada; tampoco los de la editorial, ahí está mi mail, el de ellos, pueden pedirme mis teléfonos, mi dirección, etc, etc. Son simplemente cosas que pasan y de las que uno aprende y ya en próximos proyectos obviamente buscaré mejores condiciones en todos los aspectos. Los que me han leído y me conocen en persona o por lo que escribo, sabrán que soy una persona coherente y franca y que una de las cosas que más me molesta es la deshonestidad, la mierdencia de la gente, la hipocresía y de más vicios de la personalidad del ser humano. Por eso quería aclarar este punto y pedirles de nuevo perdón por la tardanza. Les repito, los que ya hicieron el depósito, tienen su paquete seguro, es nomás de esperar un poquito más de lo que ya les había dicho, snif. Paciencia, nomás tantita, jejeje. Espero comprendan y no crean que soy una persona que no soy; pero pues ya ven como es este mundo de instituciones y políticas y de más.

Muchísimas gracias al Sr. Manuel Iguiniz, Laura Cuevas, Carlos Escutia, Oscar Apaez, Nina, Kabeza, Rox, Kletova, Anaita, Vedette, Anilau, R-E-F, Samantha, Iceman, Héctor Manuel García, Correa, Bringas, Alejandro Rodríguez, Victor Trejo, Gaby, Deadpool y de más raza y etcéteras (que me alargaría un chorro si pongo a todos) que me ha pedido el libro y han depositado.

Saludos a todos. Estamos en contacto.

P.D. Mal rollo que este sea mi post número 500 y lo haya empleado para dar un aviso con noticias tristes, snif.

martes, marzo 20, 2007

Lo que aprendí el domingo...

Un chiste que no me sabía y escuché el domingo:

Llega una niña con su mamá y le pregunta:

-Mamá, ¿es cierto que yo soy de probeta?

-Sí mija -responde la mamá-, es que probetaaaaaaaanto pito que ya no sé quién es tu papá.

Plop!

Con un vasote de a litro con michelada sujeto entre mis piernas -enfriándome los huevos- y la tranquilidad de saber que al día siguiente no se trabajaba, el chiste daba más risa.

domingo, marzo 18, 2007

Sobre el camino

Compré los boletos de autobús saliendo del examen de Estadística. Hace algunos años, cuando terminé la preparatoria en aquel colegio marista, pensé que me libraría de las matemáticas si estudiaba la carrera de Ciencias de la Comunicación, pero no fue así. Bueno, en realidad estudié esa carrera porque quería ser periodista o crítico de cine, de esos que escriben en los periódicos y revistas más importantes del país, no porque me libraría de las operaciones numéricas. Era el último examen del último día de clases del noveno semestre de la universidad. Sólo regresaría a la facultad siete días después: para recoger las calificaciones finales y asegurarme de no haber reprobado ninguna materia. La fiesta de graduación, donde recibiríamos nuestro título profesional y nos emborracharíamos, sería el primer sábado del mes entrante en un conocido salón de fiestas del centro de la ciudad de Monterrey. Como fui el primero de mis amigos en terminar la prueba llena de numeritos, rayitas, variables, ejercicios de falso y verdadero y de más cosas que no volverían a servirme en la vida, corrí al gimnasio del colegio y tomé del casillero la maleta con ropa que un día antes había preparado para el viaje de una semana que realizaríamos por carretera el Chilango, Bortoni, Lacho y yo. Caminé con la mochila al hombro y el dinero de los pasajes en el bolsillo delantero derecho. Llegué a la caseta de vigilancia del alma mater que se encargó de exprimir la cartera de mi padre por casi cinco años y el guardia de seguridad me hizo favor de pedirme un taxi, el cual llegó en menos de tres minutos. El taxista no era de esos que les gusta platicar, era parco y malencarado, por lo que me limité a ver pasar el desfile de insípidos edificios modernos, anuncios panorámicos anunciando cigarros y coches de colores escupiendo humo a través del cristal trasero del Tsuru verde. Fueron 42 pesos del taxi: le di 45 al chofer y le dije que así lo dejara, a ver si con esos tres pesos que sobraban se compraba algo de qué platicar o una sonrisita de perdido. Saqué el resto del dinero de la bolsa del pantalón antes de llegar a la ventanilla de la línea de autobuses por la que viajaríamos y fue inevitable recordar los consejos de mi madre, los mismos que siempre me daba cuando viajaba: “Guárdate el dinero en los calcetines o métetelo en los calzones porque luego te lo roban o se te pierde”. De los tres boletos de autobús fueron 420 pesos. “Qué coincidencia: por un cero”, pensé al recordar la tarifa del taxi. El autobús salía esa misma noche, a las doce. El camión tenía asientos reclinables, aire acondicionado y pequeños televisores empotrados en donde pasaban películas piratas en dvd. El boleto era un poco más caro, pero valía la pena. Ya antes habíamos viajado en clase económica –incomódica, le decíamos- y no nos quedaron ganas de volverlo a hacer. Decidimos viajar a la media noche para dormir durante todo el camino y llegar a la huasteca potosina con las primeras luces del amanecer. Ya Lacho había quedado en recogernos a las siete de la mañana en el estacionamiento de la central de autobuses de Ciudad Valles, San Luis Potosí, a bordo de la camioneta que sus padres le dieron como regalo de graduación; vehículo en el que haríamos el viaje. Lacho se había ido dos días antes del fin de cursos a su tierra porque su abuelo falleció repentinamente, por eso presentó el examen de Estadística antes que nosotros. Con los boletos ya guardados en la mochila (esos no me los podía guardar en los calzones para que no se me perdieran porque se arrugaban), caminé al Sanborns que está a tres cuadras de la central de autobuses para hojear algunas revistas, el Sanborns en que quedé de verme con el Chilango y el Bortoni.

Nunca imaginé que ese sería el último viaje que haríamos juntos...

El Chilango se fue a vivir a su tierra y se casó: su mujer lo abandonó cuando mi amigo se hizo adicto a la cocaína debido a la carga de trabajo que tenía, Bortoni también se casó -con una chava de aquí de Monterrey- y tuvieron un hijo con síndrome down, Lacho se quedó en su tierra e hizo mucho dinero atendiendo los negocios de su padre; dinero que no le compraba tiempo libre para unas vacaciones, y yo sigo aquí: añorando aquel viaje que hicimos a los 21 años -del cual no daré detalles porque me alargaría demasiado-; viaje que nunca más volveremos a hacer.

Los sigo viendo de vez en cuando -una vez cada dos meses- (antes los veía todos los días) y nunca tocamos el tema de lo que siempre quisimos ser y ahora no somos... Simplemente nos limitamos a revivir aquel viaje.

viernes, marzo 16, 2007

Hola viernes

Ya tiene rato que esta madre del Blogger no me deja subir mis tiras cómicas ni mis fotos aquí al blog. Ignoro la razón. Mejor dense la vuelta a Big Blogger y avergüéncense de mí como yo lo hago.

miércoles, marzo 14, 2007

Otro día en la ciudad de la jodida

La primer llamada que recibió el Señor Gaxiola Taffich en su despacho al enterarse de su destape como candidato a gobernador del estado, fue la del Presidente de la República, quien le aseguró que él ganaría las elecciones próximas a celebrarse y le recordó a quiénes quería que pusiera en su gabinete. “Claro que si, Señor… es un trato… muchas gracias, Señor Presidente”, y colgó la bocina del teléfono blanco como marfil. La segunda llamada fue del Guamúchil, conocido capo de la droga a nivel internacional y líder de uno de los cárteles que operan en el país: el más poderoso, para ser más específico. El Guamúchil llamó al Lic. Gaxiola Taffich para negociar las plazas de distribución de estupefacientes en el estado que gobernaría, las vías de transporte, el arreglo en las frontera, la protección de la policía y el encubrimiento del ejército, y, sobre todo, de a cómo iba a ser el maletín con billetes para que el estado fuera plaza exclusiva de él y su gente y no de otros cárteles. “Pues unos 10 millones de pesos mensuales no me caerían nada mal”, dijo el futuro mandatario con mucha seguridad. “A mí háblame con respeto, pendejo; yo no soy el Presidente”, le contestó el Guamúchil a Gaxiola Taffich. “Te voy a dar 5 millones… y cuidadito donde la cagues porque te armo un desmadre en el estado…”, y antes de que colgara violentamente, el señor Gaxiola -con los huevos en la garganta por el miedo y la voz entrecortada- le dijo: “Claro que sí, Señor Gumersindo, lo que usted mande”. Pero el capo ya había colgado, dejando a Gaxiola Taffich con medio discurso de disculpas en el aire.

Camino a la oficina, en un semáforo en rojo, Gómez Flores vio cruzar a tres estudiantes de secundaria. Mujeres las tres, que caminaban y al mismo tiempo jugaban a no pisar las rayas amarillas. Culpó a las hormonas que le inyectan al pollo como la causa de que haya tanto pederasta. “Es que las chavitas de hoy están bien chichonas y bien nalgonas”, pensó, “y todo por culpa de las hormonas que le inyectan a los pollos y a la carne de res. ¿Cómo le hace uno para no voltear a verlas?”. La luz se puso en verde y Gómez Flores avanzó, pero ya no volteó a ver las piernas bien formadas de las chavitas bajo la falda a cuadros. Gómez Flores tenía una hija de esa edad. Un poco mayor, pero no tan chichona como las que habían cruzado frente a él.

Mary, la secre, fue al baño a limpiarse. Desde que toma pastillas anticonceptivas su jefe se viene adentro y teme manchar el pantalón al caminar, por eso, siempre que terminan de hacer el amor sobre el sillón de piel negra de la oficina que no tiene paredes de cristal, lo primero que hace es ir al baño para sacar todos los fluidos que le deja su jefe adentro. Mary piensa en cuántos acostones faltarán para que por fin su jefe, el Licenciado Loera Zambrano, se divorcie de su esposa y le dé a ella trato de reina y no de amante. Mary la secre se está enamorando. Y mucho. Sale del baño y vuelve a la oficina y su jefe le vuelve a dar trato de empleada, como si todos esos “mi amor”, “qué rico”, “chiquita preciosa” que le dijo encima de ella nunca hubieran existido. ¿Cuántos acostones faltaran para que se divorcie de su esposa y no la trate así?

Horacio fue a un antro en la noche y se dio cuenta que una chava se le quedaba viendo mucho. No era algo normal: casi siempre era él quien se les acercaba para platicar, invitarles un trago o sacarlas a bailar. A veces aceptaban, muchas otras veces no. La chava le sonrió y Horacio no dudó en acercarse. Platicaron con soltura: la joven era guapa y muy simpática. A Horacio le gustó mucho. Pensó que sí andaría con ella: "así son como me gustan las viejas físicamente". Aparte, era sumamente agradable, cualidad poco común en las mujeres hermosas que había conocido. Pensó que si las cosas se daban y si aceptaba volver a salir con él, le diría que si quería ser su novia. “Oye, y a todo esto: ¿traes caspa del diablo?”, le dijo la chava. Horacio, inocente, respondió: “¿Mande?”. La joven rió y le dijo: “Coca, cocaína; ¿que si no traes?”. Sí, era demasiado bello para ser verdad. Horacio deseó haber sido drogadicto en ese instante sólo para besarla. Dio la media vuelta y se fue.

Paula Abdul no me visitó en mis sueños anoche. Lo único que pensé al despertarme fue que una mejor definición de la palabra “desierto” sería: la arena que no cabe en la mano

Y este fue otro día más en la ciudad de la chingada…

lunes, marzo 12, 2007

Añoche soñé con Paula Abdul

AVISO (antes de platicarles mi sueño cachondo):

A todos los buenos samaritanos que hicieron el depósito y ya les respondí su mail, cuenten con su paquete del libro y revistas. Muchas gracias, espero les guste, lo disfruten, no les raspe después de ir al baño y espero les llegue en 2 o 3 semanas, que eso es lo que dicen los de Mexpost, pero son bien mentirosos, jejeje. Infinitamente agradecido. Y estén pendientes de futuros proyectos literarios, de monos, comics y de más que estamos cocinando una raza bien cabrona y yo, snif. A ver si en dos o tres meses salen como lo hemos planeado.

Con las personas que hablé personalmente, por mail o por msn de aquí de Monterrey para lo del libro, el fin de semana estaría chido verlos para entregárselos. Viernes en la tarde o sábado a medio día. Ahí mándenme un mail para que me digan cuándo nos vemos y en dónde.

Todavía hay muchos libros, para aquellos que lo quieran, y hay todavía algunas revistas de regalo que se pueden incluir. El tiraje fue de 500 libros, entonces pues todos alcanzan, jejeje.

Ora sí ahí les va el sueño que soñé anoche:

Tengo pedos bien graves. Anoche soñé con Paula Abdul, una vieja que nunca me ha gustado y ahora ya siento que la amo, snif. Soñé medio porno. No, bueno: soñé bien porno. No sé si sean consecuencias del tiempo que llevo de soltero -que no es mucho- pero para haber estado casi 6 años con una bella mujer, me parece mucho el tiempo que llevo sólo. En el sueño, Paula Abdul estaba bien enamorada de mí y me decía que me amaba, pero que estaba comprometida con otro hombre: un empresario inglés multimillonario. Lo más bizarro del sueño es que estábamos en la cama del cuarto de mis papás acostados en calzones platicando. Paula me decía que me metiera a concursar a American Idol y que ella movía sus palancas para que yo fuera el ganador y me llevara el millón de dólares del premio y así pudiera darle lo que ella quería (una mansión, un Ferrari, etc.) y pudiera dejar al empresario millonario con el que se iba a casar. Hacíamos el amor bien chido (tenía aaaños de no tener un sueño así) y estaba bien durita, bien fibrosa y se entregaba bien apasionada, dándome besitos en mis manos (no sé por qué eso me pareció demasiado romántico, snif) y acariciando mi espalda. Vaya que estaba enamorada de mí; lo sentía. Terminábamos de hacer el amor y yo le decía que la amaba, que quería estar con ella. Ella me insistía en que me metiera a American Idol, que si lo hacía, se casaba conmigo. Luego yo le preguntaba que cuántos años tenía y ella me decía que 73. Y me enamoraba más de ella; no porque estuviera ya bien vieja, sino por honesta, por no quitarse edad como lo hacen todas las mujeres. Además, admiraba que a esa edad estuviera tan firme, tan buena, tan hermosa y tan sin arrugas. Lo raro es que a mí nunca me ha gustado esa vieja y ahora nomás estoy esperando a que pasen American Idol pa´verla a la cabrona. Hizo estragos en mi cabeza el mentado sueño. Ah, y luego en el sueño Paulita se la pasaba abrazándome y mirándome fijamente a los ojos, bien interesada en mi plática pendeja y en mis intentos por cantar "Killing Me Softly" afinadamente para el concurso. Y luego ya: Paula me aplaudía por cantar rebonito, se vestía, se despedía con un beso bien largo, diciéndome: “I love you my baby” y salía del cuarto haciendo la señal con la mano de que la llamara más tarde y yo me paraba hecho madre para tender la cama antes de que llegaran mis papás y se dieran cuenta de que había cogido en su cama.