Alguna vez el Filósofo de Cantina nos dijo:
"Sean felices con la mujer que tienen a su lado, acuérdense que siempre hay una vieja más loca que la suya".
sábado, junio 30, 2007
viernes, junio 29, 2007
El Chimi a color
Una manera fácil de hacer dinero es metiéndonos a cuanto concurso nos enteremos que exista; concursos que ofrezcan dinero como premio, obviamente. Concursar es una manera muy honesta de llevar a cabo proyectos personales con dinero de alguna institución, jojojo. Ya sean concursos de baile exótico (o erótico), de comer hot dogs, de quién orina más lejos, de pintura, escultura, poesía o equis, concursar por dinero es divertido porque si ganamos nos llevamos una lana sin trabajar, nuestro prestigio en lo que hacemos se acrecenta y nuestra carrera se va para arriba, no como la carrera de cantante de Arturo Peniche, snif.
Me enteré de un concurso de cuento ilustrado infantil y juvenil al que me animé a entrar nomás para ver qué pedo y para comprobar que no odio a los niños -como todo mundo cree- sólo porque digo que no quiero tener hijos. Obviamente, el Chimicuil será el protagonista de esta historia.
Todavía tengo hasta el 31 de agosto para terminar el libro y presentarlo y que no me den una patada en el culo por cursi y ñoño, snif.
Aquí les dejo un pequeño dibujo del mencionado personaje para todos aquellos corazones de pollo que se mortifican porque no puede levantar el vuelo, bujujuju, snif.
Me enteré de un concurso de cuento ilustrado infantil y juvenil al que me animé a entrar nomás para ver qué pedo y para comprobar que no odio a los niños -como todo mundo cree- sólo porque digo que no quiero tener hijos. Obviamente, el Chimicuil será el protagonista de esta historia.
Todavía tengo hasta el 31 de agosto para terminar el libro y presentarlo y que no me den una patada en el culo por cursi y ñoño, snif.
Aquí les dejo un pequeño dibujo del mencionado personaje para todos aquellos corazones de pollo que se mortifican porque no puede levantar el vuelo, bujujuju, snif.
miércoles, junio 27, 2007
Ay, mis paisanos...
Ahora la modita que trae mi ciudad –porque mi ciudad agarra moditas pasajeras que duran lo que dura la pendejez de la gente- es un basquetbolista chino gigante; de hecho, es el hombre más alto del mundo según el súper científico, sumamente confiable y muy serio libro de los Record Guinness. Ya la modita del Starbucks Café donde todos los pubertos treintones se sentían intelectuales gringos con sus laptops y jugaban a ser "Friends" quedó enterrada, ahora la moda es un gigante que bota que bota una pelota.
El deportista en cuestión vino a la ciudad contratado por un equipo de básquetbol regiomontano al que nunca nadie va a ver jugar por sus excesivos precios y su mala calidad, y que en realidad a nadie le importa si son campeones o quedan eliminados de la NBA mexicana inexistente. Deduzco con esta noticia "de la nueva contratación" (hasta como algo serio se escucha) que a mis paisanos regiomontanos hay que traerles fenómenos, mutantes, seres de aspecto extraño y con malformaciones físicas en lugar de buenos jugadores extranjeros o calidad deportiva.
Con monstruos de feria la raza de Monterrey es bien feliz. Diles que el basquetbolista en mención es chino y nunca ha jugado en la NBA, pero tiene un record Guinness por su altura e hizo una película con Jackie Chan (Rush Tour 3; si las secuelas son malas, imaginen una trilogía de una comedia de Jackie Chan), para garantizar un éxito en ventas de boletos y para que todo mundo esté esperándolo en el aeropuerto para tomarse la foto del recuerdo, hacer bola y desmadre y pedirle autógrafos nomás “por estar alto”.
Vieran la cara del chinito al llegar y ver a la bola de pigmeos mexicanos haciéndole fiesta. No sé si habrá sentido lástima o se haya ofendido por el trato de ser extraño que le han dado todos
Tan fácil y barato que era traer un pinche chivo de 5 patas, un marrano de 2 cabezas o un gallo con 3 ojos a la expo o al palenque; pero no, los empresarios regiomontanos no escatiman en gastos y le quieren dar lo mejor a su gente porque, ay, snif, se lo merecen como público. Pffffft. Si quiero ver fenómenos mejor me voy a la Feria de Ciudad Valles a ver a Janus, el Niño de Dos Cabezas, Amazona, la Mujer Serpiente o Lucifer, el perro con piel de humano que en realidad es un pinche perro sarnoso con piel rosa debido a un mal del pinto canino.
Ya me imagino lo que van a co$tar los boletos para ir a ver a este tipo y la cantidad de gente que ahora sí va a ir a ver jugar al equipo nomás por ver al fenómeno de 2 metros con 36 centímetros. No me imagino la cantidad de dinero y privilegios que le están dando al chinito gigantón con tal de que venga a ser -y hacer- espectáculo y llene las vacías gradas de las canchas de Fuerza Regia, el susodicho equipo que no llena los partidos ni regalándole la cerveza a la gente (obviamente nunca la han regalado, la venden como en todos lados donde estafan al humano promedio: en 30 pesos a cambio de juegos pedorros y sin adrenalina que sólo se disfrutan estando borracho).
Apuesto que a la gente le vale madre el básquetbol, lo que quieren es show y como los basquetbolistas mexicanos no lo dan y el nivel de este deporte en el país es bajísimo, pues de perdido que el mostro chinito haga algo gracioso con su tamañote aunque no juegue bien.
Se imaginarán la pena ajena y vergüenza que sentí al ver toda la programación televisiva local peleándose la presencia del deportista, haciendo burla de su tamaño, de sus pies, haciéndolo decir malas palabras en español, repetir albures y el sobado chiste de que “si tiene el tenis así de grande, cómo tendrá el pito”. Pero en fin, así es mi ciudad, mucha de su gente no da para más; por eso pido una disculpa.
Está como la vez que trajeron a jugar a Deniss Rodman ya retirado de la NBA, sumido en la depresión y drogadicto. Lo anunciaron con bombo y platillo, como el evento del año; y la gente se lo creyó. El día del evento, el hombre jugó 5 minutos en la cancha y los boletos estuvieron más caros que una final de la NBA. Ah, pero hubo lleno total nomás por ir a ver a un güey todo tatuado, que se pintaba el pelo de amarillo y se apachurraba a la Carmen Electra; el básquetbol era lo de menos.
martes, junio 26, 2007
Martes sin mucho que decir...
Más blogs de los que salgo huyendo con sólo leer el perfil de la persona:
Los güeyes (as) que ponen entre sus gustos y aficiones "beber una buena copa de vino". Ay, ay, qué sofisticación de personas.
¿Qué es un buen vino o una buena copa de vino?: ¿el que pone pedo rápido, el más costoso, el que sabe rico, el que no da cruda, el que le robaron de la alacena a sus papás? Para mí, una buena copa de vino sería una copa con capacidad para dos litros de pisto -mínimo-; no como las pinches copillas chiquillas en las que se sirven los tintos a la mitad de la capacidad del recipiente y que cuestan -por copeo, no por botella- arriba de los 100 pesos.
Vayan a El Digital, ahí no me están plagiando, esos compas sí me invitaron atentamente a participar en su proyecto con escritos mafufos, algunos que ya publiqué aquí y otros no. Salen en una sección que se llama El Privado, donde supuestamente le han publicado hasta al Eusebrio Ruvalcaba. Creo que publican un escrito cada semana, o cuando se les antoja, o cuando no está muy mamilas lo que escribo. Aparezco con el pseudónimo de Gustavo Caballero (¿quién es ese güey?)porque el Guffo suena al perro de Daniel el Travieso y al parecer no les gustó, snif.
Y dense una vuelta por la Tramontana, suplemento cultural de La Prensa de Monclova al que también invitaron a participar a este humilde gusarapo de la Presa de la Boca con unos escritos que ya mandé y unas tiras cómicas que no he terminado, snif.
Nos vemos al rato.
Los güeyes (as) que ponen entre sus gustos y aficiones "beber una buena copa de vino". Ay, ay, qué sofisticación de personas.
¿Qué es un buen vino o una buena copa de vino?: ¿el que pone pedo rápido, el más costoso, el que sabe rico, el que no da cruda, el que le robaron de la alacena a sus papás? Para mí, una buena copa de vino sería una copa con capacidad para dos litros de pisto -mínimo-; no como las pinches copillas chiquillas en las que se sirven los tintos a la mitad de la capacidad del recipiente y que cuestan -por copeo, no por botella- arriba de los 100 pesos.
Vayan a El Digital, ahí no me están plagiando, esos compas sí me invitaron atentamente a participar en su proyecto con escritos mafufos, algunos que ya publiqué aquí y otros no. Salen en una sección que se llama El Privado, donde supuestamente le han publicado hasta al Eusebrio Ruvalcaba. Creo que publican un escrito cada semana, o cuando se les antoja, o cuando no está muy mamilas lo que escribo. Aparezco con el pseudónimo de Gustavo Caballero (¿quién es ese güey?)porque el Guffo suena al perro de Daniel el Travieso y al parecer no les gustó, snif.
Y dense una vuelta por la Tramontana, suplemento cultural de La Prensa de Monclova al que también invitaron a participar a este humilde gusarapo de la Presa de la Boca con unos escritos que ya mandé y unas tiras cómicas que no he terminado, snif.
Nos vemos al rato.
jueves, junio 21, 2007
Tiras y cosas
Aquí les va un pequeño Chimicuil donde, al parecer, ahora sí vuela... pero tantito nomás...

Ahí les va una tira más del Escuadrón Retro:

Y nomás les aviso que el proyecto de la revista ¡#$%&! Cómics va viento en popa y que trae pura canela fina de moneros, comiqueros e historietistas. Artistas, pues. El cierre de la convocatoria a la que entramos para la beca es el 6 de julio y esperamos que nos vaya muy bien y nos den el apoyo. Y si no, pues comoquiera la vamos a publicar, chingaos que no, pos qué. Aquí les va una probadita de unos dummies que sacamos:

Y la bronca con la editorial... pues sigue... Recuerden mandarme su número de cuenta para devolverles el dinero porque esto va pa´ largo. O ya si de plano no les importa esperar hasta que saque el libro, pues ya saben que cuentan con mi palabra de que se los voy a mandar (libro con revistas o dinero, lo que decidan), pero pos ahora sí no sé para cuándo, snif. Me estoy moviendo lo más rápido que puedo para solucionar este rollo y viendo otras gentes y negocios que me puedan echar la mano para sacarlo cuanto antes. Ahí les mantendré informados.
Saludos a todos y munchas gracias.
Ahí les va una tira más del Escuadrón Retro:
Y nomás les aviso que el proyecto de la revista ¡#$%&! Cómics va viento en popa y que trae pura canela fina de moneros, comiqueros e historietistas. Artistas, pues. El cierre de la convocatoria a la que entramos para la beca es el 6 de julio y esperamos que nos vaya muy bien y nos den el apoyo. Y si no, pues comoquiera la vamos a publicar, chingaos que no, pos qué. Aquí les va una probadita de unos dummies que sacamos:
Y la bronca con la editorial... pues sigue... Recuerden mandarme su número de cuenta para devolverles el dinero porque esto va pa´ largo. O ya si de plano no les importa esperar hasta que saque el libro, pues ya saben que cuentan con mi palabra de que se los voy a mandar (libro con revistas o dinero, lo que decidan), pero pos ahora sí no sé para cuándo, snif. Me estoy moviendo lo más rápido que puedo para solucionar este rollo y viendo otras gentes y negocios que me puedan echar la mano para sacarlo cuanto antes. Ahí les mantendré informados.
Saludos a todos y munchas gracias.
martes, junio 19, 2007
De plagiadores y otras ratillas
De todos los plagiadores, imitadores, clones, doppelgangers y rateros de escritos que tengo, este güey sí que se llevó la Palma de Oro, el Óscar de Oro y el Hijo de Puta de Mierda.
Bien decía mi Tía Chonita que pa´pendejo no se estudia, y vaya que mi compadre vino a darle la razón a mi tía Calzona.
Bah, ya ni rabia ni coraje me da que me roben mis escritos, mis fotos, mi personalidad (como si yo la tuviera) y mejor me acostumbro a ello y lo asimilo como si fuera el mejor sexo oral que un fan desesperado pudiera darme.
Qué valor (o locura) del bato este para poner una foto de él en su perfil, poner su nombre, sus datos y lugar de origen y después poner una foto donde salgo YO en un antro del Barrio Antiguo de Monterrey -con raza de Monterrey- diciendo que YO soy él y que está "en el Barrio Antiguo de Hermosillo"... Chale, me da tristecilla. Después, el güey pone textos y fotos del Chango (mi gemelo idéntico, por supuesto)diciendo que es él (o yo) en su pueblo. El tipo este cae tan bajo que Hasta los comments se los roba íntegros y los pone en su blog. Por ahí también creo que menciona que es bien amigocho de Carmen Cuervo y hasta creo que una foto de ella pone.
Vayan de inmediato a divertirse con Gil y su joya de blog repleta de amigos imaginarios, anécdotas inventadas y personalidades múltiples que no deben perderse. No dejen de visitarlo (visitarme, porque el loquito alega que soy yo... o el Chango... o Gil... sepa Dios) y, de pasada, mándenle un kilito de queso manchego, por si le da hambre a la pinche rata asquerosa.
Muchas gracias a mi compadre Rubas ("Poncho" en la foto donde salimos todos, foto que, por cierto, tomaron con SU cámara en Monterrey, en un concierto al que Él nos invito; no Poncho el amigo imaginario de Hermosillo del tal Gil) por el pitazo.
Bien decía mi Tía Chonita que pa´pendejo no se estudia, y vaya que mi compadre vino a darle la razón a mi tía Calzona.
Bah, ya ni rabia ni coraje me da que me roben mis escritos, mis fotos, mi personalidad (como si yo la tuviera) y mejor me acostumbro a ello y lo asimilo como si fuera el mejor sexo oral que un fan desesperado pudiera darme.
Qué valor (o locura) del bato este para poner una foto de él en su perfil, poner su nombre, sus datos y lugar de origen y después poner una foto donde salgo YO en un antro del Barrio Antiguo de Monterrey -con raza de Monterrey- diciendo que YO soy él y que está "en el Barrio Antiguo de Hermosillo"... Chale, me da tristecilla. Después, el güey pone textos y fotos del Chango (mi gemelo idéntico, por supuesto)diciendo que es él (o yo) en su pueblo. El tipo este cae tan bajo que Hasta los comments se los roba íntegros y los pone en su blog. Por ahí también creo que menciona que es bien amigocho de Carmen Cuervo y hasta creo que una foto de ella pone.
Vayan de inmediato a divertirse con Gil y su joya de blog repleta de amigos imaginarios, anécdotas inventadas y personalidades múltiples que no deben perderse. No dejen de visitarlo (visitarme, porque el loquito alega que soy yo... o el Chango... o Gil... sepa Dios) y, de pasada, mándenle un kilito de queso manchego, por si le da hambre a la pinche rata asquerosa.
Muchas gracias a mi compadre Rubas ("Poncho" en la foto donde salimos todos, foto que, por cierto, tomaron con SU cámara en Monterrey, en un concierto al que Él nos invito; no Poncho el amigo imaginario de Hermosillo del tal Gil) por el pitazo.
lunes, junio 18, 2007
Más de cibercuates
Me siguen molestando peor que elástico de calzón talla chica rozándome en la ingle las personitas que me dan de alta en el msn y no me explican quiénes son o por qué me dieron de alta.
No tengo ningún problema con que la raza me agregue a sus contactos, al contrario, lo agradezco, pero cuando uno amablemente pregunta: “¿qué onda, compadre (o comadre) quién eres?” y los mamoncitos se tardan en responder y aparte responden de manera grosera o indiferente, sí que me hincha las pelotas.
Por ejemplo: Hace poco una vieja me encargó unas caricaturas para una boda. Me dijo que me iba a dar de alta en el msn para mandarme las fotos y yo le mandara los avances de los dibujos. Esa misma tarde recibí una invitación de un contacto al msn y le di “aceptar”, pensando que era la mujer esta porque el mail tenía nombre de mujer.
Total que le digo a la morra:
- Hey, qué onda, eres la chava de la boda, ¿verdad? ¿La que me encargó los dibujos?
Treinta minutos después, la mujer, muy digna ella, me responde:
- Boda?… ni idea… -con letras en color rosita insoportable.
Y no me volvió a decir nada. Entonces le respondí ya con un nudito de coraje en la garganta por su mamonería:
- Ah, perdón, ¿entonces quién eres?
Y no me volvió a contestar la pinche Chimoltrufia.
Eso realmente me encabrona porque siento que estas viejas creen que uno anda ahí de enfermito dando de alta contactos de mujeres a lo pendejo con las que uno quiere “platicar” y “socializar” y “conocer” y “hacer amigas”. O sea: ¿por qué carajitos no me respondes lo que te pregunto y ya? Si te di de alta o me diste de alta es por algo, no son “azares del destino” ni tecleaste una dirección al chile y ¡shazam!, era la mía.
Está como un bato que también hace poco me dio de alta y en su foto aparecía una pintura de un pastor con ovejas -como un santo-, una imagen acá, medio religiosa. Entonces pensé: “achis, qué raro que alguien tan religioso me haya dado de alta, a mí, que alabo a los dioses paganos que nos dieron el halloween y el día del albañil”. Total que le pregunto al güey que quién era, y me responde que un tal Raúl, quien a la vez no tenía ni idea de quién era yo. Entonces le digo:
- Soy Guffo, Gustavo Caballero, de Monterrey…
Y el bato me responde:
- ¿Eres bisexual?
Juarjuarjuarjuar. Che raza. Entonces le dije al cordero de dios sexualmente activo, openmind y con gustos sofisticados que se fuera a la chingada. Estaba a punto de borrarlo de mis contactos, cuando el güey me dice:
- No, espérame: es que si te di de alta es porque encontré tus datos en alguna parte.
- ¿En mi blog?, ¿en el periódico? –le respondí.
- No, tuvo qué haber sido en alguna página del “ambiente”.
Ahora comprendo que las amenazas de mis enemigos (gratuitos todos) de poner todos mis datos en páginas de ligue y “dates” para homosexuales, lesbianas, bisexuales y zoofílicos se están cumpliendo, snif.
No tengo ningún problema con que la raza me agregue a sus contactos, al contrario, lo agradezco, pero cuando uno amablemente pregunta: “¿qué onda, compadre (o comadre) quién eres?” y los mamoncitos se tardan en responder y aparte responden de manera grosera o indiferente, sí que me hincha las pelotas.
Por ejemplo: Hace poco una vieja me encargó unas caricaturas para una boda. Me dijo que me iba a dar de alta en el msn para mandarme las fotos y yo le mandara los avances de los dibujos. Esa misma tarde recibí una invitación de un contacto al msn y le di “aceptar”, pensando que era la mujer esta porque el mail tenía nombre de mujer.
Total que le digo a la morra:
- Hey, qué onda, eres la chava de la boda, ¿verdad? ¿La que me encargó los dibujos?
Treinta minutos después, la mujer, muy digna ella, me responde:
- Boda?… ni idea… -con letras en color rosita insoportable.
Y no me volvió a decir nada. Entonces le respondí ya con un nudito de coraje en la garganta por su mamonería:
- Ah, perdón, ¿entonces quién eres?
Y no me volvió a contestar la pinche Chimoltrufia.
Eso realmente me encabrona porque siento que estas viejas creen que uno anda ahí de enfermito dando de alta contactos de mujeres a lo pendejo con las que uno quiere “platicar” y “socializar” y “conocer” y “hacer amigas”. O sea: ¿por qué carajitos no me respondes lo que te pregunto y ya? Si te di de alta o me diste de alta es por algo, no son “azares del destino” ni tecleaste una dirección al chile y ¡shazam!, era la mía.
Está como un bato que también hace poco me dio de alta y en su foto aparecía una pintura de un pastor con ovejas -como un santo-, una imagen acá, medio religiosa. Entonces pensé: “achis, qué raro que alguien tan religioso me haya dado de alta, a mí, que alabo a los dioses paganos que nos dieron el halloween y el día del albañil”. Total que le pregunto al güey que quién era, y me responde que un tal Raúl, quien a la vez no tenía ni idea de quién era yo. Entonces le digo:
- Soy Guffo, Gustavo Caballero, de Monterrey…
Y el bato me responde:
- ¿Eres bisexual?
Juarjuarjuarjuar. Che raza. Entonces le dije al cordero de dios sexualmente activo, openmind y con gustos sofisticados que se fuera a la chingada. Estaba a punto de borrarlo de mis contactos, cuando el güey me dice:
- No, espérame: es que si te di de alta es porque encontré tus datos en alguna parte.
- ¿En mi blog?, ¿en el periódico? –le respondí.
- No, tuvo qué haber sido en alguna página del “ambiente”.
Ahora comprendo que las amenazas de mis enemigos (gratuitos todos) de poner todos mis datos en páginas de ligue y “dates” para homosexuales, lesbianas, bisexuales y zoofílicos se están cumpliendo, snif.
jueves, junio 14, 2007
Varias cosillas varias
Ya tengo la solución infalible para chingarme a los de la editorial, lavar mi honor y recuperar mi dinero:
Legítimos Polvos del Jorobado Humillador.

Qué abogados ni qué ocho cuartos, con esto sí me la van a pelar esos cabrones.
Ya hablando en serio: la raza se ha portado a todo dar con lo del libro, lo cual agradezco infinitamente. Muchos me dicen que siguen esperando, que no hay problema y yo ya me estoy moviendo para sacarlo por otro lado nada más que tenga chance y arregle estas broncas. Muchos me piden que les mande el que me entregaron, pero es que en serio que es impresentable: los márgenes y dibujos están mochos, los colores espantosos, no parece que están hechos en prismacolor, etc. El Ocelote Verde se ve gris azuloso oscuro, con eso les digo todo. Luego les pongo una foto, es que del pinche coraje y encabronamiento y el "no, no mamen, eso lo tienen que volver a hacer" ni los agarré los méndigos libros. Tan fácil como mandárselos todos gachos y no meterme en broncas de volverlo a hacer y devolverles su lana, pero nel, no se trata de eso, se trata de hacer las cosas bien y que la gente quede satisfecha con el trabajo y reciba un libro que valga el precio y la espera. Gracias de antemano a todos y, los que no quieren seguir esperando, mándenme su número de cuenta y les deposito su dinero de inmediato.
Por otro lado, y cambiando completamente de tema, cuando uno vive sólo se da cuenta que tiene qué comprar de las cosas más baratitas que hay en el mercado para, esos centavitos que se ahorra uno, poder usarlos en otras cosas útiles, como por ejemplo, en cerveza. Cuando vivía en casa de mis padres, recuerdo que había servilletas Pétalo o Lys de esas de 500 y doble hoja; ahora que vivo solo, compro de la humilde marca Azálea. Ni en su casa las conocen, snif. Otro ejemplo: en el hogar de mis padres había Catsup Heinz, Hunts o, ya muy jodido, Del Monte; ahora yo las catsups me las robo del Seven Eleven. Ah, y los palillos son del Sanborns. ¡Toma eso, Carlos Slim!, jojojojo.

En otras cosas que alegran a uno: La Fabi quiere que le tome una "sesión de fotos" a ella, a Ale su hija y a Tiffany, su hija de cuatro patas. A ver qué sale.
Y no, no es una quemadura la que tiene en su brazo: es el brazo Duvalin sabor fresa avellana, defecto con el que ya venía de agencia.
Legítimos Polvos del Jorobado Humillador.
Qué abogados ni qué ocho cuartos, con esto sí me la van a pelar esos cabrones.
Ya hablando en serio: la raza se ha portado a todo dar con lo del libro, lo cual agradezco infinitamente. Muchos me dicen que siguen esperando, que no hay problema y yo ya me estoy moviendo para sacarlo por otro lado nada más que tenga chance y arregle estas broncas. Muchos me piden que les mande el que me entregaron, pero es que en serio que es impresentable: los márgenes y dibujos están mochos, los colores espantosos, no parece que están hechos en prismacolor, etc. El Ocelote Verde se ve gris azuloso oscuro, con eso les digo todo. Luego les pongo una foto, es que del pinche coraje y encabronamiento y el "no, no mamen, eso lo tienen que volver a hacer" ni los agarré los méndigos libros. Tan fácil como mandárselos todos gachos y no meterme en broncas de volverlo a hacer y devolverles su lana, pero nel, no se trata de eso, se trata de hacer las cosas bien y que la gente quede satisfecha con el trabajo y reciba un libro que valga el precio y la espera. Gracias de antemano a todos y, los que no quieren seguir esperando, mándenme su número de cuenta y les deposito su dinero de inmediato.
Por otro lado, y cambiando completamente de tema, cuando uno vive sólo se da cuenta que tiene qué comprar de las cosas más baratitas que hay en el mercado para, esos centavitos que se ahorra uno, poder usarlos en otras cosas útiles, como por ejemplo, en cerveza. Cuando vivía en casa de mis padres, recuerdo que había servilletas Pétalo o Lys de esas de 500 y doble hoja; ahora que vivo solo, compro de la humilde marca Azálea. Ni en su casa las conocen, snif. Otro ejemplo: en el hogar de mis padres había Catsup Heinz, Hunts o, ya muy jodido, Del Monte; ahora yo las catsups me las robo del Seven Eleven. Ah, y los palillos son del Sanborns. ¡Toma eso, Carlos Slim!, jojojojo.
En otras cosas que alegran a uno: La Fabi quiere que le tome una "sesión de fotos" a ella, a Ale su hija y a Tiffany, su hija de cuatro patas. A ver qué sale.
Y no, no es una quemadura la que tiene en su brazo: es el brazo Duvalin sabor fresa avellana, defecto con el que ya venía de agencia.
sábado, junio 09, 2007
Me vieron la cara de pendejo
Después de 6 meses que di parte de mi dinero para la impresión de un libro de tiras cómicas, de tenerlo planeado desde septiembre del año pasado, de tenerlo armado y listo para imprenta desde enero, de ahorrar billetes para realizar mi proyecto/sueño, de entregarlo a tiempo a la editorial... ayer me entregaron el libro de Chistes Alowey y me entregaron un pinche mugrero. Un asco de trabajo.
Es un puto horror de impresión con páginas desencuadradas, mal cortadas, los rosas y naranjas se ven rojos, los verdes grises, el color carne se ve café y un chingomadral más de errores que no quiero ni recordar. Mandaron a la chingada mi trabajo manual y la dedicación que puse en cada página.
De haber sabido, mejor lo hubiera mandado con amigos que tienen imprenta y hacen mejor el trabajo. Si lo mandé a una editorial y confié en ella fue porque se supone que tienen (o eso me dijeron a mí) máquinas chingonas, más modernas que una imprenta, hacen un trabajo más rápido y de mayor calidad y pondrían la otra parte del dinero que yo no tenía.
Ya perdí la paciencia y la tolerancia que debí haber perdido desde la primera vez que me di cuenta que estaban jineteando mi dinero en la editorial y que no sacaban mi libro en la fecha que habían quedado en sacarlo. Mil veces me dijero que ya estaba y yo no lo veía y me negaban las llamadas y no me decían a dónde fuera a ver el libro y pendejadas así de esas que nada más lo estafadores hacen. Pero fui paciente y tolerante y creía en ellos. Y, oh, pendejo de mí, he aquí las consecuencias por confiadote. La verdad nunca les interesó y nunca tuvieron el mínimo respeto por él. Me vieron la cara de pendejo y eso es lo que más me sulfura porque yo siempre fui bien recto y hacía lo que me pedían y modificaba lo que había que modificar y se la pasaban carrereándome con la entrega de la lana "para que el libro saliera a tiempo" (JAJA) y echándome mentiras y dándome falsas esperanzas. Además, me dicen que "yo entregué mal el diseño, unas páginas más arriba que otras", que por eso salió todo mal cortado. Aunque así hubiera sido (que no lo fue porque me lo diseñó un amigo que a eso se dedica: a diseñar revistas, guías comerciales y de más), una editorial se dedica a eso, a hacer libros, y está obligada a saber cuando algo está mal y, si está mal, pues no manda a imprimir 600 libros de chingazo para salir del apuro y del retraso y no dice: "pos así quedaron y si no te gustaron pos si quieres los volvemos a imprimir pero hay que invertirle más dinero y ya no le vamos a ganar ni tu ni yo y se va a tardar otra vez un chorro en salir". Yo no hice esto por dinero, es lo que no entienden, y el trato no era ese; era tener el libro a principios de marzo a mas tardar. El libro de Chistes Alowey lo hice como una deuda que tengo con la gente que le gusta lo que dibujo y como una experiencia personal.
Pero eso les vale madre.
Ni modo: me robaron y me endulzaron el oído con sus historias de que: "sí, sí, nosotros lo vamos a colocar en las librerías", "sí, nosotros ponemos la otra mitad de lo que cuesta y nos vamos a michas con las ganancias", "sí, nosotros organizamos presentaciones y firmas de autógrafos", "sí, ya la próxima semana está", "ya en dos días", "aguántame una semana mas" (que se convirtió en seis meses), "sí, ya está listo, nosotros lo mandamos a los que lo pagaron". Me excluyeron por completo del proyecto, nunca fui a ver las pruebas porque nunca las tenían cuando yo les insistía en que quería ver cómo iba quedando, me negaban las llamadas telefónicas y mil mamadas más que les repito: sólo los estafadores o la gente que no tiene el mínimo respeto por el trabajo del otro lo hacee.
Me estafaron, se burlaron de mí y de mis lectores, nunca les interesó ni tuvieron el mínimo respeto por mi trabajo ni respeto por el público a quien iba dirigido el proyecto, me hicieron quedar mal, hicieron lo que quiesieron con mi dinero y con mi palabra, me dejaron con todos los paquetes armados: con los sobres etiquetados con las direcciones, el plástico con burbujitas protector, etc, etc. para al final entregarme algo impresentable hasta para un ciego... Pero bueno, ya habrá consecuencias.
Por lo pronto les pido una sincera disculpa con la vergüenza y el corazón en la mano a quienes depositaron su dinero y creyeron y apoyaron este proyecto al igual que yo y les pido por favor que me manden su número de cuenta, sucursal y banco (o clabe si así lo prefieren) para devolverles cuanto antes su dinero.
Esto va pa´ largo.... Les pido la más sincera de las disculpas... Gracias.
Es un puto horror de impresión con páginas desencuadradas, mal cortadas, los rosas y naranjas se ven rojos, los verdes grises, el color carne se ve café y un chingomadral más de errores que no quiero ni recordar. Mandaron a la chingada mi trabajo manual y la dedicación que puse en cada página.
De haber sabido, mejor lo hubiera mandado con amigos que tienen imprenta y hacen mejor el trabajo. Si lo mandé a una editorial y confié en ella fue porque se supone que tienen (o eso me dijeron a mí) máquinas chingonas, más modernas que una imprenta, hacen un trabajo más rápido y de mayor calidad y pondrían la otra parte del dinero que yo no tenía.
Ya perdí la paciencia y la tolerancia que debí haber perdido desde la primera vez que me di cuenta que estaban jineteando mi dinero en la editorial y que no sacaban mi libro en la fecha que habían quedado en sacarlo. Mil veces me dijero que ya estaba y yo no lo veía y me negaban las llamadas y no me decían a dónde fuera a ver el libro y pendejadas así de esas que nada más lo estafadores hacen. Pero fui paciente y tolerante y creía en ellos. Y, oh, pendejo de mí, he aquí las consecuencias por confiadote. La verdad nunca les interesó y nunca tuvieron el mínimo respeto por él. Me vieron la cara de pendejo y eso es lo que más me sulfura porque yo siempre fui bien recto y hacía lo que me pedían y modificaba lo que había que modificar y se la pasaban carrereándome con la entrega de la lana "para que el libro saliera a tiempo" (JAJA) y echándome mentiras y dándome falsas esperanzas. Además, me dicen que "yo entregué mal el diseño, unas páginas más arriba que otras", que por eso salió todo mal cortado. Aunque así hubiera sido (que no lo fue porque me lo diseñó un amigo que a eso se dedica: a diseñar revistas, guías comerciales y de más), una editorial se dedica a eso, a hacer libros, y está obligada a saber cuando algo está mal y, si está mal, pues no manda a imprimir 600 libros de chingazo para salir del apuro y del retraso y no dice: "pos así quedaron y si no te gustaron pos si quieres los volvemos a imprimir pero hay que invertirle más dinero y ya no le vamos a ganar ni tu ni yo y se va a tardar otra vez un chorro en salir". Yo no hice esto por dinero, es lo que no entienden, y el trato no era ese; era tener el libro a principios de marzo a mas tardar. El libro de Chistes Alowey lo hice como una deuda que tengo con la gente que le gusta lo que dibujo y como una experiencia personal.
Pero eso les vale madre.
Ni modo: me robaron y me endulzaron el oído con sus historias de que: "sí, sí, nosotros lo vamos a colocar en las librerías", "sí, nosotros ponemos la otra mitad de lo que cuesta y nos vamos a michas con las ganancias", "sí, nosotros organizamos presentaciones y firmas de autógrafos", "sí, ya la próxima semana está", "ya en dos días", "aguántame una semana mas" (que se convirtió en seis meses), "sí, ya está listo, nosotros lo mandamos a los que lo pagaron". Me excluyeron por completo del proyecto, nunca fui a ver las pruebas porque nunca las tenían cuando yo les insistía en que quería ver cómo iba quedando, me negaban las llamadas telefónicas y mil mamadas más que les repito: sólo los estafadores o la gente que no tiene el mínimo respeto por el trabajo del otro lo hacee.
Me estafaron, se burlaron de mí y de mis lectores, nunca les interesó ni tuvieron el mínimo respeto por mi trabajo ni respeto por el público a quien iba dirigido el proyecto, me hicieron quedar mal, hicieron lo que quiesieron con mi dinero y con mi palabra, me dejaron con todos los paquetes armados: con los sobres etiquetados con las direcciones, el plástico con burbujitas protector, etc, etc. para al final entregarme algo impresentable hasta para un ciego... Pero bueno, ya habrá consecuencias.
Por lo pronto les pido una sincera disculpa con la vergüenza y el corazón en la mano a quienes depositaron su dinero y creyeron y apoyaron este proyecto al igual que yo y les pido por favor que me manden su número de cuenta, sucursal y banco (o clabe si así lo prefieren) para devolverles cuanto antes su dinero.
Esto va pa´ largo.... Les pido la más sincera de las disculpas... Gracias.
viernes, junio 08, 2007
Examigos
Amigos que pasaron a formar parte de mi lista de ex amigos en esta semana:
Un cabrón que me preguntó:
- ¿Qué pedo, caón: todavía sigues jalando donde mismo?
- ¿Dónde? -le pregunto.
- Eh... ¿dónde me dijiste que estabas trabajando? -me responde.
O sea, el güey ni siquiera tenía idea de qué pedo. Hace preguntas nada más por hacerlas; a lo pendejo, dirían por ahí. Llevo 10 años trabajando en los dos lugares en los que trabajo y me siguen preguntando lo mismo mes con mes con mes con mes... O son estúpidos o no sé qué pedo.
No rompan el hielo ni sean diplomáticos con preguntas tan idiotas que, en el fondo, saben que les vale madre la respuesta. O pongan atención en la vida de sus amigos o aprendan a formular bien una pregunta... o mejor pregunten otras cosas: las preguntas laborales son de hueva, y más cuando hay un güey orgulloso de la empresa en la que es empleado y no se calla el hocico hablando de las grandes mamadas que hace "su empresa" y "los premios que han ganado". Como si fuera SU empresa y tuviera los premios en SU sala
Otros dos cabrones que cada que me ven me pregunta que si sigo dibujando y mueven la mano en el aire como si estuvieran dibujando. O sea: dibujar no es algo que se hace un tiempo y se deja de hacer, menos si vives de eso. ¿Y por qué acompañan la pregunta con mímica? ¿No creen que la palabra "dibujar" es suficiente para entender su pregunta que sienten que tienen que acompañarla con aspavientos y movimientos torpes de mano?
Otro bato que también tenía como un año de no ver, llega y me dice:
- ¿Qué onda, Tavo: todavía andas con la divorciada?
- Con Fabiola -le respondo.
- Pos con la divorciada...
O sea: yo no me refiero a sus relaciones ni a sus viejas como:
- ¿Que onda, güey: todavía estás casado con la enana culera de lentes con la que te casaste? Pinche nombre me vale madre, se me olvidó, pero me acuerdo que era más fea que el escupitajo de un tuberculoso... ¿sí sigues con ella?
O sea: se acuerda de que era divorciada pero no se acuerda del nombre. Eso, lo único que me dice, es que el batito es una persona prejuiciosa, con tabús, trabas mentales, criticona, mal pensada y no me sirve como amigo.
Otro compadre que, mientras debatíamos del aborto y la eutanasia tomando unas cervezas, su razonamiento y defensa del tema fue:
- No, cabrones, es que eso del aborto y la eutanasia está muy mal -dijo.
- ¿Por qué está mal? -pregunté queriendo realmente saber su opinión contraria a la nuestra.
- No, carnal, pos es que te vas al infierno... Eso no se hace porque te vas al infierno.
Tener un amigo que sus puntos de vista los defiende diciendo que te vas al cielo o al infierno si haces tal o cual cosa, no me interesa.
Y así fue cómo esta semana perdí un montón de amigos, sin embargo, yo quiero tener un millón de amigos y así más fuerte poder cantar, snif.
Buen fin de semana.
Un cabrón que me preguntó:
- ¿Qué pedo, caón: todavía sigues jalando donde mismo?
- ¿Dónde? -le pregunto.
- Eh... ¿dónde me dijiste que estabas trabajando? -me responde.
O sea, el güey ni siquiera tenía idea de qué pedo. Hace preguntas nada más por hacerlas; a lo pendejo, dirían por ahí. Llevo 10 años trabajando en los dos lugares en los que trabajo y me siguen preguntando lo mismo mes con mes con mes con mes... O son estúpidos o no sé qué pedo.
No rompan el hielo ni sean diplomáticos con preguntas tan idiotas que, en el fondo, saben que les vale madre la respuesta. O pongan atención en la vida de sus amigos o aprendan a formular bien una pregunta... o mejor pregunten otras cosas: las preguntas laborales son de hueva, y más cuando hay un güey orgulloso de la empresa en la que es empleado y no se calla el hocico hablando de las grandes mamadas que hace "su empresa" y "los premios que han ganado". Como si fuera SU empresa y tuviera los premios en SU sala
Otros dos cabrones que cada que me ven me pregunta que si sigo dibujando y mueven la mano en el aire como si estuvieran dibujando. O sea: dibujar no es algo que se hace un tiempo y se deja de hacer, menos si vives de eso. ¿Y por qué acompañan la pregunta con mímica? ¿No creen que la palabra "dibujar" es suficiente para entender su pregunta que sienten que tienen que acompañarla con aspavientos y movimientos torpes de mano?
Otro bato que también tenía como un año de no ver, llega y me dice:
- ¿Qué onda, Tavo: todavía andas con la divorciada?
- Con Fabiola -le respondo.
- Pos con la divorciada...
O sea: yo no me refiero a sus relaciones ni a sus viejas como:
- ¿Que onda, güey: todavía estás casado con la enana culera de lentes con la que te casaste? Pinche nombre me vale madre, se me olvidó, pero me acuerdo que era más fea que el escupitajo de un tuberculoso... ¿sí sigues con ella?
O sea: se acuerda de que era divorciada pero no se acuerda del nombre. Eso, lo único que me dice, es que el batito es una persona prejuiciosa, con tabús, trabas mentales, criticona, mal pensada y no me sirve como amigo.
Otro compadre que, mientras debatíamos del aborto y la eutanasia tomando unas cervezas, su razonamiento y defensa del tema fue:
- No, cabrones, es que eso del aborto y la eutanasia está muy mal -dijo.
- ¿Por qué está mal? -pregunté queriendo realmente saber su opinión contraria a la nuestra.
- No, carnal, pos es que te vas al infierno... Eso no se hace porque te vas al infierno.
Tener un amigo que sus puntos de vista los defiende diciendo que te vas al cielo o al infierno si haces tal o cual cosa, no me interesa.
Y así fue cómo esta semana perdí un montón de amigos, sin embargo, yo quiero tener un millón de amigos y así más fuerte poder cantar, snif.
Buen fin de semana.
martes, junio 05, 2007
Las Semillas del Níspero
Frente a la antigua Florería Lucy –única florería que abre las 24 horas- hay un viejo panteón que ha quedado en el olvido hasta de los que tienen seres queridos ahí enterrados. Por encima de la barda del camposanto vuelan las ramas de unos nísperos cargados de frutas color anaranjado. De morro me daba miedo subirme a la barda para arrancar los frutos pues pensaba que vería algún fantasma paseándose entre las tumbas o que un muerto viviente con la cara toda despellejada estaba al acecho del otro lado del muro esperando a que trepara para jalarme los pies y llevarme a ultratumba. “Tenle miedo a los vivos, no a los muertos”, decía mi padre con mucha razón sabiendo lo que me esperaba cuando me convirtiera en adulto y el mundo perdiera su toque fantástico y bonachón.
En aquella época de fantasmas y miedos infantiles, las semillas del níspero eran las gemas más preciosas que pudieran existir. No sé si alguna vez han visto una: son brillantes, de color café oro y resplandecen más bonito que el sol de primavera. Es en serio lo que les digo: la semilla del níspero destella mejor que cualquier joya. Aunque he de confesar que no he visto muchas joyas a mis 30 años, salvo las Joyas de sabores: refrescos típicos de mi tierra que venden en cualquier tiendita de abarrotes. Oxxos y Seven Elevens ahora.
Esa noche estacioné el coche junto a la florería y crucé la calle para robar un par de frutos que siguen dándose a pesar de lo transitada y sucia que se ha puesto esta ciudad; a pesar también del abandono en que ha caído el panteón. Al estar frente al desgastado muro sentí aquel frío en la sangre que me daba de niño al pasar por ahí, pero se fue de inmediato cuando arranqué la fruta. La mordí y su jugo se liberó y escurrió desesperado por mi barbilla y cuello. Me limpié con la parte baja de la camiseta, dejando al descubierto mi panza, como lo hacía siempre de niño y causaba el encabronamiento de mi mamacita porque siempre llegaba con las playeras manchadas. Miré el hueso de la fruta: limpio, impecable. Recordé cuando los guardaba junto con trozos de vidrio viejo, de ese vidrio que con el tiempo ya tiene sus filos desafilados, y se los llevaba a mi abuela o a mi madre como regalos; como joyas. Estoy conciente de que nunca en mi vida compraré oro o diamantes porque son cosas que no van con mi estilo ni con el de mis agujerados bolsillos.
¿Por qué el hueso del níspero no puede valer tanto? ¿Por qué el valor emocional de las cosas ahora no vale nada? ¿Acaso ya nadie ve la magia de las cosas sencillas y gratuitas?
La ventaja que tiene el níspero sobre cualquier otra joya es que, si uno entierra un anillo de diamantes, es seguro que no crecerá un árbol de diamantes; pero si uno entierra el huesito de un níspero, crecerá un árbol con cientos de frutos que en su interior cargarán esa gema devaluada por la humanidad.
Crucé de nuevo la calle y el frío en la sangre volvió a apoderarse de mí al imaginar que me miraban por encima de la barda del panteón unos fantasmas. Caminé por la mal iluminada banqueta llena de hojas y cabos de flor. Miré las flores y sus colores. El aroma del lugar me rodeo, me poseyó por dentro. Miré hacía el panteón y no había muertos vivientes asomándose por el muro. Sonreí. Una flor y un hueso de níspero: los mejores regalos para enamorar a una mujer que mantenga el corazón de niña y no conozca -ni quiera- oro o diamantes.
lunes, junio 04, 2007
Dudas del lunes por la mañana
¿Por qué todos los negocios de gorditas, sopes, enchiladas y de más mierda … perdón: antojitos mexicanos, tienen que llevar un nombre que empiece con “Doña” seguido de un diminutivo o apelativo cariñoso pinche? Por ejemplo:
Gorditas Doña Tota
Antojitos Doña Chayo
Enchiladas Doña Rosy
Sopes Doña Locha
¿Por qué todo con “Doña”? ¿Por qué la palabra Doña es sinónimo de señora gorda con brazos aguados que se dedica profesionalmente a amasar harina con agua para hacer comida sabrosa y venderla? ¿Por qué creen que el "Doña" les da un toque casero a las franquicias de comida chatarra mexicana?
Además: ¿Por qué les llaman “antojitos”? ¿A poco va uno en la calle caminando bajo el sol de 39 grados y dice espontáneamente: “uy, ¡qué rico!: se me antojan unas tortillas sumergidas en aceite hirviendo para mitigar este calor y dejarme un malestar de dos días en el estómago; ñam ñam, ¡qué rico antojo!”?
Alguien que se apiade de explicarme estas dudas inocentes que tengo, por favor.
Otra. ¿Por qué todo lo que tenga que ver con tamales, tortillas comidas corridas o salsas tienen que llamarse:
Tamales Del Primo
Salsa Los Compadres
Tortillas de Harina Tía Lencha
Comidas Corridas de la Abuela
Fonda Tía Chole
O sea, ¿por qué el nombre del producto a huevo debe de tener algo qué ver con el seno familiar? ¿Eso da más confianza al cliente o qué? ¿Los primos son muy chingones para preparar salsa? ¿Todas las abuelitas andan a su edad en chinga cocinando para desconocidos? ¿Nada más las tías saben hacer tortillas y por eso a todas las tortillas les ponen “Tía Algo”, o qué pedo? Alguien explíqueme esta jalada por el amor del dios más pagano que exista.
Y ya, estas son las dudas existenciales que me asechan este lunes.
Gorditas Doña Tota
Antojitos Doña Chayo
Enchiladas Doña Rosy
Sopes Doña Locha
¿Por qué todo con “Doña”? ¿Por qué la palabra Doña es sinónimo de señora gorda con brazos aguados que se dedica profesionalmente a amasar harina con agua para hacer comida sabrosa y venderla? ¿Por qué creen que el "Doña" les da un toque casero a las franquicias de comida chatarra mexicana?
Además: ¿Por qué les llaman “antojitos”? ¿A poco va uno en la calle caminando bajo el sol de 39 grados y dice espontáneamente: “uy, ¡qué rico!: se me antojan unas tortillas sumergidas en aceite hirviendo para mitigar este calor y dejarme un malestar de dos días en el estómago; ñam ñam, ¡qué rico antojo!”?
Alguien que se apiade de explicarme estas dudas inocentes que tengo, por favor.
Otra. ¿Por qué todo lo que tenga que ver con tamales, tortillas comidas corridas o salsas tienen que llamarse:
Tamales Del Primo
Salsa Los Compadres
Tortillas de Harina Tía Lencha
Comidas Corridas de la Abuela
Fonda Tía Chole
O sea, ¿por qué el nombre del producto a huevo debe de tener algo qué ver con el seno familiar? ¿Eso da más confianza al cliente o qué? ¿Los primos son muy chingones para preparar salsa? ¿Todas las abuelitas andan a su edad en chinga cocinando para desconocidos? ¿Nada más las tías saben hacer tortillas y por eso a todas las tortillas les ponen “Tía Algo”, o qué pedo? Alguien explíqueme esta jalada por el amor del dios más pagano que exista.
Y ya, estas son las dudas existenciales que me asechan este lunes.
jueves, mayo 31, 2007
Chiste Alowey, Chimicuil y solución para un planeta mejor
Empecemos con las tremendísimas aventuras del Ocelote Verde:

Ahora el momento cuchi cuchi con el Pequeño Chimicuil:

Y para finalizar, un mensaje para la humanidad cortesía de Helados Adelita y Bicicletas Ranchito:
Tanto cabrón que defiende la vida reprobando el aborto, rechazando la eutanasia y desaprobando las drogas y el narco. Muy defensores de la vida, ¿no? Muy metiches defendiendo la vida de otros, ¿no? ¿Quieren de verdad defender la vida, bola de cabrones? Pues entonces hagan algo con todos los derrames de crudo que vierte PEMEX “accidentalmente” en la selva de Tabasco, Chiapas, Oaxaca y Campeche; chínguense –o denles otro empleo- a los tala bosques, a los tiburoneros, tortugueros y vendedores de especies exóticas; hagan auditorias a las empresas que tiran sin parar mierda gris al aire y sustancias tóxicas al agua que todos –TODOS- respiramos y bebemos; prohíban el uso del petróleo como combustible, creen iniciativas de ley para el uso de los coches eléctricos, para el uso de celdillas solares, para que todos los empaques sean biodegradables y sólo se produzcan refrescos en lata y retornables. Encabrónense con los puertos y marinas que arrasan con arrecifes de coral al momento de su construcción, háganla de pedo a los hoteles cinco estrellas que construyen con permisos chuecos sobre manglares o playas donde desovan las tortugas, prohíban que la gente se meta al mar con aceite en el cuerpo, promuevan la cultura de plantar árboles, etc, etc. Tantas cosas que se pueden hacer para defender la vida en situaciones que realmente nos afectan a TODOS, no un abortito que al único que afecta es al feto y a su madre. Lo que aún nadie ha entendido es que, en cuestiones ambientales, sí nos va a cargar la chingada a todos; eso es lo que no entienden los que nos gobiernan y los que se enriquecen de los recursos no renovables de este país. ¿Quieren verdaderamente defender la vida? Hagan algo por el planeta en cuestión ecológica, eduquen a los niños y no se pongan a pendejear con lo del aborto, la eutanasia o las drogas. Con educación de calidad no tendremos niños drogadictos ni chamaquitas que quieran abortar. Aparte, esos son asuntos muy personales de cada individuo. Dejen que cada quien decida qué mierda le mete a su cuerpo; déjenlos que decidan por el feto que, ay, pobechito, no tiene poder de decisión, y que también decidan por el enfermo terminal. Muy pedo de ellos si se quieren arriesgar, morir, tener la conciencia intranquila o lo que sea que vaya a ser. Lo anterior no afecta a nadie más que a ellos: es una o dos personas los afectados, pero la vida en la tierra y los problemas ambientales sí son cuestión de cagarse de miedo en los pantalones porque ahí se llevan de encuentro, no a un fetito, no a un enfermito, no a un droguito; sino a 6 mil millones de humanos.
Ahora el momento cuchi cuchi con el Pequeño Chimicuil:
Tanto cabrón que defiende la vida reprobando el aborto, rechazando la eutanasia y desaprobando las drogas y el narco. Muy defensores de la vida, ¿no? Muy metiches defendiendo la vida de otros, ¿no? ¿Quieren de verdad defender la vida, bola de cabrones? Pues entonces hagan algo con todos los derrames de crudo que vierte PEMEX “accidentalmente” en la selva de Tabasco, Chiapas, Oaxaca y Campeche; chínguense –o denles otro empleo- a los tala bosques, a los tiburoneros, tortugueros y vendedores de especies exóticas; hagan auditorias a las empresas que tiran sin parar mierda gris al aire y sustancias tóxicas al agua que todos –TODOS- respiramos y bebemos; prohíban el uso del petróleo como combustible, creen iniciativas de ley para el uso de los coches eléctricos, para el uso de celdillas solares, para que todos los empaques sean biodegradables y sólo se produzcan refrescos en lata y retornables. Encabrónense con los puertos y marinas que arrasan con arrecifes de coral al momento de su construcción, háganla de pedo a los hoteles cinco estrellas que construyen con permisos chuecos sobre manglares o playas donde desovan las tortugas, prohíban que la gente se meta al mar con aceite en el cuerpo, promuevan la cultura de plantar árboles, etc, etc. Tantas cosas que se pueden hacer para defender la vida en situaciones que realmente nos afectan a TODOS, no un abortito que al único que afecta es al feto y a su madre. Lo que aún nadie ha entendido es que, en cuestiones ambientales, sí nos va a cargar la chingada a todos; eso es lo que no entienden los que nos gobiernan y los que se enriquecen de los recursos no renovables de este país. ¿Quieren verdaderamente defender la vida? Hagan algo por el planeta en cuestión ecológica, eduquen a los niños y no se pongan a pendejear con lo del aborto, la eutanasia o las drogas. Con educación de calidad no tendremos niños drogadictos ni chamaquitas que quieran abortar. Aparte, esos son asuntos muy personales de cada individuo. Dejen que cada quien decida qué mierda le mete a su cuerpo; déjenlos que decidan por el feto que, ay, pobechito, no tiene poder de decisión, y que también decidan por el enfermo terminal. Muy pedo de ellos si se quieren arriesgar, morir, tener la conciencia intranquila o lo que sea que vaya a ser. Lo anterior no afecta a nadie más que a ellos: es una o dos personas los afectados, pero la vida en la tierra y los problemas ambientales sí son cuestión de cagarse de miedo en los pantalones porque ahí se llevan de encuentro, no a un fetito, no a un enfermito, no a un droguito; sino a 6 mil millones de humanos.
martes, mayo 29, 2007
Donde fuiste feliz no debieras volver...
“…que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver…”.
Fue lo último que dijo la bocina de la puerta izquierda del coche -la única de las dos que aún funciona- precisamente en el instante que pasé frente a la casa de mi infancia: la casa que ahora es de un espantoso color verde pistache, ya no tiene la fronda del antiguo árbol de mandarinas cubriendo la terraza, y la cochera para un carro compacto –junto con el pequeño jardín de enfrente que alguna vez me sirvió de campo de fútbol imaginario con todo y portería- desaparecieron porque los dueños actuales construyeron paredes y pusieron piso para hacer un comedor muy popof que se alcanza a ver por la ventana cada que las cortinas blancas del interior –también muy popofonas- se elevan con el viento fresco de las 6 de la tarde.
Volví a pasar por la casa donde viví cuando era niño; yo creo que habité ese domicilio hasta la edad de nueve años. La primera vez que, de adulto, pasé por mi antiguo barrio, fue cuando recogí con el sastre un pantalón de un traje azul marino que usaría esa misma noche en una boda. El traje, obviamente, me lo había prestado mi padre. Yo no tengo traje a mis 30 años. El viejo sastre no se acordó de mí y no tuve el entusiasmo de refrescarle la memoria diciéndole que yo era el hijo de tales personas que vivieron en la calle tal y que mi mamá toda la vida llevó a arreglar mis pantalones a su negocio porque me los compraba más grandes que de mi talla normal porque así podía usarlos varios años de la primaria.
Creo que ya no existen los sastres en esta ciudad, salvo en esa colonia, donde también subsisten las mercerías que venden bolas de estambre de muchos colores y encaje, las tienditas que venden refrescos en bolsas de plástico con popote y las ya casi extintas paletas Dumbo (que sigo sin saber por qué se llaman Dumbo si en el empaque no viene dibujado ningún elefantito).
Los fantasmas de sus calles siguen vivos, sólo que ahora, después de poco más de 20 años, están abandonados y son más silenciosos. Son fantasmas solitarios que se hacen compañía de otros fantasmas y de los ingenuos recuerdos empolvados que gente cursi como yo evoca y desempolva. Son espíritus que se alimentan de memorias chafas que arrancan lágrimas, de momentos de extrema sencillez y austeridad: de recuerdos de cuando la vida parecía tener piel de oveja, de cuando no había mucha acción, pero todo era perfecto… Hasta que mudó la lana y creció el pelaje de lobo y la ciudad y la vida no volvieron a ser las mismas de antes.
“La vida, la vida, la vida, ¿qué es la vida?, en tratar de entenderla se nos va la propia vida”, dijo la bocina de la puerta del carro.
Esa tarde volví a pasar por mi primer hogar sin pretexto alguno. Realmente no tenía nada que estar haciendo por esos rumbos de la ciudad; es más: me queda lejísimos de la colonia donde ahora vivo. Simplemente manejé y el piloto automático de la memoria –o del corazón, no sé- me llevó ahí. Esta vez no fui a recoger un pantalón ni a comprar estambre (¿para qué fregados quisiera yo comprar estambre?) y, al pasar por la tiendita –pintada del mismo color y atendida por la misma señora que tampoco se acordó de mí- se me antojó demasiado sentarme en la banqueta de franja amarilla despintada a tomarme una coca cola adentro de una bolsa de plástico transparente: agitarla hasta que se inflara y se pusiera toda dura y pareciera como si se fuera a reventar.
Quise pasar por el añejado barrio donde nací porque últimamente las cosas no se han dado como he querido; como he soñado o como pensé que a mi edad iban a ser las cosas. A veces creo que la solución –ramplona, pero solución al fin- es cometer esa pendejada de mirar hacia atrás en lugar de enfocar la vista y todo lo demás para adelante: en el futuro. Creo, y apuesto a que muchos estarán de acuerdo conmigo, que es más fácil -y cobarde- recordar el pasado y refugiarnos con los ojos tapados en ese rinconcito de tiempo en el que fuimos felices, a crearnos una imagen de nosotros mismos en un futuro no muy lejano sin temor a vernos triunfando y terminar fracasando; porque a veces así es la vida, la vida, la vida, ¿qué es la vida? A mí eso me atemoriza, por eso cometo el error de mirar atrás.
Di vuelta en la esquina del parque donde mil veces me picó la ortiguilla, donde pasé horas recostado en la tierra mirando a los ejércitos de hormigas regresar en formaciones perfectas hacía sus hormigueros en los días que amenazaban con llover. Pensé que ensuciarme las nalgas del pantalón beige sobre la banqueta de la tiendita valdría la pena; que sería lo mejor del día aunque sólo fuera por un instante. Me estacioné afuera de la tiendita. El refresco frío infló de inmediato la bolsa y lo contemplé con asombro, como si fuera magia lo que sucedía ahí adentro y no una obvia ley de la física de los refrescos negros y azucarados. El primer sorbo de soda fue una catapulta a mi infancia, pero mi pensamiento adulto me recordó que no había tiempo de perder el tiempo en trocitos de tiempo que ya están a destiempo, y me catapultó de vuelta al presente recordándome que no debía ensuciar mi pantalón de vestir porque los otros dos los tenía sucios y que el refresco en bolsa tiene la textura de una chichi con silicona.
Fue lo último que dijo la bocina de la puerta izquierda del coche -la única de las dos que aún funciona- precisamente en el instante que pasé frente a la casa de mi infancia: la casa que ahora es de un espantoso color verde pistache, ya no tiene la fronda del antiguo árbol de mandarinas cubriendo la terraza, y la cochera para un carro compacto –junto con el pequeño jardín de enfrente que alguna vez me sirvió de campo de fútbol imaginario con todo y portería- desaparecieron porque los dueños actuales construyeron paredes y pusieron piso para hacer un comedor muy popof que se alcanza a ver por la ventana cada que las cortinas blancas del interior –también muy popofonas- se elevan con el viento fresco de las 6 de la tarde.
Volví a pasar por la casa donde viví cuando era niño; yo creo que habité ese domicilio hasta la edad de nueve años. La primera vez que, de adulto, pasé por mi antiguo barrio, fue cuando recogí con el sastre un pantalón de un traje azul marino que usaría esa misma noche en una boda. El traje, obviamente, me lo había prestado mi padre. Yo no tengo traje a mis 30 años. El viejo sastre no se acordó de mí y no tuve el entusiasmo de refrescarle la memoria diciéndole que yo era el hijo de tales personas que vivieron en la calle tal y que mi mamá toda la vida llevó a arreglar mis pantalones a su negocio porque me los compraba más grandes que de mi talla normal porque así podía usarlos varios años de la primaria.
Creo que ya no existen los sastres en esta ciudad, salvo en esa colonia, donde también subsisten las mercerías que venden bolas de estambre de muchos colores y encaje, las tienditas que venden refrescos en bolsas de plástico con popote y las ya casi extintas paletas Dumbo (que sigo sin saber por qué se llaman Dumbo si en el empaque no viene dibujado ningún elefantito).
Los fantasmas de sus calles siguen vivos, sólo que ahora, después de poco más de 20 años, están abandonados y son más silenciosos. Son fantasmas solitarios que se hacen compañía de otros fantasmas y de los ingenuos recuerdos empolvados que gente cursi como yo evoca y desempolva. Son espíritus que se alimentan de memorias chafas que arrancan lágrimas, de momentos de extrema sencillez y austeridad: de recuerdos de cuando la vida parecía tener piel de oveja, de cuando no había mucha acción, pero todo era perfecto… Hasta que mudó la lana y creció el pelaje de lobo y la ciudad y la vida no volvieron a ser las mismas de antes.
“La vida, la vida, la vida, ¿qué es la vida?, en tratar de entenderla se nos va la propia vida”, dijo la bocina de la puerta del carro.
Esa tarde volví a pasar por mi primer hogar sin pretexto alguno. Realmente no tenía nada que estar haciendo por esos rumbos de la ciudad; es más: me queda lejísimos de la colonia donde ahora vivo. Simplemente manejé y el piloto automático de la memoria –o del corazón, no sé- me llevó ahí. Esta vez no fui a recoger un pantalón ni a comprar estambre (¿para qué fregados quisiera yo comprar estambre?) y, al pasar por la tiendita –pintada del mismo color y atendida por la misma señora que tampoco se acordó de mí- se me antojó demasiado sentarme en la banqueta de franja amarilla despintada a tomarme una coca cola adentro de una bolsa de plástico transparente: agitarla hasta que se inflara y se pusiera toda dura y pareciera como si se fuera a reventar.
Quise pasar por el añejado barrio donde nací porque últimamente las cosas no se han dado como he querido; como he soñado o como pensé que a mi edad iban a ser las cosas. A veces creo que la solución –ramplona, pero solución al fin- es cometer esa pendejada de mirar hacia atrás en lugar de enfocar la vista y todo lo demás para adelante: en el futuro. Creo, y apuesto a que muchos estarán de acuerdo conmigo, que es más fácil -y cobarde- recordar el pasado y refugiarnos con los ojos tapados en ese rinconcito de tiempo en el que fuimos felices, a crearnos una imagen de nosotros mismos en un futuro no muy lejano sin temor a vernos triunfando y terminar fracasando; porque a veces así es la vida, la vida, la vida, ¿qué es la vida? A mí eso me atemoriza, por eso cometo el error de mirar atrás.
Di vuelta en la esquina del parque donde mil veces me picó la ortiguilla, donde pasé horas recostado en la tierra mirando a los ejércitos de hormigas regresar en formaciones perfectas hacía sus hormigueros en los días que amenazaban con llover. Pensé que ensuciarme las nalgas del pantalón beige sobre la banqueta de la tiendita valdría la pena; que sería lo mejor del día aunque sólo fuera por un instante. Me estacioné afuera de la tiendita. El refresco frío infló de inmediato la bolsa y lo contemplé con asombro, como si fuera magia lo que sucedía ahí adentro y no una obvia ley de la física de los refrescos negros y azucarados. El primer sorbo de soda fue una catapulta a mi infancia, pero mi pensamiento adulto me recordó que no había tiempo de perder el tiempo en trocitos de tiempo que ya están a destiempo, y me catapultó de vuelta al presente recordándome que no debía ensuciar mi pantalón de vestir porque los otros dos los tenía sucios y que el refresco en bolsa tiene la textura de una chichi con silicona.
jueves, mayo 24, 2007
Más blogs de los que salgo huyendo...
Más blogs de los que salgo huyendo -y no vuelvo- con sólo leer el perfil:
Los güeyes que se autodenominan “irreverentes”, “sarcásticos”, “de humor ácido”, “neuróticos”, “implacables bebedores de café” o “soñadores empedernidos”. Los peores son los que ponen: “Soy músico, poeta y loco, pero más loco que todo lo anterior”. Ay ay.
Las viejas que se autodenominan “sincerotas”, “sin pelos en la lengua”, “que dicen las cosas como son”, “buenas amigas por las buenas pero unas perras en las malas”, “adictas a la cafeína”, “me fumo dos cajetillas de cigarros al día”, “medio paranoica y medio obsesiva”, "obsesiva y media" y de más mamadas que creen que son de una personalidad cool.
Los peores son los que se toman aún más en serio lo que tienen que poner en su perfil, como por ejemplo: “Hijo renegado de la cultura pop ochentena que se crió viendo tanto al Tío Gamboín como leyendo a Rius, jugando atari y armando el cubo Rubik…”, o: “Eslabón perdido de la generación X con tendencias emo pero rayando en lo cool, socialmente no aceptado por romper los patrones culturales establecidos…”, o: “Marxista de hueso colorado pero de mente flexible, observador de las masas antagónicas…”. Puro bla bla bla; puro pinche pedo estos güeyes mamilas. Pónganse a jalar.
Todos los güeyes que quieren ser como el Huevo, como el Falso Profeta o el Salaverga. Y no porque estos tres cabrones me caigan gordos, para nada (si yo soy su “fans”) pero como que con uno de cada uno de ellos basta, ¿no? La cosa es que hay unos blogueros principiantes bien descarados que se copian el mismo desmadre de estos tres creyendo que tendrán el mismo éxito que ellos tienen. No sean ratas y fórjense su propio nombre en la blogósfera siendo originales.
Los güeyes que se autodenominan “irreverentes”, “sarcásticos”, “de humor ácido”, “neuróticos”, “implacables bebedores de café” o “soñadores empedernidos”. Los peores son los que ponen: “Soy músico, poeta y loco, pero más loco que todo lo anterior”. Ay ay.
Las viejas que se autodenominan “sincerotas”, “sin pelos en la lengua”, “que dicen las cosas como son”, “buenas amigas por las buenas pero unas perras en las malas”, “adictas a la cafeína”, “me fumo dos cajetillas de cigarros al día”, “medio paranoica y medio obsesiva”, "obsesiva y media" y de más mamadas que creen que son de una personalidad cool.
Los peores son los que se toman aún más en serio lo que tienen que poner en su perfil, como por ejemplo: “Hijo renegado de la cultura pop ochentena que se crió viendo tanto al Tío Gamboín como leyendo a Rius, jugando atari y armando el cubo Rubik…”, o: “Eslabón perdido de la generación X con tendencias emo pero rayando en lo cool, socialmente no aceptado por romper los patrones culturales establecidos…”, o: “Marxista de hueso colorado pero de mente flexible, observador de las masas antagónicas…”. Puro bla bla bla; puro pinche pedo estos güeyes mamilas. Pónganse a jalar.
Todos los güeyes que quieren ser como el Huevo, como el Falso Profeta o el Salaverga. Y no porque estos tres cabrones me caigan gordos, para nada (si yo soy su “fans”) pero como que con uno de cada uno de ellos basta, ¿no? La cosa es que hay unos blogueros principiantes bien descarados que se copian el mismo desmadre de estos tres creyendo que tendrán el mismo éxito que ellos tienen. No sean ratas y fórjense su propio nombre en la blogósfera siendo originales.
miércoles, mayo 23, 2007
Puros muertitos y el Chimicuil
Me sacó de onda la noticia de que se murió el pinche Chocoratón. El Chocoratón -como yo lo apodé por su cara de rata y su color prieto de piel- era el bato de la casa de a lado, un cabrón que en las noches ponía un puesto de tacos y enchiladas con su jefa y en las tardes ponía su pinche música de escusado: puro regetón, banda, cumbia y de más horrores con berridos de sombrerudos y pochos. Tenía ya una semana de no escuchar por mi ventana la potencia de su estereo que seguramente no terminió de pagar en Elektra con su tarjeta de Banco Azteca; tenía ya una semana de no cerrar la ventana gritando: "¡bájenle, chiiingada madreeee!" o "¡ssshhhta hombreee!". Estaba muy raro, tanta paz a veces hasta incomoda y uno percibe que algo anda mal. Y que hoy me voy enterando por medio de la señora que me renta que el Chocoratón se ahorcó en su cuarto el viernes. Sentí cierto alivio y algo de culpa pues la neta si le tiré muy mala vibra con mis pensamientos cada que prendía su pinche radiecito y ponía sus espantosos ritmos tercermundistas. Llegué a pensar que hasta tengo poderes mentales bien cabrones. Pero ahora tengo miedo que en la noche venga a jalarme las patas a ritmo de "...a ella le gusta la gasoliiina, dame más gasoliiina..." Pinche Chocoratón, si estás leyendo esto, no mames y no vengas a asustarme. Te perdono por tu música.
El ejecutado número 61 en mi ciudad era un conocido. Estaba casado con una amiga. El güey era de esos estafadores fantoches que se hacen pasar por cristianos y te hablan bien bonito y son bien amables hasta que se ganan tu confianza y te chingan con dinero y propiedades. La neta a mí siempre me cayó gordo el güey, nunca me dio buena espina y, dicen los que lo conocían, que era sólo estafador, pero no andaba en el negocio del narco; cosa que a mí me vale madre. Al último que robó fue al novio de la Gloria Trevi, de hecho, salió un reportaje en la revista TV y Novelas sobre los 5 millones de pesos que le había chingado allá en Tampico por confiadote y porque lo envolvió con su labia. Una semana después del artículo en la revista, que lo balacean afuera de su casa frente a su esposa y su chavillo. Ahora, con tanta ejecución, cualquiera puede matar con cualquier pretexto pues luego luego le achacan los muertitos a los narcos.
Después de tanta muerte, pasemos con el Chimicuil para cursiar el día.
El ejecutado número 61 en mi ciudad era un conocido. Estaba casado con una amiga. El güey era de esos estafadores fantoches que se hacen pasar por cristianos y te hablan bien bonito y son bien amables hasta que se ganan tu confianza y te chingan con dinero y propiedades. La neta a mí siempre me cayó gordo el güey, nunca me dio buena espina y, dicen los que lo conocían, que era sólo estafador, pero no andaba en el negocio del narco; cosa que a mí me vale madre. Al último que robó fue al novio de la Gloria Trevi, de hecho, salió un reportaje en la revista TV y Novelas sobre los 5 millones de pesos que le había chingado allá en Tampico por confiadote y porque lo envolvió con su labia. Una semana después del artículo en la revista, que lo balacean afuera de su casa frente a su esposa y su chavillo. Ahora, con tanta ejecución, cualquiera puede matar con cualquier pretexto pues luego luego le achacan los muertitos a los narcos.
Después de tanta muerte, pasemos con el Chimicuil para cursiar el día.
viernes, mayo 18, 2007
De por qué no leo blogs ni fotologs y la continuación del Chimicuil
Bueno, sí leo blogs, pero hay algunos de los que salgo huyendo -y no vuelvo- con sólo leer el perfil. Por ejemplo, los blogs de güeyes y viejas que, donde dice “ubicación", le ponen:
- En algún lugar de tu subconsciente.
- En la habitación de tu memoria.
- En la ciudad que se perdió en tu mirada
- En un mundo paralelo en la latitud de tus pensamientos.
- En un lugar perdido detrás de la última estrella polar.
- En lo más desconocido del limbo.
- En el filo de tu tacto.
- En los confines de tu corazón.
- Al otro lado del infinito.
- Donde topa el cielo.
- Viajando de constelación en constelación.
y mamadas por el estilo.
Ah, y ¿que por qué odio los Fotolog? Porque todo mundo escribe así:
“Ke roio niños y niñas… psss aki subiendo una pik del juebebes… jajajajaja… trate de subirla aier pero este fukin fotolog no me dejooo… stuvo chida la night verda Brendisss… jajajajajja… ke risa con el wey que llego a preguntar que si eras una tal Cintia… jajajaja… no kiero volver a klaseeeeeessss!!! :(
Si yo fuera papá y le cachara a mi hijo o hija su fotolog y veo que escribe así, le cobro cada pinche centavo que gasté en su educación primaria.
Bueno ya, ahora va el Chimicuil, que también tengo mi lado tierno, snif.
- En algún lugar de tu subconsciente.
- En la habitación de tu memoria.
- En la ciudad que se perdió en tu mirada
- En un mundo paralelo en la latitud de tus pensamientos.
- En un lugar perdido detrás de la última estrella polar.
- En lo más desconocido del limbo.
- En el filo de tu tacto.
- En los confines de tu corazón.
- Al otro lado del infinito.
- Donde topa el cielo.
- Viajando de constelación en constelación.
y mamadas por el estilo.
Ah, y ¿que por qué odio los Fotolog? Porque todo mundo escribe así:
“Ke roio niños y niñas… psss aki subiendo una pik del juebebes… jajajajaja… trate de subirla aier pero este fukin fotolog no me dejooo… stuvo chida la night verda Brendisss… jajajajajja… ke risa con el wey que llego a preguntar que si eras una tal Cintia… jajajaja… no kiero volver a klaseeeeeessss!!! :(
Si yo fuera papá y le cachara a mi hijo o hija su fotolog y veo que escribe así, le cobro cada pinche centavo que gasté en su educación primaria.
Bueno ya, ahora va el Chimicuil, que también tengo mi lado tierno, snif.
miércoles, mayo 16, 2007
Escuadrón Retro, Chimicuil y fotos porno
He tenido mucho jale, muchas broncas y bla bla bla; muchas cosas que ya sé que a ustedes les vale quiote, por eso mejor los dejo con la continuación del Escuadrón Retro y el Pequeño Chimicuil, antes de que salgan corriendo de este blog (que como quiera lo harán después de leer mis jaladas).




Antes de leer esta tira, todos le tienen que hacer así: "aaaaaaaaiiiiiiii, qué liiiindoooooo", en tono tierno; si no, no la lean.

Y aquí me encuentro yo, escuchando los rolones de Víctor Iturbe, alias El Pirulí, en las potentes bocinas de mi PC, dándole la espalda a los horrores del mundo, embelezado con las dulces vaginas de las musas; en ese momento que nosotros los, ay, artistas, llamamos: "P r o c e s o C r e a t i v o" (aplausos por favor, o de perdido exclamen un sonoro: "ooooooohhhhhh"). Todo esto, obviamente, después de cenarme dos sangüichotes de atún con verduritas en lata y prepararme un vasote de limonada eléctrica -la cena de los campeones- para aguantar la calor de 32 grados en la noche. Niños: no intenten esto en casa, eso déjenmelo a mí que soy un profesional y un pobre diablo.
Antes de leer esta tira, todos le tienen que hacer así: "aaaaaaaaiiiiiiii, qué liiiindoooooo", en tono tierno; si no, no la lean.
Y aquí me encuentro yo, escuchando los rolones de Víctor Iturbe, alias El Pirulí, en las potentes bocinas de mi PC, dándole la espalda a los horrores del mundo, embelezado con las dulces vaginas de las musas; en ese momento que nosotros los, ay, artistas, llamamos: "P r o c e s o C r e a t i v o" (aplausos por favor, o de perdido exclamen un sonoro: "ooooooohhhhhh"). Todo esto, obviamente, después de cenarme dos sangüichotes de atún con verduritas en lata y prepararme un vasote de limonada eléctrica -la cena de los campeones- para aguantar la calor de 32 grados en la noche. Niños: no intenten esto en casa, eso déjenmelo a mí que soy un profesional y un pobre diablo.
miércoles, mayo 09, 2007
Chimicuil Alowey
Los dejo con un Chiste Alowey y les aviso que ya está avanzando la solución a los problemas con la editorial; no desesperen, no desesperen... A los que me han pedido el libro y les he quedado mal con la entrega (por los pedos con la editorial) los voy a compensar con un extra en su pedido: unas tarjetucas que voy a sacar de edición limitada para el próximo día del amor, pero se pueden usar en cualquier fecha del año o en algún aniversario romántico.
Es que neta que estoy bien apenado -y encabronado a la vez- con esta situación del libro. Sé que son cosas que no están en mis manos solucionar porque son pedos de la empresa, pero, si lo único que tengo para ofrecer a la raza es mi palabra honesta y mi trabajo, pues da coraje quedar mal (por culpa de intermediarios o terceras personas)con quienes tengo que quedar bien, que son ustedes, los que disfrutan de lo que hago, dibujo y escribo y a quienes no dejo de agradecerles que se den la vuelta por aquí. Pero en fin, ya mero acaba el pedo, sale el libro y lo tendrán con sus regalitos extras.

Y aquí sigue la continuación de Cir & Co, o Las Aventuras del Pequeño Chimicuil, la tira cómica más cursi y ñoña del planeta:

Es que neta que estoy bien apenado -y encabronado a la vez- con esta situación del libro. Sé que son cosas que no están en mis manos solucionar porque son pedos de la empresa, pero, si lo único que tengo para ofrecer a la raza es mi palabra honesta y mi trabajo, pues da coraje quedar mal (por culpa de intermediarios o terceras personas)con quienes tengo que quedar bien, que son ustedes, los que disfrutan de lo que hago, dibujo y escribo y a quienes no dejo de agradecerles que se den la vuelta por aquí. Pero en fin, ya mero acaba el pedo, sale el libro y lo tendrán con sus regalitos extras.
Y aquí sigue la continuación de Cir & Co, o Las Aventuras del Pequeño Chimicuil, la tira cómica más cursi y ñoña del planeta:
miércoles, mayo 02, 2007
Datos varios y más del Chimicuil
Me dijo un compa que estoy igualito a Alejandro Ibarra. Snif.
Otro compa me dijo que mi vida se le figura que es igualita a la del güey de la película American Splendor: un señor pesimista, loser y amargado que se convierte en "artista de culto" (pero sigue siendo un loser) escribiendo comics sobre sus desgracias y quejas contra todo. No se si fue halago o mentada de madre, no sé si lo dijo por mis amargues, porque a algunos les gusta lo que escribo o porque cree que algún día seré famoso. Lo tomaré como un halago.
Los Gemelos Fantásticos son los superhéroes más estúpidos que hayan podido inventar. El bato se transformaba siempre en pura pendejada: jaulas de hielo, cubetas con agua, en una rueda... ¿Quién, teniendo superpoderes, se transformaría en esas mamadas?
Siempre me han cagado las películas de Pedro Infante y las historietas de Memín Pinguin y La Familia Burrón. Las siguen transmitiendo y las siguen publicando y siento que ya no vienen al caso. Ya nada reflejan del México actual. Se quedaron obsoletas.
De morrito disfrutaba muchísimo las películas de Bud Spencer y Terence Hill; me gustaban de a madre. Hace años que no veo una y namás que salgan en DVD las voy a comprar todas, jojojo. La mejor de todas: "Juntos son Dinamita".
Chespirito es un genio porque repitió por 20 o 30 años el mismo chiste sobado una y otra vez y a la gente le seguía pareciendo chistoso. Prefiero decir que Chespirito es un genio a que la gente -yo incluido- es sumamente pendeja.
Ahora sí va la continuación de las aventuritas del Chimicuil

Otro compa me dijo que mi vida se le figura que es igualita a la del güey de la película American Splendor: un señor pesimista, loser y amargado que se convierte en "artista de culto" (pero sigue siendo un loser) escribiendo comics sobre sus desgracias y quejas contra todo. No se si fue halago o mentada de madre, no sé si lo dijo por mis amargues, porque a algunos les gusta lo que escribo o porque cree que algún día seré famoso. Lo tomaré como un halago.
Los Gemelos Fantásticos son los superhéroes más estúpidos que hayan podido inventar. El bato se transformaba siempre en pura pendejada: jaulas de hielo, cubetas con agua, en una rueda... ¿Quién, teniendo superpoderes, se transformaría en esas mamadas?
Siempre me han cagado las películas de Pedro Infante y las historietas de Memín Pinguin y La Familia Burrón. Las siguen transmitiendo y las siguen publicando y siento que ya no vienen al caso. Ya nada reflejan del México actual. Se quedaron obsoletas.
De morrito disfrutaba muchísimo las películas de Bud Spencer y Terence Hill; me gustaban de a madre. Hace años que no veo una y namás que salgan en DVD las voy a comprar todas, jojojo. La mejor de todas: "Juntos son Dinamita".
Chespirito es un genio porque repitió por 20 o 30 años el mismo chiste sobado una y otra vez y a la gente le seguía pareciendo chistoso. Prefiero decir que Chespirito es un genio a que la gente -yo incluido- es sumamente pendeja.
Ahora sí va la continuación de las aventuritas del Chimicuil
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