Ahora que quiero ser Presidente de México, pues me fui a dar un regaderazo de pueblo. Así lo es: Me fui a embarrar los zapatos de lodo y a oler las bisagras de los albañiles a colonias humildes y no pavimentadas como lo hacen todos los políticos. Como sabrán, me estoy promoviendo como Presidente de la Repúlica pedorra esta; digo, de este País, jeje. Y así empezó mi gira:
Fui a la colonia más gacha de Monterrey y toqué en la casa más feita. Un perro callejero me recibió y me ladró y se me echó encima a través de la malla ciclónica:
- Ay amá!!! -dije yo.
- No se preocupé –dijo la ñora- está castrado; pásele.
- Señora –le dije yo- si no tengo miedo que me coja, tengo miedo que me muerda; amárrelo por favor.
Total, agarraron al perro y pasé y platiqué con la ñora bien chido y me dijo que tenía su voto y el de toda su familia… y hasta de los que estaban muertos.
Seguí caminando con toda la raza y seguidores que me hacía bola entre las calles lodosas y las casas de techo de lámina. Ahí iba yo, con todos mis fans atrás, bien chido. En eso, que sale un güey suicida, con cuchillo en mano y todo el pedo:
- Me voy a matar porque la comida aquí no alcanza, nadie aquí come, nos estamos muriendo de hambre; me voy a matar!!! Es mas: me voy a cortar la perinola , me voy a cortar el pajarito –dice el güey.
Y le digo:
- Espérate, hermano: piensa en tu mujer…
Y él me dice:
- Es cierto, voy a pensar en mi mujer… gracias, señor…
- Piensa en tu mujer pa´que se te pare la perinola y alcance pa´que coman todos, cabrón. No te estés quejando de que aquí no hay comida, hijo de la tiznada
Esa fue mi buena acción del día.
Después salió un pinche marigüano que se iba a tirar de el techo de la iglesia. Y como yo ya traía un chingo de seguidores, pues que le decimos:
- Eeeeeeeeh, a que no se tira, pinche joto.
Y el vato bien encabronado:
- Si me tiro, cabrones, si me tiro
Y que empezamos nosotros:
- ¡¡¡Queee se tire, queee se tire, queee se tire!!!!
Y el pinche marigüano que se agüita y que se empieza a bajar del campanario. Y en eso, empezamos todos mis seguidores y yo:
- ¡¡¡Cuuulo, cuuulo, cuuulo!!! ¡No se tiró, no se tiró!!!
Esa fue mi otra obra del día como futuro Presidente de este País.
Ya para irme, llega un adolescente –de esos a los que yo quiero ayudar con becas, canchas deportivas y de más jaladas- y me dice:
- Disculpe, Señor Candidato a la Presidencia de la República:¿dónde está el Yemen???
- Ah, chinga… pos por ahí por Asia…
- No –me dice-, ¿dónde está el Yemen???
- Pos por Asia, güey –le digo, poniéndome a su nivel.
- Pos es que me dijeron que el Yemen está entre las patas de las viejas vírgenes.
- Ese es el HIMEN, pendejo… ¡Vota por mí!!!
¡¡¡Guffo para presidente!!!