miércoles, octubre 14, 2009

Algunos cartones de la semana pasada

Según los "expertos", durante el mes de septiembre se recuperaron muchos empleos en nuestro país. Yo, sí les creo:


Los premios Nobel dieron mucho material para hacer cartones. Hice varios muy obvios que no publiqué. A veces es lo malo de tener temas tan chingones o "facilones", donde fluyen muchos chistes, pues uno corre el riesgo de que su idea también se le ocurra a otro colega. Aquí les presento dos cartones de los que hice referentes al mentado premiecito:



Y no podía faltar el tema del momento: el pedo de Luz y Fuerza del Centro. Hice varias caricaturas, pero la verdad, ninguna me gustó. Como que no andaba "inspirao". A veces hay temas que dan hueva por más importantes que sean, jejeje. Éste fue el que terminé mandando al periódico y me publicaron:


Saludos.

lunes, octubre 12, 2009

De banqueros y blogueros

Cuando el ex banquero Jorge Lankenau sufrió un derrame cerebral –hace menos de un mes-, entré a leer la nota en uno de los periódicos virtuales más importantes del país. Al leer los comentarios de los lectores, pude darme cuenta que el moderador del diario borraba los que consideraba negativos. La nota del ex banquero tuvo más de 100 comentarios al final del día: todos ellos positivos, alabándolo, absolviéndolo, haciéndolo una víctima más del sistema político corrupto y deseándole pronta recuperación.

Yo no conozco al señor Lankenau. Sé lo que todos saben y conozco las dos versiones de su historia; pero, honestamente, no me importa cuál sea la verdadera.

Lo que me molesta es que un medio de comunicación de ese calibre borre comentarios; que un medio informativo de ese tamaño y con esa trayectoria borre cosas que no le parecen, pues, al borrarlas, uno da por hecho que son ciertas y que existe un trasfondo oscuro de intereses ocultos.
Es entonces que la credibilidad se viene abajo.

Da vergüenza que algunos periódicos que se dicen defensores de la libertad de expresión caigan en prácticas tan convenencieras como ésas; y que, aparte, las apliquen con sus suscriptores.

Como yo no quiero caer en esa conducta vil de poner los comentarios que me "benefician" y borrar los que me “perjudican”, prefiero mejor que ya nadie comente. Si quieren decir algo, ahí está el correo.

Gracias.

martes, octubre 06, 2009

Ya me chingaron

Hoy en la madrugada entraron a robar al negocio de cajas. Se llevaron cepeu, monitor, dinero, etc.

Fui sin fe a levantar una denuncia por robo al ministerio público. No puedes no pensar: "¿Éstos güeyes son los que me van a ayudar?" estando ahí dentro.

Mocosos arrogantes, enfundados en botas exóticas, exhibiendo sus pistolas sujetadas a cintos piteados; agentes que cada que llegaba una mujer, se paraban como perros de sus lugares para verle las nalgas. No quisieras toparte con uno de ellos en la calle, andando de civil; o en un antro, cuando anden borrachos o drogados. Te matarán por algún empujón accidental saliendo del baño, sin ningún remordimiento. Y quedarán libres. Tenlo por seguro.

"Sí, ésos son los que me van a ayudar", pensé en silencio.

Sentado en la sala de espera, me sentí ingenuo. Tanto secuestro, tanto asesinato y yo aquí: quejándome por una computadora y dinero. Pasé de sentirme ingenuo a sentirme ridículo.

Un par de horas después de la denuncia, llegaron al negocio los agentes y los peritos. Hicieron preguntas, tomaron fotos, tomaron huellas dactilares. Uno de ellos nos reprendió diciendo que habíamos contaminado la escena del crimen en la mañana, al abrir la tienda; después, se sentó a tomar notas en un banco donde habían quedado impresas dos huellas de zapato. Ni siquiera las vio. Ni siquiera me escuchó cuando le dije que en ese banco había impresas dos huellas de zapato.

Se fueron. Quedaron en mandar una patrulla en la noche. A esta hora. A vigilar. No han mandado nada. Suponen que fue uno el que se metió a robar y que posiblemente vuelva acompañado, pues no se llevó algunas cosas de valor que están a la vista.

Y aquí sigo en el negocio. Esperando la patrulla o al culero que me robó. Quien llegue primero.

lunes, octubre 05, 2009

El huerto gigante V.S. la ciudad fea

Un río enorme y marchito atraviesa la ciudad donde vivo. No corre agua en su cauce desde hace muchos años, como lo hiciera en un principio, cuando este lugar todavía era un valle. En su lecho ahora abundan las canchas de fútbol con pasto sintético, las pistas de go karts, los comercios de piratería, los campos para practicar golf y los mismos parajes desolados de mi infancia.

A diario acompañaba a mi padre al extinto zoológico del Parque España, donde trabajaba vacunando antílopes y palpando leonas preñadas. Tomábamos avenida Constitución a las 7 de la mañana, la arteria vial paralela al Santa Catarina. Papá señalaba hacia el río cuando alzaban el vuelo las pocas garzas que aún lo visitaban cada que llovía. Yo pegaba el rostro en la ventana del volkswagen color verde y seguía con la mirada el aleteo de las aves sobre la inerte cañada. Rocas, desagües, basura y pestilencia desde entonces.

Siempre que pasábamos por ahí, soñaba que era el Presidente de México y construía un huerto gigante, de lado a lado, con riachuelos cristalinos y columpios colgando de ramas; que plantaba higueras, limones, duraznos, manzanos, perales, tomates, aguacates, mangos, chile y elotes. Mi razonamiento era que, como los pobres no tenían trabajo ni comida, podrían ir al huerto a arrancar los frutos cada que les diera hambre y así solucionarían sus problemas. Imaginaba que todo el país me aplaudía y agradecía con lágrimas en los ojos; que me cargaban en hombros y mandaban imprimir mi cara en esas estampitas que venden en las papelerías. Alucinar lo anterior a tan corta edad no era cuestión de soberbia, simplemente era lo que uno creía que sucedía cuando alguien hacía algo bueno por los demás.

Desistí en mi intento por ser Presidente de México y construir un huerto gigante cuando mis amigos del colegio descubrieron mis cuadernos con los planos de mi proyecto trazados –que no eran otra cosa que garabatos de árboles chingándose unos edificios- y dijeron: “Jajajaja, este pendejo quiere ser jardinero, jajajaja”.

Pasaron los años y, en una borrachera, le comenté a un amigo mi inocente propósito de infancia. Se lo platiqué porque –aparte que andaba pedo- mi compa se iniciaba en la política local, era defensor de perros callejeros y ecologista. "Chicle y pega", pensé. Para mi sorpresa, quedó fascinado con mi proyecto “autosustentable”. Así lo llamó. Yo nunca había escuchado esa palabra.

-¿Por qué crees que no hay árboles frutales en ninguna parte de la ciudad? Pues porque al pinche gobierno le vale madre quitarle el hambre a la gente. Porque si les ponen árboles frutales les dan de comer y les quitan la necesidad de trabajar, y lo que quiere el sistema son esclavos. Gente que tenga hambre para convertirla en esclavos.

-Obviamente. Por eso todo lo que se coseche en este huerto se va a regalar o a vender mucho más barato que en cualquier supermercado, güey. Si un kilo de tomate vale 10 pesos, nosotros vamos a darlo en 2. Que trabaje en el huerto la gente más pobre: sembrando, regando, podando, piscando; les pagamos un sueldo justo y les regalamos la fruta y la verdura, para que no emigren a hacer lo mismo con los pinches gringos. Aparte, hasta estaríamos fomentando la buena alimentación y los estilos de vida más sanos: sin pedos de salud ni de sobrepeso ni nada. Eso cuesta mucho al estado y se lo ahorraríamos en programas de salud.

-A huevo, cabrón. Y podemos hacer un chingo de huertos de esos en todo el país. La idea está bien chingona, porque así dejarían de inventar impuestos para combatir la pobreza. De hecho, también podemos hacer programas de concientización con primarias y secundarias, para que los niños vayan y aprendan a sembrar árboles y cultivar hortalizas, y así despertarles el respeto y el amor por la naturaleza.

-Simón, a huevo que sí; y al final del día, regalarles un par de arbolitos para que los siembren en sus casas.

-Sí cabrón, y tener una cuadrilla de camiones que recojan casa por casa puro desperdicio orgánico, para utilizarlo como abono. Y también crear una policía ecológica, que patrulle arroyos, cerros y áreas verdes.

-¡Puta, eso estaría bien chingón! Es más, también podríamos recolectar botes de plástico para construir un centro de investigación: que sea el primer edificio en el país construido a base de botellas de plástico…


Ay… la inocencia de la peda, snif. Ya hasta nos veíamos en Oslo, recibiendo el Premio Nobel de la Paz, o, ya muy jodido, el Príncipe de Asturias o el Global 500.
Recuerdo que brindamos por todos nuestros planes y mi amigo prometió que llevaría a cabo el proyecto cuando estuviera en el poder. Con el tiempo, mi compa se dio cuenta que era más fácil ser burócrata y estar en una narconómina que hacer proyectos de desarrollo sustentable; dar permisos para canchas de fútbol a las que no todos tienen acceso y hacerse pendejo con los puestos de piratería y los desperdicios industriales vertidos en el río, pues eso deja más billetes.
Se enteró -como todos los demás- que es mejor matar de hambre a la gente que darles de comer, que es mejor predicar el evangelio del trabajo duro -de sol a sol- por unos cuantos pesos para malcomer y que, aparte, te agradezcan por ello. Que es más sencillo fomentar entre los hombres la doctrina de “el que no trabaja no come”, pues no es otra cosa que la doctrina de la inercia, la que ha permitido que todo empeore y la que conduce nuestro rebaño al precipicio.

Todos los días tomo avenida Constitución, la arteria vial paralela al río Santa Catarina, y veo mi proyecto sepultado entre el progreso y la modernidad; progreso y modernidad que siguen sin sacarnos del agujero.

sábado, octubre 03, 2009

Algo que me caga:
Los raperos negros y todo su entorno de coches ridículos, joyería grotesca, mujeres fáciles y poses de gángsters fantoches. Pero más me cagan estos pendejos cuando cantan a dueto con Justin Timberlake o Thalía. ¿Pos no que muy malotes?

Algo que me va a cagar:
A finales de este mes cumplo 33 años. Ya veo a toda la gente que me pregunte mi edad, diciendo: "Ah: la edad de Cristo". Es lo mismo a cuando una persona quiere romper un silencio incómodo diciendo: “Qué calor, ¿verdad?”, “Como que quiere llover, ¿verdad?” o “Buenos días… ah, no: tardes, ya son tardes, jejeje”, y uno responde: “Sí, ya son tardes, jejeje”, y otro pendejo dice: “Pues sí… así es...”.

Algo que nunca me va a cagar:
La comida árabe. Irónicamente, las hojitas de parra y calabazas rellenas hacen cagar hasta al más estreñido.

viernes, octubre 02, 2009

La venganza del maestro

Un amigo que es maestro, harto de la bola de pendejos de preparatoria con iPhone y laptop que tenía por alumnos, decidió joderlos.

No: no agarró un AK 47 para masacrarlos en plena clase de Etimologías Griegas; tampoco se cogió a la alumna más buenota del salón –ésa de la que todos están enamorados- ni puso una bomba en la cafetería a la que todos van a fumar y huevonear. Simplemente les dijo:

-El trabajo final lo quiero escrito a mano, con tinta negra, en manuscrita y a doble raya.

Obviamente, todos reprobaron.

miércoles, septiembre 30, 2009

Septiembre: mes de locos

El predicador boliviano, el asesino del metro y Juanito son los más destacados del mes. No estoy tomando en cuenta a todos esos desquiciados que salieron a la calle a "celebrar" la independencia de este país ni a esos orates que se suben a los balcones de los palacios de gobierno a tañer campanas y gritar que viva México, si no, la lista nunca acabaría. Con razón dicen que no hay psiquiatra pobre en México.
Los dejo con un cartón:


martes, septiembre 29, 2009

Mi amigo el que se casó con una sirvienta

Un amigo me invitó a conocer su casa el fin de semana y me presentó a su esposa. La mujer estuvo ahí toda la noche: "atendiéndonos". Su trabajo consistía en poner portavasos sobre la mesita de centro, poner cara de pendeja cada que trataba de descifrar los mensajes ocultos en las miradas de mi amigo y hacer de algo que supuse relajante, angustiante y aburrido.
La reunión fue una tortura de silencios incómodos y pláticas forzadas. Nada que ver a cuando mi compa era soltero, soñaba con ser rockstar, era el lidercillo de un movimiento social juvenil y odiaba las corbatas que ahora usa a diario.

No pude disimular lo incómodo ni lo fuera de lugar que me sentía, por lo que la mujer quiso hacerme plática: la típica plática de los que no tienen temas para conversar:

-¿Y tu no tienes hijos, Octavio?
-Eh, jeje… es Gustavo… y no, no tengo hijos.
-Aaaah… ¿Y no te has casado?
-No, tampoco.
-¿No te gusta que te atiendan?

¡Ah, cabrón! Esperaba todo: un "¿eres puto?", un "¿eres marciano?", un "¿no tienes dinero?" o "¿no tienes novia?"; pero nunca un “¿no te gusta que te atiendan?”. Pensé en todas las razones por las que una persona quisiera casarse: amor, seguridad, soledad, darle gusto a sus padres, coger a diario, etc., pero nunca pensé en una que fuera "porque me gusta que me atiendan".

-¿Cómo que si no me gusta que me atiendan? –pregunté, sacado de onda.
-Sí, o sea: que te laven tu ropa, que te tiendan tu cama, que te tengan tu comida caliente.
-Mmmm... pues para eso tenía a mi mamá, pero ahora que vivo solo le pago a una señora que va cada 15 días a hacerme el aseo. Y yo me sé cocinar solito.

No sé si mi respuesta los haya ofendido o si en el fondo mi compa haya pensado: "Este cabrón me está diciendo inútil y a mi vieja le está diciendo sirvienta", porque, en el fondo, sí lo pensé. La cosa es que se me quedaron viendo muy feo y, a partir de mi comentario, los silencios fueron más incómodos y no me ofrecieron otra cerveza, snif.

lunes, septiembre 28, 2009

Ele U Ene E Ese

Es de todos sabido que hablar de política y fútbol no conduce nunca a nada. Sin embargo, después de 6 o 20 cervezas, irremediablemente caemos en ambos temas. Yo, preferiría evitarlos, pues me dan harta hueva y no los domino. Sin embargo, el sábado pude darme cuenta de algo:

Todos mis conocidos que se quejan del "pinche gobierno ratero", curiosamente no pagan impuestos o pagan menos de 10 mil pesos anuales. Algunos hasta facturas apócrifas dan. Ah, pero eso sí: cada fin de semana le invierten 500 pesos –o más- para ver jugar equipos de fútbol mediocres.

En la lucidez de la cruda del domingo, me pregunté: ¿quiénes son los verdaderos ladrones? ¿quién es el pendejo que se deja estafar?, ¿por qué chingados traigo los calzones puestos en la cabeza?... Y me volví a dormir.

En lo único que coincidimos el sábado, es que ni futbolistas ni políticos mexicanos dan buenos resultados a la hora de la hora -sólo en contadas ocasiones-; y eso que los futbolistas ganan 10 veces más que los políticos.

Y nomás por no dejar, ahí les va una caricatura política que no me publicaron la semana pasada, snif.


sábado, septiembre 26, 2009

viernes, septiembre 25, 2009

Corto

Hace más de cuatro años escribí este pequeño cuento de terror. Un lector "de fueras" –que casualmente se llama igual que yo- me contactó diciéndome que el cuentito le había gustado mucho y que, algún día, lo haría cortometraje. Tomé sus palabras como un halago, halago que me motivó a pulir un poco el escrito y mandarlo a varios "concursos literarios” en los que no ganó ningún premio ni una mención honorífica ni nada, snif. Pasó el tiempo y seguí teniendo contacto esporádico vía mail con mi lector/tocayo, quien me decía que seguía con sus planes de hacer cine. Yo, soñaba junto con él, pues me recordaba al Guffo más joven que siempre quiso ser cineasta antes que ser otra cosa.

Y justo hoy, cuatro años después, que me dan la sorpresa por mail. S N I F:


Mañana comienzan a filmarlo y éste es el póster de promoción tentativo.
Sigo impactado y con temblorina en el cuerpo por la emoción. Aún no puedo creer los alcances y satisfacciones que puede dar un pinchurriento blog; sin mencionar la gente tan chida que uno llega a conocer.
Ahí les aviso cuándo y dónde será el estreno y si andará en festivales y esas cosas.
Agradecido por siempre, tocayo.

miércoles, septiembre 23, 2009

Cartones y algo de rollo

Primero, uno de corte nacional:


¿Quién dice que los niños en México no tienen un futuro? ¿Quién fue ese pesimista que declaró que en nuestro país no hay esperanza?
El problema es que no sabemos cómo educar a las nuevas generaciones. Si queremos que sean gente de bien, obviamente fracasaremos en el intento; pero si los educamos para que sean delincuentes, borrachos, drogadictos, mentirosos, corruptos, desordenados y valeverguistas, de seguro haremos muy bien nuestro trabajo y aseguraremos su futuro, pues aquí tendrán muchas áreas de oportunidad.

Ahora uno de regiomontanos:


Increíble que todavía haya regiomontanos que se sienten orgullosos de serlo. Increíble que aún exista gente que se cree ese mito de que “los de Monterrey son gente bien trabajadora, gente bien tenaz, bien perseverante, gente de industria, gente amable, bla bla bla”. Puras mamadas.
En esta ciudad lo único que prolifera son los congales, las cantinas, los casinos y el mal fútbol, porque la mayoría de la gente de aquí es borracha, drogadicta, ludópata, caliente y tarada. Punto.
Y no, no dudo que los regiomontanos trabajen mucho, pero ha de ser por la cantidad de cocaína que inhalan a diario.

Ahora uno del desarrollo del campo:


Contrastante el rezago en la mayoría de los sectores que beneficiarían a muchos y el desarrollo casi por arte de magia de los sectores que dañan a todos. Pero es comprensible: no es lo mismo soltarle un crédito a un campesino piojoso que quiere producir calabaza y betabel pagando un interés muy bajo, a otorgárselo a un magnate que quiere abrir 80 casinos y puede pagar un interés altísimo. Obviamente la preferencia se le da al de los casinos, no al pinche salvaje apestoso ese que todavía cultiva la tierra como en la prehistoria. Guákatelas.

Y ya para terminar, uno de economía mundial y carrera espacial:

lunes, septiembre 21, 2009

Ay, qué cara está la luz, snif...

De diciembre a la fecha el recibo de luz del negocio ha ido desde los 1700 pesos hasta los 7200. He aquí la prueba.


¿Cómo levantarse de la cama motivado, en un ambiente de crisis, sabiendo que todo lo que trabajarás será para pagar el puto recibo? ¿Cómo levantarse optimista sabiendo de antemano que debes cumplir una condena que seguirá aumentando con el tiempo?
Ni siquiera soñar con ahorrar, conocer nuevos lugares o retirarse en unos cuantos años para disfrutar lo cosechado, pues con estas tarifas, ¿quién puede tener un futuro chingón y sin mortificaciones?
Es más: ni siquiera puedes darte el lujo de pensar en otra cosa que no sea “pagar el recibo”. Eso es esclavitud de la buena, ¡sí señor! Por eso mejor no aspiren a nada y vivan en la calle, porque al rato hasta el sol nos van a cobrar.

Y sí: la gente va y se queja, recibo en mano, pero ¿cómo le explicas al chango que está detrás del escritorio –el engrane más pedorro de esa inmensa maquinara corrupta- que eres una persona conciente, ahorradora y ecologista; que estás a favor del consumo racional de la energía, que eres verde, que eres amigo del planeta y de Al Gore, que es imposible que el recibo se dispare tanto pues tu consumo de energía es el mismo e, incluso, hasta menor, porque cada mes te vuelves más tacaño porque te duele en el bolsillo?

-Pues la lectura del medidor ahí está, señor –te dice el simio que te atiende-. Aparte, en verano las tarifas aumentan.

¿Cómo no sentir rabia? Cómo no fantasear con llegar abofeteando a todos los pinches empleaduchos de la comisión federal de electricidad -viejas incluidas-, sacarlos de las greñas de sus escritorios y pedirles a patadas que te dejen hablar con su "líder" –otro imbécil que se cree de alto rango-; y entrar a la oficina del “jefecillo” y a punta de pistola -o con un cuchillo cebollero oprimiéndole la garganta- obligarlo a que te borre a la chingada esa cantidad y te ponga la justa. No pido que me regalen el servicio: sólo que me cobren lo justo.

A veces pienso muy seriamente que el día en que no tenga nada qué perder –que tenga una enfermedad terminal, no tenga ya familia o no esté conmigo la mujer con la que pase el resto de mis días- haré un acto terrorista en uno de esos organismos que nomás se la pasan robando y cometiendo abusos (entiéndase: policía, secretaría de vialidad y tránsito, seguro social, gas natural, etc.) y luego me daré un tiro ahí mismo, para morir como héroe: como uno de esos héroes cuestionables por sus actos, pero héroe al fin; pues, en el fondo, la ciudadanía siempre ha deseado y fantaseado con hacer los mismo.

Chale... y luego no quieren que la gente se deschavete y ande secuestrando aviones y balaceando en el metro.

jueves, septiembre 17, 2009

Ay, la moda...

Esta triste ciudad aún no se recupera del orgasmo que tuvo hace algunos días, cuando se organizó un “fachon week": un evento de esos relacionados con la moda y el lavado de dinero.

Y digo lavado de dinero porque: ¿alguien realmente compra estas porquerías, se las pone y sale a la calle sin agachar la mirada?



Posiblemente si trabajas en el show de Juan Pestañas, eres el mago Keopz, el payasito Chirriskuas o algún one night stand del Fabiruchis, lo comprarías; pero la gente normal, ¿compra estas mamarrachadas?
Dime tú, hombre pitudo y varonil -como yo-: ¿irías a pedir la mano de tu amada con el pecho descubierto y cargando ese ridículo bolso con florecitas? O dime si saldrías a alguna parte -que no fuera una fiesta de disfraces o Marte- con ese traje rojo. ¿Verdad que no?

Odio la moda en el vestir. Y sí, seguramente ahorita vendrán los expertos en el tema a decirme que no sé ni madres de moda, que me guarde mis comentarios, que la moda es un arte y no sé apreciarlo, que si no fuera por la moda ahorita anduviéramos encuerados o cubiertos con pieles de bisonte, y que de seguro soy un pobre naco que no tiene dinero para comprarse ropa, ay, snif, etc.

Bah, me vale madre. En lo personal considero la moda una estupidez sobrevalorada, una enajenación carísima, pura explotación de mano de obra barata y lavadero de dinero. Y no, no digo esto porque haya leído el libro de Gomorra o visto los cortos de la nueva película de Sacha Baron Cohen.

martes, septiembre 15, 2009

Que viva México... para contarlo...

Si recibimos un préstamo de un banco para comprar una casa y no lo pagamos, terminarán quitándonos la casa. Si México se la ha vivido pidiendo dinero del que no puede pagar ni los intereses, por lógica, el país ya no nos pertenece desde hace mucho tiempo. Es por eso que considero una mamada celebrar año con año nuestra ficticia Independencia. Pero para estar en la onda patriotera del mes y no me digan mal mexicano, hice un bonito juego de lotería con lo más representativo de este suelo. Espero les guste:




sábado, septiembre 12, 2009

Mis lectores favoritos

Si de algo puedo presumir, es de tener los lectores más preparados de la blogósfera.
Saben de todo: desde cómo mandar un hombre a la luna hasta cómo tratar a un paciente con trastornos mentales.

Lo más sorprendente es que al leer sus perfiles, la mayoría son: fotógrafos, ingenieros civiles, abogados, chefs, freelance o están en el sector de “contabilidad”, “consultoría”, “moda”, “arte” “agricultura” o “sin ánimo de lucro”.
¿O sea que aparte de no dedicarse al tema del que hablo, son expertos en él? ¡Woooow! Su Doctorado en Buscar Información en Internet los hace aún más grandes y merecen todo mi respeto.

Y yo aquí, desperdiciando el tiempo leyendo mis libros paganos y poco serios, snif. Aparte, pinches libros son tan del siglo pasado.

Por eso yo creo que el lunes hablaré sobre el Holocausto (a mi manera), y pondré como referencias a Salvador Borrego y su libro Derrota Mundial, y también a José Vasconcelos, entre otros hombres "sin crédito"; para que contadores públicos, odontólogos, administradores de empresas y amas de casa expertos en el tema vengan a tacharme de antisemita, pronazi, comunista, ignorante y pendejo que lee puras teorías de conspiración y no tiene la colección de devedes de la Segunda Guerra Mundial que venden en la Gandhi ni la película de Schindler´s List.

Joi joi joi, cómo me voy a divertir.
Los invito a que lean "Sensacional de pubertos" en Recolectivo.

jueves, septiembre 10, 2009

Josmar es mi pastor, mi guía...

Mientras la mayoría de los mexicanos sigue vibrando con el triunfo de la selección de fútbol -uno a cero y de penalti- sobre un país más jodido que el nuestro, yo los dejo con un par de caricaturas que hice para el periódico esta semana.
Primero, una del secuestro al avión, pues ahora resulta que cualquier cabrón vestido de pachuco, con dos latas de Jumex y permiso divino puede fabricar una bomba en pleno vuelo y “secuestrar” una aeronave para pedir hablar con el presidente y advertirle del anticristo. Suena creíble, ¿no? Yo nada más me pregunto: ¿lo irán a meter al bote?, ¿le diagnosticarán alguna enfermedad mental y lo dejarán libre?, ¿será una estrella más del Canal de las Estrellas?, ¿temblará en México como predijo y aprovechará para escapar cuando la cárcel se derrumbe y así grabar un disco de cumbia religiosa? Todo es un misterio…


Lo más curioso es que siempre suceden este tipo de jaladas cuando nos meten un poquito –pero nomás un poquito- la verga con los impuestos y los aumentos, o cuando nos quieren ocultar algo. Ahora imaginen cómo estará la metida de macana si México va al mundial en el 2010. Sí, va a estar dura; pero pos qué le hace, si vamos a estar en el Mundial, mamando cerveza 30% más cara, pero cerveza al fin.

Libro para locos

Prometo después subir un par de simpáticos mails de gente enardecida que jura venganza por mis atrevidas palabras, para que rían un rato como lo hice yo. Por lo pronto, les recomiendo un libro. Se llama Mad in America (púshenle al nombre para que lean una reseña). Tal vez la forma en que digo las cosas no es políticamente correcta y a veces cometo el error de que me gane la pasión y termino diciendo mucho sin decir nada, pero no hablo por hablar ni a lo pendejo (o eso intento), sólo trato de buscarle otro lado a las cosas cuando siento que lo tienen, como en este caso, que cuestiono los métodos para tratar las supuestas enfermedades mentales. Chequen el librito si les interesa, y luego hablamos.




Fin del tema.

miércoles, septiembre 09, 2009

Toy sonso

Para todos aquellos que, cegados de ira después de leer algo que no les gustó porque les cayó el saco, vienen a lincharme a pedradas de diazepam, ritalin, prozac y estrellas ninja hechas con tests de Rorschach; ahí les va:

- Hay psicólogos que son psiquiatras y viceversa. Como siempre: no pensé que debía “aclarar” la diferencia, pues todos aquí demuestran conocerla. Pero bueno: el pedo es insultar y pendejear, no leer bien.

- No conozco ningún “loco” que se haya curado con terapia o medicamentos. La mayoría de mis amigos y familiares (varones) que han acabado con un psiquiatra, “se curan” cuando se consiguen una vieja y cogen -de perdido- 3 veces por semana. Es más: ¡hasta las pastillitas olvidan tomarse! Aunque luego el loquero les sale con que ahora tienen “adicción al sexo” porque dejaron de ir a sus terapias, o con que tienen “complejo de Edipo” o alguna perversión sexual, y total nunca salen del hoyo y siempre “tienen algo”.

-¿A poco las viejas que se ponen bien locas cuando les baja la regla necesitan terapia o medicamentos? Son viejas. Están locas como uno, nomás que a ellas sí hay que recetarles mucha vergacilina para que se curen.

- Yo simplemente no creo que los medicamentos sean la solución para un problema psicológico o del ser. Tampoco creo que los psicólogos tengan las respuestas a las interrogantes que surgen en la vida. Por más mamón que se lea, pero no hay que descuidar y cultivar "eso" que entendamos como "alma".

- Y -mucho menos- creo en esos trastornos o enfermedades que le achacan a los pobres niños. Los niños, la ignorancia y la aprensión de sus padres siempre han sido sinónimo de dinero para los charlatanes. Coincido con que es pura incapacidad y hueva de los papás, que prefieren drogarlos para tenerlos calmados a dedicarles tiempo de calidad, paciencia o meterles unos buenos chingazos de vez en cuando; chingazos que pueden crear traumas, rencores o secuelas que con un “perdón” sincero se olvidan, no con drogas.

Mejor los dejo con un par de caricaturas de dos personajes que algunos mexicanos tachan de locos. Bueno, al primero más que al segundo:



martes, septiembre 08, 2009

Hay de locos a locos

Cada que hablo con amigos que han acabado yendo al psiquiatra, me mencionan “las bondades” de pagar por platicar con un completo desconocido para que –aparte de quitarte tu dinero- te mande con otro güey para que te diagnostique un chingo de enfermedades, trastornos y males mentales de los que nunca te curarás.
Yo les digo a estos amigos que considero a la psiquiatría una vil farsa. Les digo que si van con un psiquiatra es porque en un principio debieron sentirse feos, gordos, tristes, solos, fracasados, no les gusta su trabajo o no saben qué quieren en la vida; y que es normal deprimirse o creerse loco si te sientes feo, gordo, no tienes trabajo y no sabes qué quieres en la vida. Después de escuchar esto, al que terminan diagnosticando como loco por sus ideas, es a mí, snif.

Pero qué le voy a hacer, si siempre he creído que esas cosas que los psiquiatras diagnostican como enfermedades -sin exámenes biológicos o neurológicos-, no son enfermedades, pues ni se conocen sus causas, ni desgastan el cuerpo, ni matan ni –para beneficio de los psiquiatras- tienen cura.

La psiquiatría juzga en base a normas y estereotipos sociales y se desenvuelve en una dictadura manejada científicamente por la industria farmacéutica y el dios dinero. Pareciera que sigue siendo una herramienta de control social –como hace 50 años-, no una especialidad médica, y una forma de hacer drogadicta a la mayor cantidad de gente posible de manera clínica y legal. Quienes consideren los psiquiatras que se salen de esos parámetros y conductas socialmente aceptadas, entonces están enfermos y necesitan ser medicados. Pero ¿quién no tiene pedos mentales?, ¿quién no ha pensado en suicidarse?, ¿quién no ha tenido problemas con una figura de autoridad?, ¿quién no ha querido ahorcar a sus jefes?
La diferencia radica –creo- en que unos son más cobardes que otros para afrontar los pedos solitos, pues les falta conocerse más a fondo, y las formas en que canalizan sus energías.

Y me dirán: “Ah, ¿entonces la esquizofrenia no es una enfermedad ni hace daño?”. Pos no. Para empezar, ¿a quién le consta que el esquizofrénico ve gente y escucha voces que le dicen que haga ciertas cosas? Nomás al esquizofrénico; y, si una persona esquizofrénica está loca, ¿por qué creerle que escucha voces y ve gente a un pinche loco? Es más, apuesto a que ni siquiera está loco: es simplemente un cobarde que tiene que echarle la culpa a voces inventadas y gente imaginaria para afrontar lo que como ser humano no puede afrontar: la vida y las consecuencias de estar vivo y ser humanamente deficiente.

¿Por qué a los católicos, cristianos, testigos de jehová y todos esos que platican con un Dios que nunca nadie ha visto, no los etiquetan de esquizofrénicos? ¿Por qué un sacerdote puede decir que en sus manos tiene la carne y la sangre de un Dios -cuando en realidad es un pedazo de harina y un sorbo de vino barato- sin que se le diagnostique esquizofrenia? ¿Qué no es eso alteración de la realidad? Ah, pero es que esa loquera sí está permitida socialmente; es una conducta normal “hablar con Dios”, pero si uno dice que Dios habló con uno, es un pinche loco, a menos que sea un alto jerarca religioso o un presidente que quiere justificar una guerra.

No somos perfectos y a huevo algo tiene que fallarnos en la cabeza. Todos tenemos pedos, todos nos deprimimos, todos tenemos obsesiones, cosas que nos ponen eufóricos o nos apaciguan, y nunca se nos van a quitar porque son rasgos de nuestra personalidad, no trastornos ni enfermedades. Pareciera que hoy en día todo el mundo quiere padecer un trastorno mental. Piden a gritos que les digan que son diferentes, que los definan, que les acrediten sus faltas de afecto, su cobardía, sus gustos, sus disgustos, sus miedos, sus obstáculos; que culpen al pasado, a su educación, a sus padres, a su condición social y les receten algo que justifique todas esas incapacidades o capacidades de más.

Es como el mentado iPod: está de moda, todos quieren tener uno y, al tenerlo, todos creen ser únicos perteneciendo al montón.
Ahora, todos quieren estar locos para sentirse especiales. Está de moda aparentar ser un loco. Todos quieren tener su psiquiatra que les reafirme esa idea, para sentir que pertenecen a un montón y son únicos a la vez.

Lucas: ¿sabías que la gente sigue diciendo que tú y yo estamos locos?
Figúrate.

lunes, septiembre 07, 2009

Los cartones de la semana

Monterrey, con sus leyes absurdas y su doble moral:


El tema de los mexicanos en el espacio no se me agota. Ya hasta me siento mal de explotarlo tanto, pero no he andado muy inspirado que digamos, jeje:






Y para los anónimos mortificados que dicen que yo nunca le tiro al PRI, que nunca le tiro a los diputados y quesque qué oso por una nota que escribió López Dóriga sobre mi padre (váyanse al final de la nota para que vean).
Lo único que les puedo decir es que debió ser un delirium tremens de don Joaquincito, pues no sé de dónde sacó que mi padre tomaría protesta como diputado (chéquenle y verán que no hay ningún diputado con ese nombre). Y no es por ahondar en el tema, pero sí hay museos ferroviarios en México. Me sorprende que todavía haya gente que le cree a este señor, que ni la molestia de buscar algo en Internet se toma. Pero en fin. Los dejo con una de tantas caricaturas que he hecho tirándole mierda a los diputados, pa´ que no digan:


domingo, septiembre 06, 2009

Aclaración...

JAJAJAJAJAJA... Al parecer muchos cayeron...
El post de abajo lo escribió un amigo muy gracioso y muy borracho, al notar que había dejado mi cuenta de blogger abierta.
Traía como novedad el chistecito ése de "a TI te lo entierran mañana" (algo así como lo del "recibo", que cuando preguntas: "¿Qué recibo?", te dicen: "¡Éstaaaa!") y quiso compartirlo con ustedes.
Muy malo el chiste, por cierto, pero debo confesar que también caí cuando me lo dijo, snif.
Pido disculpas.

P.D. Gracias por ser tan inocentes y tener tan buen corazón, lectores.

De luto...

Quisiera escribir algo de lo que acostumbro escribir, algo crítico, algo cómico, algo de doble sentido y alburero, o quejarme de alguna estupidez que no me parece; pero hoy simplemente no puedo...

Falleció en un fatal accidente automovilístico mi compadre Tite. Hermano del alma. Amigo desde la infancia…

No me puedo desvelar -más de lo desvelado que ya ando- porque a Tite lo entierran mañana…

Snif.

jueves, septiembre 03, 2009

Otro nominado a Cliente del Año

Primero fue el cliente que pidió "piso negro de hule para alberca", después el que quería una "caseta de cartón para meter a un velador", y ahorita acaba de venir uno a pedir "fichitas para jugar lotería".
Insisto: la lona gigante que está afuera y dice "cajas de cartón" en mayúsculas, no sirve para nada.
Leo con pena y horror lo que twittea nuestro astronauta José Hernández y me viene a la cabeza la frase de la película Contacto: "Debieron mandar a un poeta". Snif.

martes, septiembre 01, 2009

Las del fin de semana

Una cosa es ser ignorante y otra es saber algo y pasártelo por los huevos.

Un "naquito" de Tamazunchale -como suelen llamar los regiomontanos a los oriundos del estado de San Luis Potosí que radican en la ciudad- puede ignorar que existe una ley que prohíbe fumar en establecimientos comerciales cerrados; pero un regiomontano sabe que existe tal ley y, sin embargo, la ignora a propósito.

Yo siempre he dicho que los de Monterrey son de la gente más naca que existe en el mundo, pues la mayoría carece de las mínimas normas de civilidad en su conducta (aparte que cuando viajan a Europa se toman fotos en el Coliseo Romano o en la Torre Eiffel con las camisetas de los Tigres y de los Rayados: ¿hay algo más naco que eso?).

El fin de semana algunos medios impresos sacaron unas encuestas que decían que más del 70% de los negocios regiomontanos no respetan la famosa ley antitabaco. De hecho, hasta clausuraron algunos antros porque había gente fumando dentro; lo que me motivó a hacer dos caricaturas al respecto:



Ésta es un poco más abstracta. Para los que no la entiendan: el cenicero tiene forma del Cerro de la Silla, símbolo de la ciudad de Monterrey.