La mala es que la crisis alcanzó a este humilde monero que, después de casi 12 años de hacer tiras cómicas para las ediciones juveniles del periódico El Norte de Grupo Reforma, acaba de recibir una patada en el fundillo, su última quincena y las gracias. Snif.
La buena es que el libro Escritores Seriales ya está a la venta en las
librerías Porrúa.La mala es que hasta la segunda edición me dan regalías. Cómprenlo y háganme millonario.

La buena es que -al parecer- he encontrado la solución a mi herencia maldita: la calvicie. Se llama Minoxidil, cuesta 30 dólares, dura 3 meses la cajita con tres botecitos y tengo que untármelo en la cabeza de por vida (parece más sencillo que el matrimonio).
La mala es que me está saliendo un chingo de barba. Aunque pudiera ser buena noticia, pues me veo harto varonil, ¡grrrooooaaaarrrrr!
Empezaré a preocuparme el día que se me deje de parar por los efectos secundarios.

Y como ahora tengo más tiempo libre, los dejo con algunas portadas del mítico pasquín
Video Risa Colección de Oro, para todos esos lectores nostálgicos ochentosos que me han pedido que se las enseñe... mi colección de revistas, digo.
Esta chingonería de revista salió allá por 1987 y dejó de publicarse a mediados de 1989. Era prohibida en las escuelas y con los papás por su contenido supuestamente explícito, que no pasaba de una vieja con los pezones parados y malas palabras dibujadas (si decían "pinche", dibujaban un cocinerito; si decían "te voy a dar camote", dibujaban un camote; si decían "me vale madre", dibujaban una monjita).
Salía cada 15 días, era tamaño carta, de 64 páginas a todo color (luego fue de 48, hasta que terminó de 32, snif) y era la hermana mayor de la legendaria Video Risa: revista semanal, tamaño media carta, de 32 páginas a color. La Colección de Oro de Video Risa vendría siendo la caguama y la Video Risa semanal la cerveza de media, para que me entiendan.
Que las disfruten:
El número uno parodiaba las primeras dos películas de Rambo. Gracias a Video Risa pude "ver" estas películas, pues mi padre se negó rotundamente a darme permiso para ir al cine cuando salieron, quesque por violentas. La cuarta película de Rambo no la vi por convicción propia.

Chequen lo que dice el segundo número en el extremo superior izquierdo. Ay, la nostalgia económica, snif.

Gracias a Video Risa aprendí palabras chilangas como: "apañar", "cámara", "valedor", "imeca", "chale", "chesco", entre otras.

Con este número me cagué en los calzones, como buen fan de las mierdas de Star Wars. Chequen que el precio está "borrado" con plumón negro (ahí donde está "Citripio") porque la conseguí en una revistería que vendía revistas viejas a precios inflados. Hijos de puta.

Los demás números atrasados los conseguía en una distribuidora de revistas -que ya no existe- del centro. Iba con un compa y el encargado nos dejaba entrar a la bodega, donde estaban todos los números viejos que ya no se vendían ni se devolvían y nomás les quitaban espacio. Entrar ahí y ver los montones de revistas apilados era como estar en la cámara secreta del tesoro. Pasábamos horas pepenando -literalmente- entre las montañas de papel. El encargado nos avisaba cuando ya iban a cerrar, salíamos con bonches de revistas entre las manos todas puercas y pagábamos. Siempre nos faltaba dinero para comprar todo lo que queríamos. A veces, el encargado se apiadaba y nos regalaba un par de números.
Puta... hasta la piel se me puso chinita con ese recuerdo... snif.

Moraliux era quien dibujaba casi todos los números de la revista. Su trazo es característico por ser el más sencillo, desparpajado y chilero, pero no dejaba de ser fascinante. Nunca supe cómo se llamaba en realidad, tampoco qué fue de él después de Video Risa. Sé que dibujó Simón Simonazo y El Loco Max, pero nada más. Como referencia, siempre se dibujaba en jeans, con cabellos chinos, lentes y la lengua de fuera, haciendo monos apurado para entregarlos a tiempo.










Entre mis dibujantes favoritos está Ricardo Plata (ahora olvidado, si no es porque a veces publica -o publicaba- en MAD México). Plata era el que dibujaba más chingón de todo Video Risa y, ahora que lo veo con otros ojos, su talento estaba desperdiciado. Confieso que siempre quise dibujar como él, snif, y que lo sigo admirando.

Con Salinas de Gortari llegaron al país la felicidad, la abundancia y los "precios pacto". La Video Risa bajó de 1000 pesos a 970 pesos. Cabe aclarar que esos 30 centavos (o pesos, ya ni sé) de "ahorro" no servían mas que pa´ ni madres. ¡Gracias, Carlos!







Creo que el último número fue éste, el 36, que en realidad es el 37, pues hay dos números 33: el de Roger Rabbit y el de Moon Walker. Después de este número no volví a ver otra Video Risa Colección de Oro.

Gracias por su atención.